Tras la búsqueda realizada podemos concluir que, ante la sospecha o confirmación de ingestión de una pila de botón, el niño (mayor de 12 meses) debería recibir de forma precoz miel (de 5 a 10 mL cada 10 minutos, hasta un máximo de seis dosis) siempre que pueda tragar y que la ingestión de la pila haya ocurrido en las últimas 12 horas. Esta medida puede reducir el daño químico sobre la mucosa esofágica mientras se organiza el traslado y la extracción urgente.
Los Sumarios de Evidencia consultados, sobre ingestión de pilas de botón y cilíndricas(1,2) señalan que para niños mayores de 1 año asintomáticos, con ingestión aguda de pilas de botón (p. ej., presenciada o que probablemente haya ocurrido en las últimas 12 horas), que puedan tragar y no tengan alergia a la miel ni a sus componentes, se sugiere administrar miel pura (5 a 10 ml) en casa por el cuidador lo antes posible tras la ingestión (Grado de recomendación 2C )(1)*. Esta dosis podría repetirse cada 10 minutos hasta un máximo de seis dosis. Una vez en urgencias, el niño puede recibir sucralfato de 500 mg a 1 g hasta tres dosis en lugar de miel, mientras se confirma la impactación esofágica mediante radiografía. Sin embargo, la administración de miel o sucralfato no debería retrasar la extracción de la pila en el quirófano.
No se recomienda dar ningún alimento ni bebida, incluidas la miel y el sucralfato a los niños que presenten alguno de los siguientes síntomas:
- Retraso en la detección de la ingestión de una pila de botón (por ejemplo, momento incierto de la ingestión o ≥12 horas desde la ingestión conocida).
- Incapacidad para tragar o babeo.
- Síntomas importantes de lesión esofágica o vascular grave o mediastinitis (por ejemplo, hematemesis, dolor en el pecho o fiebre).
El documento de posicionamiento de la European Society for Pediatric Gastroenterology, Hepatology, and Nutrition (ESPGHAN)(3) recoge entre las medidas a adoptar para mitigar el riesgo de lesiones en la mucosa esofágica tras la ingestión de pilas de botón, administrar 10 ml (dos cucharaditas) de miel o sucralfato cada 10 minutos en niños mayores de 12 meses y si han transcurrido menos de 12 horas desde la ingestión (en casa, durante el transporte y en el hospital) (máximo 6 dosis).
Por su parte, el Comité de Calidad y Seguridad de la American Pediatric Surgical Association (APSA)(4) ha publicado en 2026 un documento en el que revisa 14 guías de práctica clínica de hospitales de Estados Unidos y Canadá con el objetivo de identificar los puntos de consenso y proponer recomendaciones que ayuden a estandarizar el manejo del niño tras la ingestión de pilas de botón, ya que esta constituye una de las urgencias pediátricas más graves debido a la rapidez con la que pueden producir lesiones potencialmente mortales. Según el documento existe un amplio consenso en que, ante la sospecha o confirmación de ingestión de una pila de botón, el niño debe permanecer en ayunas y recibir de forma precoz miel (10 mL cada 10 minutos, hasta un máximo de seis dosis en mayores de 12 meses) o sucralfato (1 g cada 10 minutos, máximo tres dosis), siempre que pueda tragar y que la ingestión haya ocurrido en las últimas 12 horas. Estas medidas pueden reducir el daño químico sobre la mucosa esofágica mientras se organiza el traslado y la extracción. Estos consensos están basados principalmente en estudios experimentales in vitro y en animales.
La Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria respalda este consenso(5) y publica en su web una traducción del documento comentado anteriormente.
Una monografía sobre ingestión de cuerpos extraños en niños(6), incluye a las pilas de botón entre los que requieren un tratamiento urgente debido a la rápida lesión del tejido esofágico, recomienda la administración oral de miel (no recomendada para niños menores de 1 año) o sucralfato para niños asintomáticos después de la ingestión aguda de una pila de botón de camino al servicio de urgencias, pero señana que esto no debe retrasar su extracción. La dosis recomendada es de 10 ml de miel por vía oral cada 10 minutos durante un máximo de 6 dosis mientras se está de camino al servicio de urgencias.
Se ha identificado una Revisión Sistemática de ensayos clínicos y estudios experimentales sobre la aplicación oral de miel tras la ingestión de pilas de botón en niños(7). La RS encontró cuatro publicaciones, tres de ellas presentaron resultados experimentales in vitro e in vivo, y una informó sobre un estudio de 8 casos de niños, con edades comprendidas entre 1 y 3 años, que habían ingerido un pila de botón(8). Solo dos de los ocho niños recibieron miel antes de la extracción. Debido a la variabilidad del tiempo total transcurrido desde la ingestión de la pila de botón hasta la extracción (entre 2 h 54 min y 126 h 51 min), no fue posible establecer conclusiones sobre los beneficios de la ingesta de miel en estos casos. Los autores de la RS concluyen que se necesitan estudios de seguimiento para conocer mejor la eficacia del tratamiento con miel; sin embargo, consideran que dado que es fácil de aplicar y presenta un riesgo mínimo en niños mayores de un año, la miel debería considerarse una posible opción de tratamiento durante el intervalo entre la presentación y la extracción endoscópica del cuerpo extraño retenido.
*Ver grado de recomendación en documento original.


