Se define lesión cutánea relacionada con adhesivos (MARSI, del inglés “medical adhesive-related skin injury”) a un evento en el que el eritema y/u otra manifestación de anormalidad cutánea (incluyendo, pero no limitada a, vesícula, ampolla, erosión o desgarro) persiste 30 minutos o más después de la eliminación del dispositivos médico adhesivo(1). Como tipos de MARSI se describen las lesiones por traumatismo mecánico (desprendimiento de piel [epidermis], lesiones por tensión o ampollas, desgarro de la piel); lesiones de tipo dermatitis (dermatitis de contacto irritativa, dermatitis alérgica); y otras (maceración y foliculitis).
Dos revisiones sistemáticas publicada en abril(2) y mayo(3) de 2026 informan de una incidencia combinada de MARSI entre los pacientes ingresados en unidades de cuidados intensivos (UCI) del 25,21% (intervalo de confianza [IC] del 95 %: 17,99-34,12) y del 21% (IC del 95%: 14%-28%). En una de las revisiones(2) se describe que de todos los subtipos, el desprendimiento de piel tuvo la mayor incidencia, con un 52,19% (IC del 95%: 39,69, 64,42) de los casos. Estos datos sobre prevalencia concuerdan con los de un reciente estudio transversal multicéntrico(4) no incluido en las revisiones en el cual en los 108 pacientes adultos ingresados en UCI evaluados se observó una prevalencia de MARSI del 25,9%. En este estudio la maceración fue la lesión MARSI más frecuente (13 casos; 39,4%), seguida de la dermatitis de contacto irritativa (8 casos; 24,2%).
En cuanto a las medidas de prevención de este tiempo de lesiones, no se han identificado guías de práctica clínica con recomendaciones concretas o medidas preventivas estandarizadas. En los documentos revisados se proponen una serie de estrategias que se describen a continuación.
Entre los objetivos de un reciente documento de consenso(5) se encuentra presentar información actualizada sobre las intervenciones preventivas eficaces de MARSI. Se propone en concreto:
1. Evaluar el riesgo asociado al uso de adhesivos médicos en el paciente. Se describen una serie de factores de riesgo de MARSI (tabla 3 del documento) tanto intrínsecos (como edades extremas, afecciones dermatológicas [p. ej., eccema, dermatitis, heridas crónicas y epidermólisis ampollosa], afecciones médicas subyacentes [p. ej., diabetes, infección, insuficiencia renal, inmunosupresión, insuficiencia venosa, hipertensión venosa, varices periestomales y neoplasias hematológicas], edema, movilidad reducida, malnutrición o deshidratación) como extrínsecos (como piel seca o macerada, medicamentos [p. ej.,antiinflamatorios, anticoagulantes, quimioterápicos y uso prolongado de corticosteroides], uso de limpiadores agresivos (con pH no equilibrado), dispositivos oclusivos o adhesivos que se dejan puestos demasiado tiempo,...). No obstante, se afirma que un enfoque más seguro consiste en considerar que toda persona que requiera un adhesivo médico está potencialmente en riesgo.
2. Realizar una evaluación cutánea específica para detectar lesiones relacionadas con los adhesivos médicos. Se debería realizar una evaluación inicial exhaustiva del paciente para documentar cualquier lesión existente y posteriormente, realizar evaluaciones rutinarias específicas (generalmente diarias en entornos de UCI y agudos) según el nivel de riesgo de MARSI y el entorno asistencial.
3. Preguntar al paciente o a su familia si han presentado reacciones adversas, sensibilidad o alergias con el uso de adhesivos médicos. La hipersensibilidad (más frecuente) y las reacciones alérgicas (menos frecuentes) a los dispositivos adhesivos deben documentarse en la historia clínica. La alergia es una contraindicación absoluta para el uso posterior de dispositivos que contengan el mismo adhesivo.
4. Seleccionar el adhesivo más adecuado según su finalidad, la ubicación anatómica, la evaluación de la piel, los factores de riesgo y las condiciones presentes en la zona de aplicación. El objetivo es utilizar el adhesivo menos agresivo que proporcione una fijación adecuada para la función requerida.
5. Asegurarse de que la piel esté limpia y dejar secar completamente cualquier solución de preparación cutánea antes de aplicar los adhesivos médicos.
6. Considerar el uso de una película protectora cutánea sin alcohol, compatible con el adhesivo seleccionado y según las condiciones de la piel en la zona de aplicación.
7. Aplicar el adhesivo sin forzar, tirar ni estirar, siguiendo las instrucciones del fabricante. Se recomienda evitar la tensión excesiva (asegurándose de que la piel debajo del adhesivo no se estire ni se arrugue).
8. Limitar o evitar el uso de potenciadores de la adhesión (también conocidos como agentes adhesivos) que aumentan la fuerza de cohesión de los adhesivos.
9. Retirar el adhesivo con ambas manos, en paralelo a la piel y lentamente, sujetando la piel en la interfaz piel-adhesivo.
10. Considerar el uso de eliminadores de adhesivos médicos a base de silicona para minimizar las molestias y el daño cutáneo asociados a la retirada del adhesivo. Estos productos son especialmente útiles para pacientes con riesgo de lesiones, ya que facilitan la eliminación del adhesivo con menos fuerza.
11. Almacenar los productos que contienen adhesivos de manera que se evite la contaminación. Esta acción puede reducir el riesgo de infección local.
12. Seleccionar preferentemente adhesivos de un solo uso o para un solo paciente según las guías locales.
13. Evaluar la presentación de MARSI y aplicar los principios de cuidado de heridas basados en la evidencia para guiar el tratamiento.
14. Realizar un análisis de causa raíz y abordar los factores contribuyentes cuando se presente MARSI. Un análisis de causa raíz se define como un proceso de equipo estructurado y facilitado para identificar la(s) causa(s) de un evento que resultó en un resultado no deseado y para desarrollar acciones correctivas.
15. Consultar a un especialista en cuidado de la piel o de heridas en caso de MARSI que no responde al tratamiento o empeora. Algunos autores plantean usar vendajes u otras alternativas no adhesivas en ciertas partes del cuerpo para asegurar los dispositivos médicos y permitir que la piel tenga tiempo para sanar después de MARSI.
16. Desarrollar medidas de mejora de la calidad para reducir la incidencia de MARSI en base al análisis de causa raíz y las tendencias en las tasas y tipos de MARSI. MARSI es un evento adverso que debería documentarse e informarse; el seguimiento de estos eventos para observar tendencias y oportunidades para reducir su incidencia mejoraría los resultados de los pacientes.
17. Proporcionar capacitación sobre MARSI a todos los profesionales implicados para mejorar el conocimiento sobre evaluación, prevención y manejo.
18. Colaborar con los pacientes para crear conciencia y fomentar la prevención, el reconocimiento temprano y el manejo de MARSI. Los autores abogaron firmemente por educar a los pacientes sobre los riesgos de daño en la piel y las precauciones que deberían tomar para participar activamente en su atención. También recomendaron enseñar a los pacientes y sus familias las mejores técnicas para aplicar y retirar productos adhesivos.
19. Animar a las organizaciones sanitarias a desarrollar protocolos para la evaluación, prevención y manejo de MARSI.
20. Ampliar el conocimiento científico sobre el uso de adhesivos médicos en poblaciones específicas. Como principales prioridades de investigación se destacan: la epidemiología, prevalencia e incidencia, incluyendo tipos de MARSI; el uso de esteroides y quimioterapia sistémica como factores de riesgo independientes para MARSI, el perfil de seguridad de protectores cutáneos y removedores de adhesivos en poblaciones neonatales y geriátricas; la historia natural, evolución de la curación y eficacia comparativa de las terapias tópicas para MARSI.
Una scoping review (revisión panorámica) publicada en 2022 se planteó como objetivo identificar y sintetizar la evidencia científica sobre la prevención de MARSI en pacientes adultos de UCI(6). Tras la selección de 38 estudios se resumen como precauciones para prevenir MARSI:
- Evaluación de la piel: los estudios indican que la piel de los pacientes debería evaluarse durante el ingreso, a intervalos regulares, antes y después de usar productos adhesivos. Durante este proceso, el profesional debería prestar atención a las siguientes características: integridad, color, temperatura, fragilidad, edema y signos de irritación local.
- Identificación de pacientes en riesgo. La detección de factores de riesgo ayudará a los profesionales a identificar a los pacientes con riesgo de desarrollar lesiones cutáneas. La literatura menciona factores como la edad avanzada, afecciones dermatológicas subyacentes, algunas comorbilidades (diabetes, insuficiencia renal, hipertensión, insuficiencia venosa, entre otras), sequedad cutánea, uso prolongado de corticosteroides y anticoagulantes, deshidratación, desnutrición, exposición a la humedad y uso de vendajes y productos adhesivos.
- Selección del producto. La elección del producto adhesivo es fundamental. Para ello, además de la información recopilada durante la evaluación de la piel y la identificación de factores de riesgo, es necesario considerar aspectos como la posición anatómica, la zona de movimiento, la exposición o no a la humedad, la presencia de edema, el tiempo estimado de permanencia del adhesivo, la finalidad y las características de cada producto adhesivo.
- Preparación de la piel. Antes de aplicar el parche, la piel debe estar limpia y seca, y el vello recortado si es necesario. Se deberían utilizar productos de barrera cutánea, ya que proporcionan una interfaz protectora entre el adhesivo y la piel. Asimismo, se deben evitar sustancias que aumenten la fuerza del parche adhesivo médico.
- Técnica de aplicación del adhesivo. El adhesivo debe aplicarse sin tensión y con una compresión firme pero suave, evitando huecos y pliegues.
- Técnica de retirada del adhesivo. Se recomienda el uso de productos que faciliten la retirada, ya que, además de eliminar los residuos de adhesivo y la película protectora, minimizan las molestias y el daño en la piel. Asimismo, la técnica adecuada para la retirada consiste en comenzar desde los bordes, lentamente, con un ángulo bajo, en la dirección del crecimiento del vello, manteniéndolo horizontal, cerca de la superficie de la piel.
- Formación continua del personal sanitario. Los profesionales deben conocer las causas y los riesgos de las lesiones cutáneas agudas y proporcionar la atención adecuada para prevenirlas y tratarlas eficazmente. La detección temprana es fundamental para garantizar una intervención apropiada y evitar la pérdida de la integridad de la piel y el daño al paciente.
Otra scoping review sobre MARSI más reciente, incluyó 43 artículos de los cuales 6 incluían pacientes (adultos y pediátricos) ingresados en UCI(7). Para los autores la prevención de MARSI debería ser una prioridad e indican que, junto a intervenciones de educación y capacitación del personal sanitario, se han propuesto varias estrategias, por ejemplo, evitar aplicar el material adhesivo sobre articulaciones o áreas con arrugas y edema; aplicar productos de barrera para proteger la piel del daño relacionado con el adhesivo, especialmente en pacientes con mayor riesgo de lesiones cutáneas; y, en pacientes con antecedentes conocidos de alergia, considerar el uso de material hipoalergénico como primera opción.
Por último, comentamos que la evaluación de un proyecto de implementación de buenas prácticas para la prevención de MARSI en adultos ingresados en UCI(8) observó que el cumplimiento de los cinco criterios auditados* redujo la tasa de incidencia de MARSI de un 21,67 % inicial al 13,33 % tras la primera auditoría. La segunda auditoría mostró que la incidencia de MARSI disminuyó aún más, hasta el 11,67 %.
*Criterios auditados:
- Evaluar la piel del paciente antes de la aplicación de un adhesivo médico.
- Evaluar la piel del paciente después de retirar un adhesivo médico y antes de volver a aplicarlo.
- Documentar todas las evaluaciones de la piel.
- Si se observa una lesión cutánea, identificarla y documentar la causa.
- Capacitación de los profesionales sanitarios sobre MARSI, incluyendo estrategias de prevención.


