[En general, se considera amenaza de aborto a la presencia de un sangrado vaginal que emana de un orificio cervical cerrado durante el embarazo temprano. Se considera aborto recurrente cuando aparecen ≥ 2-3 abortos espontáneos consecutivos (el número varía según el documento consultado)].
La documentación revisada indica que la progesterona intravaginal no parece eficaz en las mujeres con amenaza de aborto que no han tenido abortos previos. Sin embargo, podría mejorar los resultados (nacidos vivos) en las mujeres con abortos de repetición que presentan una amenaza de aborto.
Los sumarios de evidencia (SE) de UpToDate(1-3), DynaMed(4) y BMJ Best Practice(5) coinciden en que no hay evidencia que sustente el tratamiento con progesterona en la amenaza de aborto en mujeres sin un aborto previo.
En uno de estos sumarios de UpToDate(1) se menciona que en un metaanálisis en red de Cochrane(6) no se informó de ninguna mejoría en pacientes con sangrado en el embarazo temprano sin antecedentes de aborto ni en aquellas con antecedentes de aborto recurrente pero sin sangrado activo. Sí que se informó un pequeño aumento en la tasa de nacidos vivos con progesterona micronizada vaginal (en comparación con placebo) en embarazadas con aborto previo y sangrado en el embarazo temprano (por ejemplo amenaza de aborto): riesgo relativo 1,08, intervalo de confianza (IC) del 95% 1,02-1,14.
El sumario menciona que, basándose en este metaanálisis, la guía de práctica clínica (GPC) del National Institute for Health and Care Excellence sobre el embarazo ectópico y el aborto(7) recomienda el uso de progesterona micronizada vaginal en gestante con sangrado vaginal (por ejemplo amenaza de aborto) y antecedente de aborto, siendo especialmente efectivo en aquellas con latido fetal confirmado.
Sin embargo, los autores de este sumario consideran que la progesterona vaginal en mujeres con pérdidas repetidas de embarazos no parece aumentar la tasa de nacidos vivos y, por lo tanto, no la utilizan. De hecho hacen una sugerencia en contra de su uso (grado 2B)*. No obstante, reconocen que no es un enfoque universalmente aceptado y podría existir un beneficio modesto en el subgrupo de mujeres con abortos recurrente y un sangrado en el embarazo precoz.
El SE de BMJ(5) añade que es necesaria investigación adicional para comprender mejor el potencial de los progestágenos para prevenir el aborto espontáneo en mujeres con sangrado temprano pero sin aborto espontáneo previo, y en mujeres con aborto espontáneo previo pero sin sangrado temprano.
En caso de amenaza de pérdida temprana del embarazo, sostiene que el uso de progestinas es controvertido y faltan pruebas concluyentes que respalden su uso. No obstante, señala que las mujeres que han experimentado al menos tres pérdidas de embarazo previas podrían beneficiarse de la terapia con progesterona en el primer trimestre.
Información similar encontramos en las GPC más recientes(8-11). Por ejemplo:
- El American College of Obstetricians and Gynecologists (guía publicada en 2018 pero reafirmada en 2025)(8) considera que el uso de progestinas es controvertido en caso de amenaza de pérdida temprana del embarazo, faltando pruebas concluyentes que respalden su uso. No obstante, matiza que las mujeres que han experimentado al menos tres pérdidas previas de embarazo podrían beneficiarse del tratamiento con progesterona en el primer trimestre.
- La guía de 2025 del Gobierno de Queensland(9) menciona que la progesterona podría mejorar el resultado de los nacidos vivos en mujeres con uno o más abortos espontáneos previos y sangrado en el embarazo temprano (reducción absoluta de riesgo [RAR]: 5,72 %; IC del 95 % 1,65-9,8). Pero no se ha observado mejoría en el resultado de los nacidos vivos en mujeres con sangrado en el embarazo temprano pero sin abortos espontáneos previos (RAR: 0,43 %; IC del 95% de -3,17 a 4,02 %).
- El Royal Australian and New Zealand College of Obstetricians and Gynaecologists (2025)(10) hace las siguientes recomendaciones (todas son recomendación fuerte, evidencia moderada, según sistema GRADE):
- No se recomienda la suplementación con progesterona en mujeres con amenaza de aborto espontáneo (que no hayan tenido más de un aborto espontáneo), ya que la diferencia en las tasas de nacidos vivos, mortinatos o partos prematuros es mínima o nula
- En las mujeres embarazadas con dos o más abortos espontáneos previos sin sangrado precoz no se deberían recomendar los progestágenos durante el primer trimestre, ya que no hay evidencia de que aumenten la tasa de nacidos vivos.
- En mujeres embarazadas con dos o más abortos espontáneos previos y con sangrado precoz se debería recomendar la progesterona, ya que probablemente aumenta la tasa de nacidos vivos y tiene poca o ninguna asociación con anomalías congénitas o eventos adversos graves. La duración del tratamiento debe ser hasta las 16 semanas de gestación con una dosis de 400 mg de progesterona micronizada dos veces al día por vía vaginal.
- Otra GPC, tailandesa, explica que las mujeres con defecto de la fase lútea, un reconocido factor de riesgo en los abortos espontáneos euploides, cuya prevalencia aumenta en presencia de abortos previos, podrían beneficiarse del tratamiento con progesterona vaginal. Así, las mujeres con sangrado temprano en el embarazo y ≥1 aborto espontáneo previo podrían considerarse de alto riesgo. Esta guía recomienda el uso de progesterona intravaginal en la amenaza de aborto debida a una insuficiencia de la fase lútea, señalando que debería proporcionarse a mujeres con sangrado del primer trimestre y una historia de ≥3 abortos previos.
El objetivo del metaanálisis en red de Cochrane(6) fue evaluar la efectividad relativa y los perfiles de seguridad de los diferentes tratamientos con progestágenos en la amenaza de aborto y el aborto espontáneo recurrente, y proporcionar una clasificación de los tratamientos disponibles según su efectividad, seguridad y perfil de efectos secundarios. La búsqueda biliográfica se realizó hasta el 15/12/2020. Se seleccionaron 7 ensayos clínicos aleatorizados (ECA) con un total de 5.682 mujeres. Evidencia de certeza moderada y baja indicaba que probablemente no había diferencias en cuanto a las anomalías congénitas y los eventos adversos de la progesterona micronizada intravaginal frente a placebo. Respecto a la tasa de nacidos vivos en las mujeres con amenaza de aborto, la evidencia, procedente de 2 ECA en los que participaron 4.153 y 52 mujeres, se consideró de certeza alta (progesterona micronizada intravaginal vs placebo):
- Mujeres sin abortos previos: RR 0,99, IC 95% 0,95-1,04, 1.123 vs 1.138 mujeres.
- Con uno o más abortos previos: RR 1,08 (1,02-1,14), 928 vs 901 mujeres.
Se han encontrado 2 ECA(13,14) de publicación posterior a la fecha de búsqueda realizada para el metaanálisis de Cochrane. Ambos habían sido identificados como ensayos en curso en dicha búsqueda, aunque no fueron seleccionados. Ni en el estudio STOP(13) (n 278, mujeres con y sin abortos previo) ni en el PREEMT(14) (n 533, sin aborto recurrente, datos procedentes del resumen de una comunicación a un congreso) la progesterona frente a placebo se mostró eficaz en mujeres con amenaza de aborto.
*Recomendación 2B: recomendación débil; en determinadas circunstancias un manejo alternativo podría ser mejor para algunos pacientes.


