Aunque algunos documentos recomiendan la suplementación con yodo y ácido fólico durante la lactancia, esta no sería necesaria en aquellas mujeres lactantes con un aporte suficiente procedente de la dieta. En nuestro contexto sanitario, durante este periodo, no estaría justificada su suplementación generalizada.
Las mismas recomendaciones serían aplicables a las mujeres en tratamiento con lamotrigina.
El sumario de evidencia (SE) de UpToDate sobre la alimentación de la madre durante la lactancia(1) explica que en esta etapa la ingesta diaria recomendada de ácido fólico sería 500 mcg de equivalente dietético de folato y la de yodo de 290 mcg al día. Y añade que las cantidades de folato ingeridas por una mujer sana con una dieta equilibrada suelen ser suficientes, y las necesidades de yodo se cubren parcialmente con la dieta en aquellos países en los que la sal de mesa está yodada.
No obstante, sus autores, para asegurarse de cubrir los requerimientos necesarios, aconsejan a las madres tomar un suplemento multivitamínico y mineral con al menos 150 mcg de yodo (en forma de yoduro potásico) y ≤1000 mcg (nivel máximo de ingesta tolerable) de folato. Esta suplementación de yodo es la recomendada por la American Thyroid Association (ATA, 2021*) y la American Academy of Pediatrics(2) (2014).
DynaMed, en su SE sobre los oligoelementos(3) recoge la recomendación de la ATA de 2017(4): para la mayoría de las regiones (incluido EE.UU.), se recomienda a las mujeres adultas embarazadas y lactantes que complementen su dieta con un suplemento oral diario con yoduro potésico 150 mcg (recomendación fuerte de la ATA, evidencia de calidad moderada**).
La Society of Obstetricians and Gynaecologists of Canada (SOGC), en su guía de práctica clínica (GPC) sobre la suplementación con ácido fólico y multivitamínicos para la prevención de anomalías congénitas sensibles al ácido fólico(5), indica que todas las mujeres, independientemente de su riesgo de anomalías sensibles al ácido fólico, a partir de la semana 12 de embarazo deberían tomar una dosis de suplementación oral de ácido fólico de 400 mcg por día en una formulación de tableta multivitamínica y continuarla durante la lactancia (recomendación fuerte**).
Otras GPC(6,7), de Australia y Nueva Zelanda, recomiendan los suplementos de 150 mcg/día de yodo en la mujer lactante (recomendación basada en el consenso* según RANZCOG(6)); pero no hacen recomendaciones sobre el ácido fólico en la lactancia.
En nuestro contexto sanitario, según el Programa de Actividades Preventivas y de Promoción de la Salud(8), actualmente no está justificada la suplementación con yodo en la lactancia de forma generalizada (recomendación débil**). No obstante, en caso de que la ingesta sea insuficiente en la dieta podría indicarse el suplemento de 200 mcg/día de yoduro potásico (recomendación débil**). Ninguna mención se hace a la toma del ácido fólico durante la lactancia.
La actualización más reciente (2020) del Programa Integral de Atención a la Mujer del Servicio Murciano de Salud(9) no hace ninguna recomendación sobre la toma de ácido fólico o yodo durante la lactancia, pero comenta que existen estudios que aconsejan que estos se mantengan durante todo el embarazo y la lactancia, siendo las dosis para la lactanancia de 0,4 a 0,8 mg/día de ácido fólico (independientemente del riesgo de tener un hijo con defecto del tubo neural) y de 200 mcg/día de yodo.
Un informe de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición sobre la situación nutricional de la mujer en edad fértil, durante la gestación y la lactancia(10) con respecto a la ingesta adecuada de yodo concluye que:
- Las principales fuentes de yodo de la dieta son la sal yodada, la leche y productos lácteos y el pescado.
- Dado el elevado contenido de yodo en la sal yodada de nuestro país (60 ppm), con un bajo consumo de sal yodada se podría alcanzar la ingesta diaria recomendada de yodo, incluso durante la lactancia.
- Un bajo consumo de lácteos o no utilizar sal yodada incrementaría notablemente el riesgo de déficit de yodo en este periodo.
- Los estudios realizados en España muestran que el consumo de sal yodada en los hogares sigue siendo inferior al 90 % aconsejado por la OMS.
- El uso de medicamentos o complementos alimenticios con yodo durante la lactancia se debería considerar únicamente en poblaciones de riesgo que no reciben un aporte suficiente de yodo con la alimentación.
- Además, advierte de que “se debería evitar una ingesta de yodo superior a 600 µg/día. Las mujeres en edad fértil, embarazadas o durante la lactancia que habitualmente utilizan sal yodada, consumen 2 o más raciones diarias de lácteos y además consumen medicamentos o complementos alimenticios que aporten yodo podrían superar esa cifra. Asimismo, en este caso, se debería evitar el consumo de algas con alto contenido en yodo o complementos alimenticios que incluyan este tipo de algas en su composición”.
Según la web e-lactancia(11,12), no se precisan suplementos de ácido fólico si la dieta y el estado nutricional son adecuados. En cuanto al yodo, explica que la mayoría de expertos y organizaciones sanitarias recomiendan suplementos, pero, sin embargo, algunos autores, ante la ausencia de pruebas de calidad para determinar el balance entre los beneficios y los riesgos del suplemento de yodo en la lactancia, sugieren que no se de.
En el caso concreto de lamotrigina, no se ha encontrado en las fichas técnicas consultadas(13-16) ni en las evaluaciones del fármaco de UpToDate(17) o Micromedex(18) mención alguna a la necesidad de suplementar con ácido fólico o yodo a la mujer lactante que toma este medicamento.
*No hemos logrado identificar el documento referenciado por UpToDate: American Thyroid Association. Iodine Deficiency. 2021. Available at: https://www.thyroid.org/wp-content/uploads/patients/brochures/IodineDeficiency_brochure.pdf (Accessed on February 15, 2022).
**Consultar grados de recomendación y niveles de evidencia en los documentos citados.


