La evidencia disponible sugiere que el uso de cigarrillos electrónicos se asocia a una mayor prevalencia de enfermedad obstructiva crónica (EPOC). Aunque este mayor riesgo parece ser sobre todo significativo entre los usuarios de cigarrillos electrónicos que han fumado previamente tabaco convencional, también se observa en usuarios sin consumo anterior de tabaco convencional. Sin embargo, la mayoría de datos procede de estudios transversales. En todo caso, para los investigadores los datos obtenidos resaltan la necesidad de implementar iniciativas de salud pública para concienciar sobre los potenciales riesgos respiratorios a largo plazo del uso de cigarrillos electrónicos.
La actualización de 2026 de la guía de práctica clínica de la Global Initiative for Chronic Obstructive Lung Disease(1) menciona que los efectos a largo plazo en la salud de los fumadores de cigarrillos electrónicos son en gran medida desconocidos, aunque la evidencia preliminar sugiere que su uso podría estar asociado con la EPOC. En este punto se citan dos revisiones sistemáticas publicadas en 2025 (realizadas por el mismo grupo investigador)(2,3) en las que se observa una asociación entre el uso actual o pasado de cigarrillos electrónicos y el desarrollo de EPOC:
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En la primera revisión se incluyeron 17 estudios observacionales(2). El metaanálisis de 15 de los estudios mostró una asociación estadísticamente significativa entre el uso actual de cigarrillos electrónicos y la probabilidad de padecer EPOC, con una odds ratio combinada (OR) de 1,473 (intervalo de confianza del 95% [IC95%]: 1,260–1,723) que se interpreta como que, en comparación con quienes nunca los usaron, los usuarios actuales de cigarrillos electrónicos tuvieron un 47,3% más de probabilidades de padecer EPOC. El metaanálisis de 6 estudios también encontró una asociación significativa entre el uso previo de cigarrillos electrónicos y la probabilidad de padecer EPOC, con una OR de 1,766 (IC95%: 1,418–2,200). Según esto, los exusuarios de cigarrillos electrónicos tienen un 76,6% más de probabilidades de padecer EPOC que quienes nunca los han usado. Se realizaron análisis de subgrupos según el diseño del estudio (transversal y de cohortes) y la OR para los estudios transversales fue de 1,592 (IC95%: 1,349–1,879) pero, en cambio, la OR para los 3 estudios de cohortes incluidos fue de 1,145 (IC95%: 0,842–1,557) lo que sugiere una asociación no estadísticamente significativa.
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En la segunda revisión(3) el metaanálisis de 13 de los 15 estudios incluidos (todos observacionales) mostró una OR para el impacto del uso actual de cigarrillos electrónicos en el riesgo de EPOC de 1,488 (IC95 %: 1,363-1,623). El metaanálisis de 6 estudios mostró que la OR para el impacto del uso anterior de cigarrillos electrónicos (exusuarios) en el riesgo de EPOC fue de 1,839 (IC95 %: 1,513-2,234). Se realizó un análisis de sensibilidad centrado en individuos que nunca había fumado tabaco convencional y que usaban cigarrillos electrónicos y la OR para EPOC en este grupo fue de 1,557 (IC95 %: 0,913–2,656), lo que sugiere un mayor riesgo de EPOC asociado al uso de cigarrillos electrónicos entre los nunca fumadores pero el resultado no fue estadísticamente significativo. Al igual que en la revisión anterior el análisis de subgrupos según el diseño del estudio (transversal y de cohorte) reveló una asociación no significativa al combinar los dos estudios de cohortes incluidos (OR 1,136; IC95 %: 0,829–1,555).
Explica la guía que la inflamación neutrofílica de las vías respiratorias, la irritabilidad de las vías respiratorias, la paresia ciliar y el aumento de la hipersecreción de moco que se observan en modelos animales y estudios in vitro de las vías respiratorias humanas tras el uso de cigarrillos electrónicos, son similares a los cambios inducidos por el humo del cigarrillo convencional y a las características reconocidas de la EPOC. No obstante, se alude a que es probable que transcurran muchos años antes de que se aclaren los riesgos a largo plazo del vapeo, incluidos los riesgos de cáncer y/o si el vapeo constituye un factor de riesgo independiente para el desarrollo de la EPOC.
En un informe de la Organización Mundial de la Salud sobre tabaco y EPOC(4) se aborda el papel de los nuevos sistemas de administración de nicotina, como los sistemas electrónicos de administración de nicotina (SEAN). Se describe que se han planteado serias preocupaciones de salud relacionadas con el uso de cigarrillos electrónicos, especialmente entre adolescentes y adultos jóvenes y que estudios iniciales han demostrado una correlación entre el uso de cigarrillos electrónicos y daño pulmonar, observándose en los usuarios de cigarrillos electrónicos un aumento de los síntomas respiratorios, un mayor riesgo de desarrollar enfermedades de las vías respiratorias y una disminución de la función pulmonar. Se añade que, aunque no se había identificado evidencia directa de que el uso de dispositivos electrónicos para fumar conduzca al desarrollo de EPOC, según la revisión de la literatura, el uso de cigarrillos electrónicos podría provocar problemas de salud pulmonar y ser un factor de riesgo para su desarrollo en personas que nunca han fumado. Se cita, por ejemplo un estudio transversal de 2020(5) que informó que entre quienes nunca fumaron cigarrillos convencionales, el uso actual de cigarrillos electrónicos se asoció con un 75% más de probabilidad de padecer bronquitis crónica, enfisema o EPOC en comparación con quienes nunca los usaron (OR 1,75; IC95 %=1,25-2,45); la probabilidad fue aún mayor entre los que consumían a diario cigarrillos electrónicos (OR 2,64; IC 95%=1,43-4,89).
El informe concluye que estos hallazgos sugieren que el uso de cigarrillos electrónicos puede potencialmente promover procesos fisiopatológicos similares a los observados en la EPOC aunque es necesario realizar investigaciones adicionales para examinar el riesgo a largo plazo de desarrollar EPOC entre los usuarios de cigarrillos electrónicos, teniendo en cuenta la composición heterogénea de estos productos.
En dos sumarios de evidencia de DynaMed se aborda este tema(6,7). En el de vapeo y cigarrillos electrónicos(6) se revisan las complicaciones asociadas y, dentro de las posibles complicaciones pulmonares se afirma que el uso de cigarrillos electrónicos, asociado o no a cigarrillos convencionales, se asocia con un mayor riesgo de asma y EPOC en comparación con la ausencia de consumo de cigarrillos electrónicos; sin embargo, la asociación entre los cigarrillos electrónicos y el asma o la EPOC no es tan fuerte como la de los cigarrillos convencionales [Nivel de evidencia 2 de DynaMed (ver niveles de evidencia)]. Se basa en una revisión sistemática de 107 estudios observacionales (principalmente transversales)(8) que evalúan los efectos en la salud del uso de cigarrillos electrónicos o su uso dual en la población general. La revisión encontró que:
- En comparación con la ausencia de uso, el uso actual de cigarrillos electrónicos se asoció con un mayor riesgo de asma (OR ajustada [ORa] 1,24; IC del 95 %: 1,19-1,3) y de EPOC (ORa 1,46; IC del 95 %: 1,31-1,61)
- En comparación con la ausencia de uso, el uso dual se asoció con un mayor riesgo de asma (ORa 1,56; IC del 95 %: 1,22-2) y EPOC (ORa 3,29; IC del 95 %: 1,97-5,51)
Al comparar el uso actual de cigarrillos electrónicos frente al uso de cigarrillos convencionales se observó una menor probabilidad de asma (ORa 0,84; IC del 95 %: 0,75-0,95) y de EPOC (ORa 0,53; IC del 95 %: 0,38-0,74).
Por su parte, en el sumario de evidencia de DynaMed sobre la EPOC(7) ya se incluyen los cigarrillos electrónicos entre los factores de riesgo. Se indica que entre las exposiciones a partículas asociadas a un mayor riesgo se incluyen el tabaquismo, especialmente el tabaquismo activo (cigarrillos, pipas, puros y pipas de agua), pero también la exposición pasiva o ambiental, el uso de SEAN (como vapeadores/cigarrillos electrónicos) o el humo de la marihuana.
De los resultados obtenidos tras las búsquedas en las bases de estudios destacamos otras dos revisiones sistemáticas(9,10) que llegan a conclusiones similares y un estudio transversal(11):
- En una de las revisiones sistemáticas(9), sobre los efectos en la salud respiratoria del vapeo, se incluyeron 18 estudios en los que el resultado en salud evaluado fue el EPOC. Tres de ellos (un estudio de cohortes longitudinal y 2 estudios transversales) se utilizaron en un metanálisis que encontró que vapeadores actuales que nunca habían fumado tienen un riesgo estadísticamente no significativo (riesgo relativos [RR]=2,53; IC95%: 0,96–6,67; n=12.751) de prevalencia de EPOC en comparación con los que nunca han vapeado. Los usuarios duales tenían un riesgo significativamente mayor (RR=3,86; IC95%: 1,49–10,02; n=11.487) en comparación con los que nunca han vapeado, pero no se vio ninguna diferencia estadísticamente significativa cuando se comparó los usuarios duales con los fumadores actuales de tabaco convencional (RR=1,15; IC95%: 1,00–1,33; n=7.338). En el resumen de los hallazgos sobre la certeza de la evidencia según GRADE se establece sobre el riesgo prevalente de EPOC que:
- Los vapeadores actuales no fumadores presentaron un mayor riesgo estadísticamente no significativo en comparación con los no vapeadores. (Certeza de la evidencia: Muy baja)
- Los vapeadores duales presentaron un riesgo mayor en comparación con los no vapeadores. (Certeza de la evidencia: Baja)
- Los vapeadores duales presentaron un riesgo similar en comparación con los fumadores actuales no vapeadores.(Certeza de la evidencia: Baja)
- En la otra revisión sistemática(10) se incluyeron 7 estudios observacionales (4 estudios transversales y 3 estudios de cohortes prospectivos, con un total de 3.552.424 participantes, incluidos 138.698 casos con EPOC). Los hallazgos del metaanálisis de efectos aleatorios sugirieron que el uso de cigarrillos electrónicos entre los no usuarios de cigarrillos convencionales se asoció con una probabilidad 1,50 veces mayor de EPOC (RR combinado; IC95 %: 1,27-1,73; 7 estudios). El metaanálisis de efectos fijos arrojó resultados similares (RRc = 1,48; IC95 %: 1,29 -1,68; 7 estudios). Al aplicar modelos de metarregresión, se observó que la asociación entre el uso de cigarrillos electrónicos y un mayor riesgo de incidencia de EPOC se mantuvo similar independientemente de la edad de los participantes, la duración del seguimiento, la proporción de género en cada estudio, el número total de participantes, el número total de casos de EPOC, el control de los principales factores de confusión en los estudios y la calidad del estudio (RRc 1,48; IC95 %: 1,26 -1,73).
- En el estudio transversal(11) se describen los datos de una encuesta poblacional con objetivo de estimar la asociación entre el uso de cigarrillos convencionales (nunca, exfumador, fumador actual) y el uso de cigarrillos electrónicos (nunca, exvapeador, vapeador actual) y la prevalencia de EPOC diagnosticada por un médico, según lo informado por los encuestados (N = 22.997). En el análisis multivariante los individuos en los se observó un mayor riesgo de prevalencia de EPOC, fueron los nunca fumadores de cigarrillos convencionales y actuales fumadores de cigarrillos electrónicos (RR ajustada (RRa) = 9,16 [IC95% 1,84-45,73]) y los exfumadores de cigarrillos convencionales y usuarios actuales de cigarrillos electrónicos (RRa = 2,82 [1,50-5,30]). Los autores del estudio plantean en la discusión que no está claro si la relación entre los cigarrillos electrónicos y la prevalencia de EPOC identificada en este estudio se debe a una característica inherente de los cigarrillos electrónicos (exposiciones químicas), si existe confusión residual por la exposición al tabaco no contemplada (como el humo de segunda mano o el comportamiento de fumar que no se informa), o si el uso de cigarrillos electrónicos se debe a intentos de dejar de fumar tabaco convencional por haber comenzado a tener síntomas respiratorios. También señalan que al tratarse de un estudio transversal, no es posible determinar la dirección de los efectos ni la causalidad. Consideran que se necesita más investigación longitudinal sobre los efectos a largo plazo de los cigarrillos electrónicos, y que podrían ser necesarios ensayos aleatorizados que confirmen los posibles riesgos respiratorios asociados con los cigarrillos electrónicos cuando estos se utilizan como medio para dejar de fumar.
*En la elaboración de esta respuesta ha colaborado como autora, durante su estancia formativa en el servicio Preevid, Ángeles Velasco Soria, médica especialista en Medicina Familiar y Comunitaria.


