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Incluida en el banco de preguntas el . Categorías: Digestivo, Oncología, Uso Racional Medicamentos .

Health professionals Servicio Murciano de Salud. Consejería de Salud. Región de Murcia

¿Aspirina para la prevención del cáncer colorrectal? La pregunta original del usuario era "Varón de 53 años con antecedentes familiares de cáncer de colon (padre a los 72 años). Pruebas de cribado realizadas hasta el momento negativas. Solicita información sobre la toma de aspirina para reducir el riesgo de desarrollar cáncer de colon." Aspirin for the prevention of colorectal cancer?

Tras la revisión realizada concluimos que la evidencia es insuficiente para recomendar de forma sistemática la aspirina para la prevención del cáncer colorrectal (CCR) en población general (con riesgo promedio de CCR). En esta población tendría sentido utilizarla, en dosis bajas y a largo plazo, en el contexto de la prevención primaria de enfermedades cardiovasculares (ECV) en pacientes < 70 años con riesgo cardiovascular elevado (≥10% en los próximos 10 años), tras una evaluación individualizada del riesgo hemorrágico.

En nuestro contexto sanitario, la guía de práctica clínica (GPC) de la Asociación Española de Gastroenterología y la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria sobre diagnóstico y prevención  del CCR de 2018(1), en cuanto a la quimioprevención, plantea que:

  • Se sugiere no administrar antiinflamatorios no esteroideos (AINE) (incluido el ácido acetilsalicílico [AAS]) de manera sistemática para la prevención primaria del CCR. (Calidad de la evidencia moderada, nivel de recomendación débil en contra)*.
  • En la población general, la prevención primaria de los factores de riesgo asociados al CCR es una alternativa con mayor balance beneficio riesgo que la administración de AINE (incluido el AAS).
  • En la población de riesgo medio, la prevención primaria de los factores de riesgo asociados al CCR y el cribado son alternativas con mayor balance beneficio riesgo que la administración de AINE (incluido el AAS).

Sin embargo, en personas con ECV y edad comprendida entre 50 y 59 años, se considera que los beneficios del AAS a dosis bajas para la prevención primaria del CCR y la ECV podrían ser superiores a los riesgos.

En la misma línea se posiciona la GPC del American College of Gastroenterology sobre el cribado del CCR, actualizada en 2021(2). En la guía:

  • Se sugiere el uso de aspirina en dosis bajas para personas de entre 50 y 69 años con un riesgo cardiovascular ≥10% en los próximos 10 años, que no presenten un mayor riesgo de hemorragia y estén dispuestas a tomar aspirina durante al menos 10 años para reducir el riesgo de CCR. (Recomendación condicional; evidencia de baja calidad)*
  • Se desaconseja el uso de aspirina como sustituto de la detección precoz del CCR. (Recomendación firme; evidencia de baja calidad)*

Y en una revisión de expertos de la American Gastroenterological Association(3) sobre la quimioprevención del CCR se establece que en individuos con riesgo promedio de CCR que (1) son menores de 70 años con una esperanza de vida de al menos 10 años, (2) tienen un riesgo de ECV a 10 años de al menos el 10%, y (3) no tienen un alto riesgo de sangrado, los médicos deberían usar aspirina en dosis bajas para reducir la incidencia y la mortalidad por CCR.

En la GPC sobre cribado de CCR de la National Comprehensive Cancer Network(4), en base a una revisión sistemática realizada por el U.S. Preventive Services Task Force  (USPSTF)(5,6) indica que no hay evidencia clara de que el consumo de aspirina reduzca la incidencia o la mortalidad por CCR cuando se utiliza como prevención primaria.

No obstante, en la actualización de mayo de 2026 de una GPC australiana sobre prevención, cribado y manejo del CCR(7) se plantea como “declaración de práctica” que en personas clasificadas con riesgo de CCR  de categoría 1 (aquellas con riesgo de CCR cercano al promedio: personas sin antecedentes familiares de CCR [ningún familiar de primer o segundo grado]  o con un solo familiar de primer grado con CCR diagnosticado a los 60 años o más [en este caso riesgo superior al promedio, pero menor al doble del promedio]) se debería considerar la administración diaria de aspirina en dosis bajas (100 mg) desde los 45 hasta los 70 años, previa consulta con un profesional sanitario.

Se realizó una revisión sistemática para evaluar la efectividad de la aspirina en la prevención primaria del CCR en personas con riesgo promedio o elevado (ver). Un total de 10 ensayos clínicos (EC), publicados en 17 artículos, que examinaban los efectos de la aspirina en los resultados del CCR cumplieron con los criterios de inclusión y se incluyeron en la revisión. Los ensayos incluidos se centraron específicamente en poblaciones de riesgo promedio o elevado.

Respecto a la población con riesgo promedio se indica que 5 EC aleatorizados (ECA) compararon el uso de aspirina con placebo o la ausencia de uso de aspirina. Cuatro presentaban un bajo riesgo de sesgo; el restante presentaba un alto riesgo de sesgo.

Tres ensayos reclutaron participantes con un ataque isquémico transitorio o un accidente cerebrovascular isquémico menor, o participantes con alto riesgo de cardiopatía isquémica. Dos ensayos reclutaron participantes sanos. Según un cálculo de promedio ponderado, la duración promedio de los ECA (duración del tratamiento con aspirina) fue de 8,9 años.

Una limitación de estos ensayos es que ninguno de ellos tuvo el CCR como criterio de valoración principal. Los resultados secundarios del estudio incluyeron la incidencia y mortalidad por CCR, efectos secundarios gastrointestinales, incidencia de otros tipos de cáncer y eventos cardiovasculares fatales o no fatales. La mayoría de los estudios no informaron sobre la exposición a la aspirina después del período de intervención aleatorizado.

Tras el análisis de los resultados de estos ECA, en personas con riesgo promedio de CCR se establece como recomendación (grado B de recomendación)* que :

  • Se debería considerar activamente el uso de aspirina para la prevención del CCR en todas las personas de entre 50 y 70 años con riesgo promedio. Se recomienda una dosis baja (100-300 mg al día) durante al menos 2,5 años, comenzando entre los 50 y los 70 años. El beneficio puede extenderse a edades más avanzadas con una mayor duración del tratamiento. El beneficio para la prevención del cáncer (aunque menor en el caso del riesgo cardiovascular) sólo se hace evidente 10 años después de comenzar el tratamiento, por lo que, a la hora de recomendar el uso de la aspirina, se debería tener en cuenta una esperanza de vida de al menos 10 años.
  • La decisión de tomar aspirina debería ser personalizada según la edad, el sexo y la posible reducción de eventos cardiovasculares, cerebrovasculares y accidentes cerebrovasculares trombóticos. Cada persona debería tener en cuenta los riesgos potenciales de tomar aspirina. Se debería evitar la aspirina en pacientes con dispepsia actual, antecedentes de úlcera péptica, alergia a la aspirina, diátesis hemorrágica, mayor riesgo de hemorragia gastrointestinal (como la asociada al uso de anticoagulantes orales o antiagregantes plaquetarios) o insuficiencia renal.
  • El beneficio en la reducción del riesgo de CCR en mujeres mayores de 65 años no está tan claro. Sin embargo, según los datos limitados disponibles, las mujeres mayores con factores de riesgo cardiovascular podrían obtener un mayor beneficio general que perjuicio.

Como aspectos prácticos se añade que debería evitarse la aspirina en pacientes con hipertensión arterial no controlada y que se puede considerar la prueba de aliento para detectar Helicobacter pylori (y el tratamiento para quienes den positivo), ya que la toxicidad gastrointestinal de la aspirina se ve potenciada en presencia de Helicobacter pylori.

Un sumario de evidencia de UpToDate revisa el papel de los anti-inflamatorios no esteroideos (AINE), incluyendo la aspirina, en la prevención del CCR(8). Comenta que la primera evidencia en humanos sobre el posible papel de la aspirina como agente quimiopreventivo fue fortuita: en un amplio estudio de casos y controles sobre el CCR, publicado en 1988, se exploraron numerosas asociaciones potenciales entre diversos medicamentos(9). Uno de los hallazgos inesperados fue una asociación inversa entre el consumo de aspirina y el riesgo de CCR; esta asociación se mantuvo incluso cuando los investigadores controlaron los posibles factores de confusión, lo que llevó a los autores a especular que esta asociación inversa podría ser causal. Añade el autor del sumario que la mayor parte de la evidencia posterior sugiere que la aspirina tiene un efecto antineoplásico en el colon, pero que, aunque la mayoría de los ECA realizados indican que el tratamiento con aspirina reduce el riesgo de adenoma y CCR, también hay ECA cuyos resultados son menos consistentes. Como implicación clínica apunta que a pesar de la evidencia existente sobre las  propiedades anticancerígenas en el intestino grueso de la aspirina, persisten varias cuestiones importantes que limitan su uso principal como agente quimiopreventivo y señala que ante la variabilidad de los resultados en ciertos subgrupos de la población (por ejemplo, adultos mayores) y la duración del tratamiento requerido, el USPSTF no recomienda la aspirina en dosis bajas para la prevención primaria del CCR en la población general. No obstante, considera que su uso podría ser útil en poblaciones de alto riesgo para quienes los beneficios podrían superar los riesgos, incluyendo pacientes con adenomas colorrectales, pacientes con antecedentes de CCR que se sometieron a resección con intención curativa y pacientes con alto riesgo de CCR que no pueden someterse a un cribado adecuado.

El sumario de evidencia de DynaMed sobre prevención del CCR(10) como resumen de la evidencia en cuanto al uso de aspirina señala que cuando se utiliza como prevención primaria de la ECV, la aspirina en dosis bajas podría reducir el riesgo y la mortalidad por CCR pero que, sin embargo estos hallazgos se basan en un número reducido de ECA, que es posible que no se observen beneficios en la reducción del riesgo y la mortalidad hasta ≥ de 10 años, y que, además, exista un mayor riesgo de hemorragia en adultos mayores de 40 años. Por lo tanto, la evidencia es insuficiente para recomendar la aspirina en dosis bajas para la prevención del CCR en el contexto de la prevención primaria de la ECV(5). En contextos no específicamente orientados a la prevención primaria de la ECV, indica que múltiples revisiones sistemáticas basadas en estudios observacionales sugieren que la aspirina podría reducir el riesgo de CCR cuando se utiliza durante 5 años o más. Sin embargo, estos estudios no evaluaron el riesgo de hemorragia y, además, la dosis, la frecuencia y la duración óptimas del uso de aspirina aún no están claras.

Por último, destacamos la actualización de abril de 2026 de una revisión sistemática Cochrane sobre los efectos beneficiosos y perjudiciales de los AINE(11), incluida la aspirina, para prevenir el CCR y el adenoma colorrectal (ACR) en la población general, incluyó 10 ECA con un total de 124.837 participantes. Estos estudios compararon la aspirina con placebo o ningún tratamiento para la prevención primaria del CCR. Habitualmente se utilizó una dosis baja de aspirina (75 a 100 mg por día), aunque 3 estudios evaluaron dosis mayores. Los estudios se realizaron principalmente en Europa y Norteamérica, un estudio tenía centros en Australia y 2 estudios se llevaron a cabo en Japón. Siete estudios proporcionaron resultados a largo plazo con prolongación del seguimiento observacional cuando se detuvo el cegamiento. En los resultados se describe que:

  • Con respecto a la incidencia de CCR, es probable que la aspirina de lugar a poca o ninguna diferencia en el seguimiento ≥ 5 a < 10 años (cociente de riesgos instantáneos [CRI]  1,00; intervalos de confianza [IC] del 95%: 0,81 a 1,24; 3 estudios, 26.702 participantes; evidencia de certeza moderada) y ≥ 10 a < 15 años (CRI 0,95; IC del 95%: 0,77 a 1,17; 2 estudios, 42.412 participantes; evidencia de certeza moderada). La aspirina podría reducir ligeramente la incidencia de CCR en el seguimiento ≥ 15 años (CRI 0,78; IC del 95%: 0,67 a 0,91; 3 estudios, 47.464 participantes; evidencia de certeza muy baja), pero la evidencia es muy incierta.
  • Con respecto a la mortalidad por CCR, la aspirina podría aumentar la mortalidad durante el seguimiento ≥ 5 a < 10 años (CRI 1,77; IC del 95%: 1,02 a 3,07; 1 estudio, 19.114 participantes; evidencia de certeza baja), podría dar lugar a poca o ninguna diferencia en la mortalidad durante el seguimiento ≥ 10 años y < 15 años (OR de Peto 1,14; IC del 95%: 0,73 a 1,78; 1 estudio, 39.876 participantes; evidencia de certeza baja), pero podría reducir la mortalidad durante el seguimiento ≥ 15 años (odds ratio [OR] de Peto 0,74; IC del 95%: 0,60 a 0,90; 5 estudios, 53.909 participantes; evidencia de certeza muy baja), pero la evidencia es muy incierta.
  • Con respecto a la seguridad, aunque la aspirina probablemente da lugar a poca o ninguna diferencia en los eventos adversos graves (EAG), en general (riesgo relativos [RR] 1,06; IC del 95%: 0,84 a 1,34; 3 estudios, 16.442 participantes; evidencia de certeza moderada), la aspirina aumenta el riesgo de hemorragia extracraneal grave (RR 1,59; IC del 95%: 1,30 a 1,95; 8 estudios, 97.567 participantes; evidencia de certeza alta) y probablemente aumenta el riesgo de accidente cerebrovascular hemorrágico (OR de Peto 1,40; IC del 95%: 1,11 a 1,77; 8 estudios, 105.037 participantes; evidencia de certeza moderada).

Los autores concluyen que:

  • Sigue existiendo una incertidumbre considerable que impide recomendar el uso rutinario de aspirina para la prevención primaria del CCR en la población general.
  • En cuanto a la incidencia del CCR, la evidencia de certeza moderada sugiere una diferencia mínima o nula durante los primeros 15 años de seguimiento.
  • La evidencia sobre la mortalidad por CCR es más compleja: evidencia de baja certeza sugiere un posible aumento de la mortalidad en los primeros 10 años, seguido de un periodo de poca o ninguna diferencia entre los 10 y los 15 años, mientras que tras 15 años se observó un posible beneficio: una pequeña reducción tanto en la incidencia como en la mortalidad por CCR. Sin embargo, los resultados relativos a los beneficios a largo plazo se derivan de una evidencia de muy baja certeza basada en un seguimiento observacional, lo que los hace muy susceptibles a factores de confusión.
  • Este beneficio potencial, incierto y tardío, se debe sopesar frente a un daño claro e inmediato. Aunque es probable que la aspirina tenga un efecto escaso o nulo sobre los EAG en general (evidencia de certeza moderada), aumenta el riesgo de hemorragia extracraneal grave (evidencia de alta certeza) y probablemente aumenta el riesgo de ictus hemorrágico (evidencia de certeza moderada).

A la luz de esta evidencia, consideran que la decisión de utilizar la aspirina para la prevención primaria no puede basarse, en este momento, en sus posibles beneficios frente al CCR. La práctica clínica debería seguir centrándose en una evaluación individualizada y en un proceso de toma de decisiones compartido, sopesando cuidadosamente el perfil de riesgo cardiovascular establecido del paciente frente a su riesgo de hemorragia.

Una respuesta clínica Cochrane(12) que resume los principales hallazgo de esta revisión refiere que en adultos, tomar aspirina durante un promedio de 2,7 a 10,1 años (con dosis que van desde 75 mg una vez al día hasta 600 mg dos veces al día) probablemente tenga poco o ningún efecto sobre la incidencia de CCR durante períodos de seguimiento de ≥ 5 a < 15 años, en comparación con placebo o no tomar aspirina (evidencia de certeza moderada). La aspirina puede reducir ligeramente la incidencia de CCR a los ≥ 15 años (12 frente a 15 por 1.000 personas; todos los resultados en promedio), pero la evidencia es muy incierta. La aspirina puede aumentar ligeramente la mortalidad por CCR a los ≥ 5 a < 10 años (4 frente a 2 por 1.000 personas), puede tener poco o ningún efecto a los ≥ 10 a < 15 años (evidencia de baja certeza) y puede reducir ligeramente la mortalidad por CCR a los ≥ 15 años (6 frente a 8 por 1.000 personas), pero la evidencia es muy incierta.

En cuanto a la seguridad, la evidencia de alta certeza muestra que la aspirina aumenta el riesgo de hemorragia extracraneal grave en periodos de seguimiento promedio de 4,7 a 23 años, en comparación con placebo o la ausencia de aspirina (12 frente a 8 por cada 1.000 personas). Los análisis de subgrupos por dosis sugieren que la aspirina podría aumentar este riesgo con dosis ≤ 100 mg (7 frente a 5 por cada 1.000 personas), con un mayor riesgo aparente con dosis > 100 mg (18 frente a 2 por cada 1.000 personas); sin embargo, no se evaluó la certeza de esta evidencia. La aspirina probablemente también aumenta el riesgo de accidente cerebrovascular hemorrágico (3 frente a 2 por cada 1.000 personas), mientras que probablemente no haya diferencias significativas entre los grupos en el riesgo de EAG, en general (evidencia de certeza moderada).

Y como interpretación clínica se expresa que no se puede asegurar que la aspirina ofrezca algún beneficio para la prevención primaria del CCR, pero sí se puede afirmar que aumenta el riesgo de hemorragia extracraneal grave y, probablemente, también de accidente cerebrovascular hemorrágico. Por lo tanto, se desaconseja su uso rutinario con este fin en la práctica general. Los posibles beneficios a largo plazo aún deben confirmarse mediante futuras investigaciones.

*Ver en el texto completo del documento.

Referencias (12):

  1. Cubiella J, Marzo-Castillejo M, Mascort-Roca JJ, Amador-Romero FJ, Bellas-Beceiro B, Clofent-Vilaplana J, Carballal S, Ferrándiz-Santos J, Gimeno-García AZ, Jover R, Mangas-Sanjuán C, Moreira L, Pellisè M, Quintero E, Rodríguez-Camacho E, Vega-Villaamil P; Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria y Asociación Española de Gastroenterología. Clinical practice guideline. Diagnosis and prevention of colorectal cancer. 2018 Update. Gastroenterol Hepatol. 2018 Nov;41(9):585-596. [DOI 10.1016/j.gastrohep.2018.07.012] [Consulta: 02/07/2026]
  2. Shaukat A, Kahi CJ, Burke CA, Rabeneck L, Sauer BG, Rex DK. ACG Clinical Guidelines: Colorectal Cancer Screening 2021. Am J Gastroenterol. 2021 Mar 1;116(3):458-479. [DOI 10.14309/ajg.0000000000001122] [Consulta: 02/07/2026]
  3. Liang PS, Shaukat A, Crockett SD. AGA Clinical Practice Update on Chemoprevention for Colorectal Neoplasia: Expert Review. Clin Gastroenterol Hepatol. 2021 Jul;19(7):1327-1336. [DOI 10.1016/j.cgh.2021.02.014] [Consulta: 02/07/2026]
  4. NCCN Clinical Practice Guidelines in Oncology (NCCN Guidelines®): Colorectal Cancer Screening. Version 2.2026. (Disponible en https://www.nccn.org/guidelines/category_2; precisa registro gratuito)
  5. Guirguis-Blake JM, Evans CV, Perdue LA, Bean SI, Senger CA. Aspirin Use to Prevent Cardiovascular Disease and Colorectal Cancer: Updated Evidence Report and Systematic Review for the US Preventive Services Task Force. JAMA. 2022 Apr 26;327(16):1585-1597. [DOI 10.1001/jama.2022.3337] [Consulta: 02/07/2026]
  6. US Preventive Services Task Force; Davidson KW, Barry MJ, Mangione CM, Cabana M, Chelmow D, Coker TR, Davis EM, Donahue KE, Jaén CR, Krist AH, Kubik M, Li L, Ogedegbe G, Pbert L, Ruiz JM, Stevermer J, Tseng CW, Wong JB. Aspirin Use to Prevent Cardiovascular Disease: US Preventive Services Task Force Recommendation Statement. JAMA. 2022 Apr 26;327(16):1577-1584. [DOI 10.1001/jama.2022.4983] [Consulta: 02/07/2026]
  7. Cancer Council Australia. Clinical practice guidelines for the prevention, early detection and management of colorectal cancer. Cancer Council Australia, 2023. (1.2 published on 25.05.2026 ) [https://files.magicapp.org/guideline/f343b1bc-f6f8-462c-a2f6-11651806d410/published_guideline_8346-1_2.pdf] [Consulta: 02/07/2026]
  8. Chan AT. NSAIDs (including aspirin): Role in prevention of colorectal cancer. En: UpToDate, Connor RF (Ed), Wolters. [https://www.uptodate.com/contents/nsaids-including-aspirin-role-in-prevention-of-colorectal-cancer] [Consulta: 02/07/2026]
  9. Kune GA, Kune S, Watson LF. Colorectal cancer risk, chronic illnesses, operations, and medications: case control results from the Melbourne Colorectal Cancer Study. Cancer Res. 1988 Aug 1;48(15):4399-404. [https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/3390835/] [Consulta: 02/07/2026]
  10. DynaMed. Colorectal Cancer Prevention. EBSCO Information Services. [https://www.dynamed.com/prevention/colorectal-cancer-prevention] [Consulta: 02/07/2026]
  11. Cai Z, Meng Y, Yang W, Han Y, Cao D, Zhang B. Aspirin and other nonsteroidal anti&#8208;inflammatory drugs (NSAIDs) for preventing colorectal cancer and colorectal adenoma in the general population. Cochrane Database of Systematic Reviews 2026, Issue 4. Art. No.: CD015266. [DOI 10.1002/14651858.CD015266.pub3] [Consulta: 02/07/2026]
  12. What are the benefits and risks of aspirin for the primary prevention of colorectal cancer and colorectal adenoma? Amin Sharifan (PharmD) (on behalf of Cochrane Clinical Answers Editors). Cochrane Clinical Answers 2026. [DOI 10.1002/cca.4789] [Consulta: 02/07/2026]

Estas referencias son del tipo:

  1. Sumario de evidencia: 2 referencias
  2. Guías de práctica clínica: 5 referencias
  3. Información/ material de ayuda para pacientes: 0 referencia
  4. Cohortes, casos controles, serie de casos clínicos: 1 referencia
  5. Capítulo de libro: 0 referencia
  6. Pregunta clínica : 1 referencia
  7. Metaanálisis y/o revisiones sistemáticas: 2 referencias
  8. Consenso de profesionales: 1 referencia
  9. Ensayos clínicos: 0 referencia

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Pregunta contestada por

Cita recomendada

Banco de Preguntas Preevid. ¿Aspirina para la prevención del cáncer colorrectal? Biblioteca Virtual Murciasalud, 2026. Disponible en http://www.murciasalud.es/preevid/26907

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