Los documentos consultados sugieren que en personas con trastorno bipolar (TB) las intervenciones psicoeducativas sobre reconocimiento precoz de recaídas, especialmente cuando se ofrecen en formato grupal y como complemento al tratamiento farmacológico, podrían disminuir el riesgo de recaídas y episodios de descompensación, reducirian el número de hospitalizaciones y prolongarían el tiempo hasta nuevos episodios.
Los Sumarios de Evidencia (SE) consultados sobre manejo del TB en adultos(1-3) indican que, aunque la base del tratamiento para la depresión mayor bipolar aguda es la farmacoterapia, se prescribe psicoterapia complementaria (que incluye la terapia cognitivo-conductual, la terapia interpersonal y de ritmo social, la psicoeducación grupal y la terapia centrada en la familia) para mejorar los resultados. En estos SE se recomienda que, como mínimo, todos los pacientes reciban información sobre su enfermedad para mejorar la aceptación del diagnóstico y la necesidad de tratamiento, optimizar la adherencia al tratamiento y facilitar el reconocimiento y las respuestas a las señales de alerta temprana de recaída.
El SE de UpToDate centrado en la psicoeducación y otras psicoterapias complementarias en el manejo de las personas con TB(4) afirma que la psicoeducación incluye ayudar a estas personas a aceptar su condición, explicarles las características clínicas, las opciones de tratamiento y animarlos a ser proactivos en el manejo de su enfermedad. Educar a las personas con TB sobre su enfermedad puede mejorar la adherencia al tratamiento y la evolución de la misma. Estas intervenciones incluyen:
- Psicoeducación grupal e individual
- Detección de señales de alerta temprana (síntomas prodrómicos)
- Terapia familiar
Los autores de este SE indican que generalmente utilizan el formato grupal, ya que ha sido más estudiado que la psicoeducación individual. La psicoeducación grupal para el manejo del TB es una intervención sencilla y relativamente fácil de implementar en la mayoría de los entornos clínicos. Esta terapia no requiere una base teórica muy desarrollada, por lo que la mayoría de los pacientes la comprenden fácilmente, no exige una formación compleja ni prolongada para los profesionales y se centra en el objetivo específico de empoderar a los pacientes mediante el conocimiento para que puedan cuidarse y evitar episodios recurrentes del estado de ánimo. Señalan que se han estudiado diversos formatos, incluyendo grupos formados únicamente con personas con TB, así como grupos que incluyen tanto a pacientes como a cuidadores. Se recomienda a los profesionales que ofrezcan psicoeducación grupal al inicio de la enfermedad.
El uso de la psicoeducación en combinación con el tratamiento farmacológico aparece recomendado en las guías de práctica clínica consultadas sobre tratamiento y manejo del TB en adultos(5-9), y la evidencia de su eficacia se ha mostrado en diversas revisiones sistemáticas (RS)(10-12).
Destacamos los resultados de estas RS(10-12) sobre intervenciones psicoeducativas en personas con TB:
- La primera RS(10) incluyó dieciséis ensayos controlados aleatorizados (ECA) que evalúan la eficacia de la psicoeducación para el TB en la prevención de recaídas y otros resultados, e identificar los factores relacionados con los resultados clínicos. Los resultados sugieren que la psicoeducación podría ser eficaz para prevenir cualquier recaída (n = 7 ECA; Odds Ratio [OR]: 1,98-2,75; número necesario para tratar [NNT]: 5-7, según el método de análisis) y recaída maníaca/hipomaníaca (n = 8 ECA; OR: 1,68-2,52; NNT: 6-8), pero no recaída depresiva. Las intervenciones grupales, pero no las individuales, fueron eficaces contra ambos polos de recaída; la duración del seguimiento y las horas de terapia explicaron parte de la heterogeneidad. La psicoeducación mejoró la adherencia a la medicación y el conocimiento a corto plazo sobre la misma. No se encontraron efectos consistentes en los síntomas del estado de ánimo, la calidad de vida o el funcionamiento.
- La segunda RS(11) incluyó cuarenta y siete estudios (40 ECA y 7 no aleatorizados) de los que treinta y ocho incluyeron solo a personas con TB y en nueve se incluyeron además a sus familiares. Los resultados muestran que:
- La psicoeducación de pacientes y familiares se asoció con un menor número de nuevos episodios de alteración del estado de ánimo y una reducción en el número y la duración de las hospitalizaciones.
- Las intervenciones psicoeducativas con pacientes se asocian con una mejor adherencia al tratamiento farmacológico.
- Las estrategias estudiadas en pacientes y familiares no interfieren con la gravedad de los síntomas de manía o depresión ni con la calidad de vida o la funcionalidad del paciente.
Los autores de esta RS concluyen que la psicoeducación como estrategia complementaria a la farmacoterapia en el tratamiento del TB conduce a una reducción en la frecuencia de nuevos episodios de alteración del estado de ánimo, la duración de la estancia hospitalaria y la adherencia al tratamiento farmacológico.
- La tercera RS identificó once ECA, de los que seis ECA fueron de alta calidad e informaron del tiempo hasta la primera recurrencia de cualquier tipo (razón de riesgo= 0,57, intervalo de confianza del 95 %: 0,39 a 0,82), el tiempo hasta el episodio maníaco/hipomaníaco, el tiempo hasta el episodio depresivo y el porcentaje de personas hospitalizadas y funcionales favorecieron al grupo de intervención. Ni los síntomas depresivos ni los hipomaníacos difirieron entre los grupos de intervención y control.
Por último se ha identificado un protocolo para una RS Cochrane(13), que tiene como objetivo evaluar la eficacia de intervenciones para ayudar a las personas con TB a reconocer los síntomas de alerta temprana frente a otras intervenciones, en cuanto al tiempo hasta la recurrencia de cualquier episodio bipolar y la hospitalización, y otras medidas de resultados clínicamente relevantes.


