En la revisión realizada no se ha identificado evidencia de que para la prevención de la osteoporosis los suplementos de calcio sean mejores que el calcio procedente de la dieta. Y, según la información consultada, no estaría recomendado el tratamiento con suplementos de calcio si los requerimientos diarios se consiguen con el calcio procedente de la dieta.
La dieta debería ser la fuente preferida de calcio, estando indicada la toma de suplementos cuando las necesidades del mismo no son cubiertas con el procedente de la dieta, tal como señalan los sumarios de evidencia(1-3) y guías de práctica clínica (GPC) consultados(4-8).
En 2018, la guía sobre el calcio para la prevención de la osteoporosis postmenopáusica de la European Menopause and Andropause Society(8), hacía mención a 2 metaanálisis(9,10) en los que la comparación de suplementos de calcio frente a la dieta habitual encontró poca o ninguna diferencias a nivel de densidad mineral ósea o incidencia de fracturas.
De estos, el metaanálisis más reciente(10) realizó la búsqueda bibliográfica en 2014. Incluyó 59 ensayos clínicos aleatorizados (ECA): 15 evaluaron calcio procedente de la dieta (n 1.533) y 51 suplementos de calcio (n 12.257). Los incrementos en la densidad mineral ósea fueron pequeños y similares con ambas fuentes de calcio, pareciendo poco probable que fueran a tener un impacto significativo en la reducción del riesgo de fractura (salvo en el antebrazo, en el que el calcio de la dieta no tuvo efecto).
En 2017, una revisión sistemática (RS)(11) de ECA que había evaluado la suplementación con calcio, vitamina D o ambos frente a placebo o no tratamiento en la incidencia de fracturas en adultos de 50 o más años que vivían en la comunidad no encontró que estos suplementos se asociaron con un menor riesgo de fractura. Entre los criterios de exclusión se encontraba que los ECA estudiaran calcio o vitamina D procedente de la dieta. Los suplementos de calcio fueron estudiados en 14 ECA.
Otra RS(12) realizada por la US Preventive Services Task Force, de 2018, evaluó los riesgos y beneficios de los suplementos de calcio y vitamina D, solos o en combinación, para la prevención de fracturas también en adultos de 50 o más años que vivían en la comunidad. En ella se excluyeron los ECA de baja calidad y aquellos con participantes con un alto riesgo conocido de fracturas o caídas o si más del 20% de los participantes tenían antecedentes de fracturas osteoporóticas o fracturas prevalentes al inicio del estudio. Según esta revisión la evidencia sobre la suplementación solo con calcio fue insuficiente: 2 estudios, 339 participantes y resultados imprecisos.
No se han encontrado otras RS o ECA posteriores de interés.


