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Científicos de Sanidad participan en un estudio europeo que demuestra que la grasa abdominal dobla el riesgo de muerte prematura

  • La prestigiosa revista "The New England Journal of Medicine" publica esta semana un estudio sobre la obesidad en el que han participado científicos de la Consejería de Sanidad y Consumo.
  • El estudio, en el que han participado más de 500.000 personas de nueve países, fue realizado durante los últimos diez años y ha contado con la colaboración de más de 8.500 murcianos de entre 32 y 68 años.

Murcia.   Fuente: Consejería de Sanidad - [14/11/2008]

Científicos de la Consejería de Sanidad y Consumo han participado en la elaboración de un estudio sobre mortalidad y obesidad desarrollado dentro del Proyecto EPIC (Proyecto Europeo sobre Dieta, Cáncer y Salud) del que se extrae que la obesidad y la acumulación de grasa en el abdomen aumentan de forma significativa el riesgo de muerte prematura en la población europea.

En concreto, los resultados indican que el riesgo puede llegar a duplicarse, según las conclusiones del mayor estudio realizado sobre el tema en Europa.

Este trabajo, publicado esta semana por la prestigiosa revista científica "The New England Journal of Medicine", ha implicado a 10 países y 23 centros de investigación que han recogido datos exhaustivos sobre dieta, estilos de vida, aparición de cáncer y muerte en más de 500.000 personas voluntarias entre los años 1992 y 1998. Dentro del proyecto, se ha realizado un seguimiento a 359.387 personas de nueve de los diez países europeos, entre ellas, más de 40.000 ciudadanos españoles, y 8.517 ciudadanos de la Región de Murcia. Se trata del estudio más amplio del mundo sobre mortalidad y obesidad.

La jefa del servicio de Epidemiología de la Dirección General de Salud Pública de la Consejería de Sanidad y Consumo y coordinadora del proyecto EPIC en la Región de Murcia, Carmen Navarro, explicó que los resultados han demostrado que, en hombres, un Índice de Masa Corporal (IMC) mayor de 35 y menor de 18,5 duplica el riesgo de morir prematuramente respecto a una persona con un IMC normal. En mujeres los resultados han sido en la misma dirección pero más moderados: un aumento del riesgo de muerte en mujeres muy obesas y en mujeres excesivamente delgadas.

El parámetro citado, el Índice de Masa Corporal, se calcula dividiendo el peso en kilos entre la altura en metros al cuadrado.

La doctora Navarro añadió en la explicación de los resultados que otro importante factor, independiente de la obesidad, es la circunferencia de la cintura y la relación (cociente) entre la circunferencia de la cintura y de la cadera, que son dos medidas de cantidad y distribución de la grasa abdominal. Así, por ejemplo, en mujeres con 89 centímetros de cintura y en varones con una circunferencia de 96,5 a 102,7 centímetros, el riesgo de morir prematuramente es casi el doble respecto a las mujeres con 70 centímetros de cintura o los varones con una circunferencia menor de 86 centímetros. Para Carmen Navarro, las conclusiones de este estudio indican que tanto la obesidad como la acumulación de grasa abdominal están asociadas con un mayor riesgo de mortalidad y sería recomendable que en la práctica clínica además del peso y la talla se midieran las circunferencias de la cintura y la cadera.

Las conclusiones son también muy relevantes para la Región con unas tasas muy elevadas de obesidad y de obesidad abdominal, siendo de las más altas recogidas entre los 23 centros de los 10 países. Estos resultados indican que evitar la obesidad y la extrema delgadez, así como reducir el contorno de la cintura pueden ayudarnos a prolongar nuestra vida, añadió Navarro, quien se refirió a la obesidad como un problema de Salud Pública en nuestra Región contra el que hay que luchar; la actividad física y el deporte adecuados a cada edad, y recuperar nuestra dieta mediterránea tradicional son esenciales para ello.

El proyecto EPIC tiene como objetivo desentrañar cómo la dieta puede aumentar o prevenir el desarrollo de las enfermedades crónicas más prevalentes como el cáncer, el infarto o la diabetes. Entre las principales conclusiones producidas hasta ahora destaca el papel protector de la fibra en el cáncer de intestino grueso, el mayor riesgo de cáncer colorrectal en las personas con consumo elevado de carnes rojas y embutidos o que el tabaco es responsable de un gran número de cánceres de estómago (además de los efectos ya conocidos sobre otros cánceres como los de pulmón, laringe, vejiga o boca).

El estudio en la Región de Murcia

El EPIC comenzó a estudiar a los participantes de la Región en el año 1992. La cohorte está formada por 2.684 hombres y 5.833 mujeres que tenían entre 32 y 68 años cuando se inició la investigación. A todos ellos se les realizó una encuesta alimentaria, se les tomaron muestras de sangre, se les midió la circunferencia de la cadera y la cintura, además del peso y la talla y dieron información sobre sus hábitos, antecedentes familiares y personales. La Consejería mantiene un seguimiento activo y un contacto, al menos anual, con los participantes en el estudio, su principal activo. A este respecto, Carmen Navarro, agradeció la colaboración que prestan todos los murcianos que participan en EPIC porque esta investigación hubiera sido imposible sin ellos.

El equipo de investigación del proyecto EPIC en Murcia está compuesto por otros médicos especialistas en Salud Pública, entre ellos las doctoras María José Tormo y María Dolores Chirlaque, así como por biólogos, informáticos, diplomados en Enfermería y bioestadísticos.