Los documentos consultados, sumarios de evidencia (SE), las guías de práctica clínica (GPC), una revisión sistemática (RS) y estudios primarios, recogen que la dieta basada en el ayuno intermitente (AI) y la basada en la restricción calórica continua (DCR, por sus siglas en inglés) o dieta hipocalórica tradicional, producen pérdidas de peso similares; por lo que la elección debería basarse en las preferencias de la persona, la adherencia y la sostenibilidad. Las guías resaltan que no existe una dieta universalmente mejor y la clave es la restricción calórica mantenida, con enfoque individualizado y seguimiento profesional.
Según los SE contrastados en UpToDate(1,2), el AI es eficaz en la pérdida de peso(1), aunque uno de ellos concluye que la dieta hipocalórica tradicional sigue siendo la base del tratamiento(2). El AI puede ser una alternativa válida para quienes lo prefieren o se adaptan mejor a este patrón, pero no hay evidencia suficiente para recomendarlo como más efectivo o superior a la restricción calórica continua. Exponen también que la clave está únicamente en la disminución de la ingesta calórica, independientemente del método utilizado(2).
En lo que respecta a las GPC sobre la obesidad tanto en la de la World Gastroenterology Organisation(3) como en las de Canadian Adult Obesity Clinical Practice Guidelines(4,5) no se considera una dieta más exitosa que otra, concluyen que los resultados son similares(3-5). La primera GPC insiste en que ninguna dieta es de primera elección en todos los pacientes, y que el tratamiento debería adaptarse a las preferencias del individuo, su estilo de vida y su capacidad de adherencia. Lo más importante es elegir una estrategia sostenible, con supervisión multidisciplinar y seguimiento a largo plazo(3). Además, se enfatiza que una dieta eficaz es aquella que la persona puede mantener en el tiempo, más que el tipo de restricción calórica. Las GPC abogan por una terapia nutricional individualizada, supervisada por un dietista, y sin centrarse únicamente en el peso, sino en la salud global de la persona(4,5).
Al contrario, la GPC de la National Institute for Health and Care Excellence (NICE)(6) expone que la DCR es una opción más respaldada y consistente, mientras que el AI requiere más estudios de calidad antes de poder considerarse superior o equivalente a las estrategias tradicionales(6).
Los resultados de una RS con meta-analisis(7) basada en 11 ensayos clínicos aleatorizados (ECA), muestran que la pérdida de peso fue muy similar tanto en el AI como en la DCR. Concluye que el AI no es claramente mejor que una DCR para perder peso: ambos son efectivos, y la elección debería basarse en la preferencia personal y la sostenibilidad del método.
Por último, los ECA seleccionados muestran que:
- No es más eficaz una alimentación restringida en el tiempo (tipo AI) frente a la DCR(8-13).
- Los beneficios reportados en otros estudios de alimentación con restricción en el tiempo (TRE, según sus siglas en inglés), un tipo de AI, se deben principalmente a la disminución de calorías y no al horario de las comidas(9) y su efectividad depende de la adherencia y continuidad en el tiempo del régimen alimentario.
- En otro ensayo, el TRE se asoció con pérdidas de peso estadísticamente significativas (−0,16 kg/m²; intervalo de confianza del 95%, −0,27 a −0,05; P = 0,005) de masa magra. Por lo que los autores sugieren que el efecto de TRE sobre la masa magra debe considerarse cuidadosamente y consideran que la DCR sigue siendo la estrategia más confiable y segura para la pérdida de peso(8).
Por último y en contraposición a lo anterior, los resultados de otro ECA(14) indican que el AI produjo mayor pérdida de peso que una DCR y además mejoró conductas alimentarias como los atracones y la ingesta descontrolada. En un segundo estudio(15), que es un análisis secundario del primero(14), que usa los mismos participantes para evaluar conductas alimentarias y hormonas del apetito, también se midieron las hormonas relacionadas con el apetito en ayunas y no se encontraron cambios(15). Por lo que sugieren que la ventaja del AI parece asociarse a una mejor adherencia y a una menor carga psicológica respecto al control diario de calorías. Los autores exponen que el AI es ligeramente más eficaz y potencialmente más sostenible en el tiempo que la DCR(14).
**En la elaboración de la respuesta ha participado como autora, durante su estancia en el servicio Preevid, Inmaculada Vázquez Pereñiguez, residente de Enfermería Familiar y Comunitaria.


