Presentar fiebre o febrícula durante o en las siguientes 24 a 48 horas de una infusión de hierro intravenoso (IV) es un efecto secundario descrito en los recursos de información farmacoterapéutica consultados. Sin embargo, no se han encontrado guías de práctica clínica o protocolos de manejo relacionados en los que se haga referencia a este dato. Según se informa, la fiebre se suele asociar a fatiga, mialgias, dolor de cabeza, o náuseas y, en general, los síntomas suelen autolimitarse en uno o dos días.
Las fichas técnicas de dos de los preparados de hierro sacarosa(1) o carboximaltosa(2) comercializados en España mencionan la fiebre (o pirexia) como un efecto adverso poco frecuente (≥1/1.000 a < 1/100). También hablan de que han sido notificados en el contexto posterior a la comercialización casos de enfermedad seudogripal cuya aparición puede variar de algunas horas a varios días tras la infusión.
La base de datos Micromedx incluye el hierro entre los fármacos que pueden causar fiebre y en el monográfico del hierro IV(3) se destaca que se ha informado de pirexia en la vigilancia posterior a la comercialización del hierro carboximaltosa y que la fiebre es una posible reacción adversa del hierro sacarosa con una incidencia en adultos del 0,7% al 3% y en población pediátrica del 4%.
También en los monográficos de Lexidrug que incluye UpToDate(4,5) se alude a la fiebre como reacción adversa de ambos tipos de hierro IV; para el hierro sacarosa se cuantifica la frecuencia en un 4% en niños y adolescentes y ≤3% en adultos.
En un boletín de información farmacoterapéutica sobre el tratamiento de las anemias por déficit de hierro y de vitamina B12 se cita la fiebre entre los principales efectos adversos de las distintas formulaciones de hierro IV(6). Y en dos evaluaciones farmacológicas del hierro IV(7,8), ambas publicadas en 2016, se describe que la fiebre es efecto adverso retardado (de aparición 1-2 días después de la infusión). En una de ellas se cataloga como toxicidad retardada no alérgica(8).
También se hace referencia a esta potencial toxicidad retardada del hierro IV en una revisión narrativa de 2014(9) en la que se menciona que las artralgias y mialgias retardadas ocurren con poca frecuencia después de una infusión de dosis total o de dosis acumulativas menores y que otras reacciones retardadas son fiebre leve y dolor de cabeza. Se indica que estos síntomas son leves y autolimitados y que se alivian fácilmente con antiinflamatorios no esteroideos (AINE).
Los autores del sumario de evidencia de UpToDate que aborda el tratamiento de la deficiencia de hierro en adultos(10) explican, en relación al hierro IV, que, con antelación, advierten a los pacientes (y al personal sanitario responsable de la infusión) que se puede experimentar fiebre, artralgias y mialgias transitorias, ya sea durante la infusión o en las 24 horas siguientes, y que esto no constituye una reacción alérgica ni motivo de pánico.
Un documento de consenso sobre el hierro IV(11) comenta que antes del alta se debería informar a los pacientes sobre las posibles reacciones tardías a la infusión, que pueden ocurrir varias horas o días después de la misma. Señala que los síntomas más comunes incluyen síntomas similares a los de la gripe, artralgias, mialgias y fiebre, que pueden durar hasta 24 horas y se controlan fácilmente con AINE. Añade que los síntomas que persisten durante más de unos días deben ser evaluados por un médico pues pueden indicar otras patologías y que si se requiere terapia posterior con hierro IV, se puede considerar la necesidad de una premedicación adecuada o una formulación alternativa a la utilizada previamente.
En otro documento de consenso previo(12) se sugería igualmente informar a los pacientes, antes de recibir el alta tras completar la infusión de hierro IV, sobre los posibles síntomas tardíos más comunes, como fiebre, mialgia, artralgia o dolor de cabeza. En este caso se indica que estos síntomas deben monitorizarse y pueden tratarse con paracetamol.
De entre los resultados identificados tras la búsqueda en las bases de datos de estudios comentamos un ensayo clínico aleatorio de no inferioridad(13) en el que se evaluó la eficacia y seguridad de hierro carboximaltosa (n= 187) frente a hierro sacarosa (n= 180) en pacientes con anemia por deficiencia de hierro. Respecto al perfil de efectos adversos de ambos compuestos se describe que se manifestó pirexia en 12 de los pacientes tratados con hierro carboximaltosa (6,4%) y en 3 de los tratados con hierro sacarosa (1,7%); no se especifica el momento de aparición.


