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Monóxido de carbono

Introducción

El monóxido de carbono, cuya fórmula química es CO, es un gas inodoro, incoloro, inflamable y altamente tóxico. Puede causar la muerte cuando se respira en niveles elevados. Se produce cuando se queman materiales combustibles como gas, gasolina, keroseno, carbón, petróleo, tabaco o madera en ambientes de poco oxígeno. Las chimeneas, las calderas, los calentadores de agua y los aparatos domésticos que queman combustible, como las estufas, también pueden producirlo si no están funcionando correctamente. Los vehículos parados con el motor encendido también lo despiden.

El monóxido de carbono disminuye la cantidad de oxígeno disponible para las células, lo cual dificulta la función celular.

Se utiliza como materia prima en la industria en forma de "gas de síntesis" (CO + H2). Su principal utilidad industrial reside en la obtención de metanol y como producto intermedio en la producción de hierro e hidrógeno.

Efectos en la salud

Los siguientes efectos agudos (a corto plazo) sobre la salud pueden producirse inmediatamente o poco tiempo después de la exposición al monóxido de carbono:

  • Respirar monóxido de carbono puede causar dolor de cabeza, mareo, sensación de desvanecimiento y cansancio.
  • A niveles más altos la exposición al monóxido de carbono puede causar somnolencia, alucinaciones, convulsiones y pérdida de conocimiento.
  • El monóxido de carbono puede causar cambios en la memoria y en la personalidad, confusión mental y pérdida de visión.
  • La exposición extremadamente alta al monóxido de carbono puede causar la formación de carboxihemoglobina, que reduce la capacidad de la sangre para transportar oxígeno y puede causar un color rojo brillante en la piel y las membranas mucosas, dificultad respiratoria, colapso, convulsiones, coma y la muerte.

El envenenamiento por monóxido de carbono causa multitud de efectos debido a la inhibición de la oxidación celular, produciendo hipoxia en el tejido y envenenamiento celular. Los síntomas clínicos de un envenenamiento leve no son específicos y pueden imitar a los de una enfermedad viral no específica, con vómitos, dolor de cabeza, malestar, debilidad, fatiga y falta de respiración.

Los principales indicios del envenenamiento por monóxido de carbono se desarrollan en los sistemas de órganos más dependientes en el uso de oxigeno: el sistema nervioso central y en el miocardio.

Toxicidad leve

Pequeñas exposiciones podrían producir un intenso dolor de cabeza en el lóbulo temporal o frontal, fatiga, disnea y mareo. Después de la exposición los pacientes que sufren enfermedades cardiovasculares o cerebrovasculares pueden sufrir un empeoramiento, por ejemplo isquemia o infarto de miocardio, o derrame cerebral.

Toxicidad moderada

Exposiciones moderadas pueden producir fuertes dolores de cabeza, debilidad, mareos, nauseas, vómitos, síncope, taquicardia y taquipnea seguidos por bradicardia y bradipnea, sofocos, cianosis, sudoración, disminución de la atención, disminución de la destreza manual, reducción en el desempeño de tareas sensitivomotoras, aumento del tiempo de reacción, dificultad al pensar, reducción del juicio, vista borrosa o oscurecida, ataxia, pérdida del control muscular, silbidos o fuertes zumbidos en el oído, somnolencia, alucinaciones y toxicidad cardiovascular.

Toxicidad grave

Exposiciones graves pueden producir sincope, ataques, confusión, desorientación, convulsiones, evacuación involuntaria, ampollas, toxicidad cardiovascular, disrítmias ventriculares, depresión cardiorrespiratoria, edema pulmonar, fallo respiratorio, estupor, perdida del conocimiento, coma, colapso y muerte.

Los efectos a corto-medio plazo que pueden producirse son los siguientes:

  • Los efectos neuropsiquiátricos pueden aparecer varios días después de la exposición. Estos incluyen estado vegetativo, estado en que la persona permanece muda y sin movimiento, parkinsonismo, apraxia, agnosia, problemas en la vista, estado amnésico, depresión, demencia, psicosis, parálisis, movimientos espasmódicos de cara, brazos y piernas, ceguera cortical, neuropatía periférica e incontinencia.
  • Pueden producirse también cambios de personalidad, con incremento de la irritabilidad, agresión verbal, violencia, impulsividad y mal humor.

Los siguientes efectos crónicos (a largo plazo) sobre la salud pueden producirse algún tiempo después de la exposición al monóxido de carbono y pueden durar meses o años:

  • El monóxido de carbono puede afectar al corazón y causar daño al sistema nervioso.
  • Riesgo durante el embarazo de efectos adversos para el feto.

Fumar aumenta su exposición al monóxido de carbono, ya que puede causar enfermedades cardíacas, así como cáncer de pulmón, enfisema y otros problemas respiratorios, puede agravar las afecciones respiratorias causadas por la exposición química. Aunque lleve mucho tiempo fumando, si deja de fumar hoy su riesgo de sufrir problemas de salud será reducido.

La exposición diaria a 34,4 mg/m3 (30 ppm) de monóxido de carbono es equivalente a fumar 20 cigarrillos al día.

En aparcamientos subterráneos y de varios pisos, en túneles de carretera y otros varios microambientes de interior, en los cuales los motores de combustión son usados en condiciones de la ventilación insuficiente, los niveles medios del monóxido de carbono pueden elevarse por encima de 115 mg/m3 (100 ppm) durante varias horas, con valores pico que pueden ser mucho más altos.

En casas con aplicaciones de gas, se han medido concentraciones de monóxido de carbono máximas de hasta 60-115 mg/m3 (52-100 ppm). El humo de tabaco ambiental en viviendas, oficinas, vehículos y restaurantes puede levantar la concentración de monóxido de carbono media de 8 horas a 23-46 mg/m3 (20-40 ppm).

Para proteger grupos de no fumadores, personas ancianas y de mediana con enfermedad de las arterias coronarias, documentada o latente, de ataques cardíacos isquémicos agudos, y proteger los fetos de mujeres embarazadas no fumadoras de efectos hipóxicos perjudiciales, no debería excederse un nivel de carboxihemoglobina del 2,5 %.

Las siguientes directrices han sido determinadas de tal modo que no se exceda el nivel carboxihemoglobina del 2.5 %, aun cuando un sujeto normal realice ejercicio ligero o moderado:

  • 100 mg/m3 (≈ 90 ppm) durante 15 minutos
  • 60 mg/m3 (≈ 50 ppm) durante 30 minutos
  • 30 mg/m3 (≈ 25 ppm) durante 1 hora
  • 10 mg/m3 (≈ 10 ppm) durante 8 horas

Valores límite y umbral de alerta

De acuerdo con el Real Decreto 1073/2002:

Valor límite de la media de ocho horas máxima en un día para la protección de la salud humana es de 10 mg/m3.

En el cuadro que se expone a continuación de pueden ver los efectos del monóxido de carbono a diferentes concentraciones, estos resultados se han obtenido de la documentación internacional existente en paginas Web de reconocido prestigio (ver el apartado de bibliografía).

Efectos del monóxido de carbono a diferentes concentraciones
Concentración de monóxido de carbono Efecto
0-229 mg/m3 (0-200 ppm) Ligero dolor de cabeza en algunos casos
10 mg/m3 (8,7 ppm) No se excede el nivel carboxihemoglobina del 2.5 %, aun cuando un sujeto normal realice ejercicio ligero o moderado durante 8 horas
30 mg/m3 (26 ppm) No se excede el nivel carboxihemoglobina del 2.5 %, aun cuando un sujeto normal realice ejercicio ligero o moderado durante una hora
34,4 mg/m3 (30 ppm) La exposición diaria a esta concentración es equivalente a fumar 20 cigarrillos al día
40,1 mg/m3 (35 ppm) Las personas que tienen enfermedades cardíacas no deben exponerse a niveles superiores a esta concentración
60 mg/m3 (52 ppm) No se excede el nivel carboxihemoglobina del 2.5 %, aun cuando un sujeto normal realice ejercicio ligero o moderado durante 30 minutos
100 mg/m3 (87 ppm) No se excede el nivel carboxihemoglobina del 2.5 %, aun cuando un sujeto normal realice ejercicio ligero o moderado durante 15 minutos
115 mg/m3 (100 ppm) Se informó del primer indicio de angina en sujetos que hacían ejercicio con cardiopatía coronaria expuestos a esta concentración
229-458 mg/m3 (200-400 ppm) Después de 5-6 horas se puede observar un leve dolor de cabeza, nauseas, vértigo y síntomas mentales
458-802 mg/m3 (400-700 ppm) Después de 4-5 horas se puede observar un fuerte dolor de cabeza, incoordinación muscular, debilidad, vómitos y colapso
802-1260 mg/m3 (700-1100 ppm) Después de 3-5 horas se puede observar un fuerte dolor de cabeza, debilidad, vómitos y colapso
1260-1832 mg/m3 (1100-1600 ppm) Después de 1.5-3 horas se puede observar coma. (la respiración es aún bastante buena a no ser que el envenenamiento se haya prolongado)
1832-2290 mg/m3 (1600-2000 ppm) Después de 1-1.5 horas hay posibilidad de muerte
5726-11452 mg/m3 (5000-10000 ppm) Después de 2-15 minutos se puede producir la muerte

Recomendaciones

Se produce cuando se queman materiales combustibles como gas, gasolina, keroseno, carbón, petróleo, tabaco o madera en ambientes de poco oxígeno. Las chimeneas, las calderas, los calentadores de agua y los aparatos domésticos que queman combustible, como las estufas, también pueden producirlo si no están funcionando correctamente. Los vehículos parados con el motor encendido también lo despiden.

El aire interior generalmente puede contener cierta concentración de monóxido de carbono debido a que estos provienen de elementos que se encuentran generalmente en las viviendas como: chimeneas, calderas, calentadores de agua y los aparatos domésticos que queman combustible, como las estufas (que pueden producirlo si no están funcionando correctamente), con lo que se recomienda que se revise periódicamente el estado de estas instalaciones.

El humo de tabaco ambiental en viviendas, oficinas, vehículos y restaurantes puede levantar la concentración de monóxido de carbono media de 8 horas a 23-46 mg/m3 (20-40 ppm), con lo que es aconsejable no fumar en espacios interiores.

Las concentraciones de monóxido de carbono dentro de los vehículos son generalmente más altas que aquellas medidas en el aire exterior.

Debido a que la ruta más probable de exposición al monóxido de carbono es respirar aire contaminado, se debe tratar de limitar las actividades al aire libre durante los períodos de mayor contaminación.

Se puede controlar la exposición prestando atención a la información facilitada en la página web de calidad del aire de la Dirección General de Medio Ambiente.

Bibliografía

Nota legal importante: La Consejería de Sanidad y Política Social de la Región de Murcia no es responsable del posible uso de esta información. Esta ficha contiene la información de distintas bases de datos internacionales de sustancias químicas de reconocido prestigio y es independiente de requisitos legales.

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