Tras la revisión realizada, concluimos que, en nuestro ámbito sanitario, no está recomendada la suplementación de rutina con vitamina D (vitD) en gestantes sin factores de riesgo que hagan sospechar una posible deficiencia (y que justifiquen la determinación de los niveles séricos para confirmarla). Sí se recomienda asegurar una ingesta de, al menos, 600 UI/día.
Son varios los boletines con información farmacoterapéutica sobre la vitamina D en los que el embarazo, en ausencia de factores de riesgo adicionales de déficit, no se considera una indicación para la suplementación rutinaria con vitD(1-6).
En otro boletín farmacoterapéutico sobre el uso de vitaminas y minerales de uso común(7) se afirma, en cuanto al uso de vitD en el embarazo, que no hay evidencia del beneficio de la suplementación, por lo que se recomienda evitarla a menos que el posible beneficio justifique el riesgo potencial.
Tampoco se hace referencia a la suplementación rutinaria de vitD en la actualización del Programa de Actividades Preventivas y de Promoción de la Salud de 2024 sobre actividades preventivas específicas para la salud de la mujer(8).
Aunque en otros contextos se recomienda la suplementación rutinaria con vitD(9,10) (dosis de 400 UI al día(10)), tampoco la Organización Mundial de la Salud(11) recomienda la suplementación oral con vitD para todas las mujeres embarazadas con el fin de mejorar los resultados maternos y perinatales (tal y como establece en una guía de práctica clínica [GPC] sobre el uso de suplementos de vitD durante el embarazo).
De forma similar, en una GPC sobre asesoramiento pregestacional del Real Colegio Australiano y Neozelandés de Obstetras y Ginecólogos(12) se sugiere que las mujeres con bajo nivel de vitD sean informadas de que hay limitada evidencia para la asociación entre niveles preconcepcionales séricos y resultados adversos del embarazo y de que no hay evidencia de beneficio con la suplementación con vitD (recomendación condicional; evidencia según GRADE baja)*.
Por último, respecto a los potenciales efectos asociados a la suplementación con vitD durante el embarazo, la actualización de 2024 de una revisión sistemática Cochrane(13) incluyó un total de ocho estudios, con 2.313 embarazadas, en los que se evaluaba la vitD, tomada de forma aislada, en comparación con ninguna intervención o placebo. Tras el análisis la administración de suplementos de vitD durante el embarazo no se asoció a diferencias significativas en resultados como la preeclampsia (razón de riesgos [RR] 0,53; intervalo de confianza [IC] del 95%: 0,21 a 1,33; un estudio, 165 mujeres), la diabetes gestacional (RR 0,53; IC del 95%: 0,03 a 8,28; un estudio, 165 mujeres), el parto prematuro (< 37 semanas) (RR 0,76; IC del 95%: 0,25 a 2,33; tres estudios, 1.368 mujeres), el síndrome nefrítico (RR 0,17; IC del 95%: 0,01 a 4,06; un estudio, 135 mujeres), o la hipercalcemia (un estudio; no se informaron casos). La administración de suplementos de vitD durante el embarazo podría reducir el riesgo de hemorragia posparto grave (11,5 % con suplementación de vitD frente a 16,9 % con placebo) aunque sólo un estudio informó sobre este desenlace (RR 0,68; IC del 95%: 0,51 a 0,91; un estudio, 1.134 mujeres; evidencia de certeza baja). Además, la suplementación con vitD podría reducir el riesgo de bajo peso al nacer; sin embargo, el IC superior indica que no se puede descartar un aumento del riesgo (RR 0,69; IC del 95%: 0,44 a 1,08; tres estudios, 371 neonatos; evidencia de certeza baja). Para los autores, los hallazgos justifican la necesidad de ensayos aleatorizados adicionales, rigurosos, de alta calidad y con mayor número de participantes para evaluar los efectos de la suplementación con vitD sola o en combinación con otros nutrientes durante el embarazo sobre la salud materna y neonatal.
*Ver en el texto completo del documento.


