Tras la búsqueda realizada en los recursos utilizados habitualmente por este servicio, no se han identificado guías de práctica clínica (GPC), revisiones sistemáticas (RS) o ensayos clínicos aleatorizados (ECA), que comparen la eficacia de los apósitos de cadexómero iodado frente a la plata nanocristalina para el tratamiento de las heridas colonizadas por Pseudomonas aeruginosa (P. aeruginosa). La escasa evidencia disponible sugiere que, ante heridas con colonización crítica o sospecha de infección, se recomendaría el uso de apósitos que contienen plata o cadexómero iodado como alternativa al uso de antibióticos tópicos, independientemente del agente causal.
Los sumarios de evidencia (SE) consultados sobre infecciones de piel y tejidos blandos causadas por P. aeruginosa(1-2) indican que, en general en el tratamiento de heridas colonizadas por P. aeruginosa se debería incluir el desbridamiento quirúrgico intensivo de cualquier tejido necrótico y escaras infectadas (para disminuir la carga microbiana de P. aeruginosa), además de la terapia antibiótica oral.
Se ha identificado un ECA(3) en el que se comparó la eficacia del apósito de cadexómero iodado frente al apósito de plata nanocristalina para el tratamiento antimicrobiano local en úlceras localizadas en la pierna y que presentaban colonización crítica o sospecha de infección. Este ECA incluyó a 281 personas que vivían en el ámbito comunitario y que fueron asignados aleatoriamente a un tratamiento con apósitos que contenian plata o yodo (140 participantes a plata y 141 a yodo). Las principales medidas de resultado para este estudio fueron la tasa de cicatrización de la herida (% de cambio en el tamaño de la herida) y el número de heridas cicatrizadas (100% de cierre) durante un período de 12 semanas. Los resultados mostraron que el 64 % de las úlceras cicatrizaron en 12 semanas y que el rendimiento de ambos antimicrobianos fue comparable en cuanto a la tasa de cicatrización general y el número de heridas cicatrizadas, aunque la plata registró una tasa de cicatrización ligeramente superior (promedio = 2,10; desviación estándar [DE] = 1,89) en comparación con el yodo (promedio = 1,69; DE = 2,46). Cincuenta y cinco participantes del estudio recibieron tratamiento con antibióticos orales durante las 12 semanas de duración del estudio, pero el uso de antibióticos no se relacionó significativamente con la tasa de cicatrización de la herida. Además, el uso de compuestos de plata se asoció con una tasa de cicatrización más rápida durante las dos primeras semanas de tratamiento, en las que la tasa de curación para el grupo de plata (media = 2,12, [DE] = 2,94) fue significativamente mayor que la tasa de curación para el grupo de yodo (promedio = −0,22, DE = 8,18). Estos resultados sugieren que, aunque no hubo diferencias de rendimiento entre los antimicrobianos para todo el período de seguimiento del estudio, la plata tuvo un efecto significativo en la reducción del tamaño de la herida en las primeras 2 semanas de tratamiento en comparación con el yodo y en heridas más grandes (superiores a 10 cm² en promedio), antiguas (una mediana de 24 semanas o casi 6 meses en el momento del reclutamiento para el estudio) y con mayor exudado. Los autores concluyen que este ECA proporciona algunas ideas sobre las circunstancias en las que un producto puede ser preferible a otro.
Por último, las GPC consultadas, tanto las realizadas en nuestro medio(4-6) como las internacionales(7-8), sobre prevención y cuidados de las úlceras por presión y heridas crónicas, refieren que ante una lesión/úlcera infectada, se precisa el uso de antimicrobianos tópicos y que los apósitos a base de plata y cadexómero yodado son las opciones terapéuticas de primera elección, por su eficacia y sus efectos beneficiosos sobre el proceso de cicatrización de la herida.


