La evidencia localizada sobre las infiltraciones de plasma rico en plaquetas (PRP) en la condromalacia rotuliana, escasa y de baja calidad, no permite establecer la eficacia ni seguridad de este tratamiento.
En 2014, una respuesta Preevid que abordaba esta cuestión(1) identificó una serie de casos retrospectiva(2) en la que se administró PRP intraarticular en 3 pacientes diagnosticados de condromalacia. Al mes los 3 pacientes presentaban mejoría del dolor y esta mejoría persistía un año después.
El sumario de evidencia (SE) de DynaMed sobre el síndrome de dolor femoropatelar(3) comenta que en este síndrome el PRP podría utilizarse para inducir un proceso inflamatorio proliferativo ya que podría ayudar a estimular la síntesis de colágeno, la proliferación de células mesenquimales y la angiogénesis y se ha reportado que mejora el dolor en pacientes con tendinopatía.
Y el SE de UpToDate sobre el mismo tema(4) menciona que, aunque el PRP se ha utilizado en el dolor femoropatelar recalcitrante, no se dispone de ensayos clínicos aleatorizados (ECA).
Un documento de consenso de la American Society of Pain and Neuroscience sobre tratamientos intervencionistas en la gonalgia(5), en el apartado dedicado al manejo de la condromalacia refiere sobre el PRP que su interés radica en su potencial capacidad para ralentizar o incluso revertir la progresión de la degradación del cartílago, pero no hace recomendaciones al respecto.
No se han identificado otras guías de práctica clínica que aborden el uso del PRP en la condromalacia rotuliana.
Una reciente revisión sistemática ha evaluado la efectividad y seguridad del PRP y las células estromales mesenquimales en la condropatía y la artrosis femoropatelar(6). La búsqueda bibliográfica, de estudios publicados en inglés, se ejecutó el 17/12/2025. Tres de los 9 estudios seleccionados evaluaron el PRP en la condromalacia de rodilla:
- Örsçelik et al.(7), en un ECA, compararon el PRP (n 38) frente a dextrosa al 25% (n 37), ambos combinadas con un programa de ejercicios estándar, en pacientes con condromalacia rotuliana sintomática persistente después del fracaso de al menos 3 meses de tratamiento conservador. El PRP se mostró superior en la escala analógica visual, la puntuación de la escala de puntuación de rodilla de Tegner-Lysholm, el dolor durante el ejercicio, el rango de movimiento, la crepitación y el número total de medicamentos.
- Cobianchi et al.(8), en un estudio retrospectivo, compararon PRP (n 34) con el tratamiento conservador (n 34) en pacientes con condropatía femoropatelar, observándose superioridad del PRP en las evaluaciones clínicas (escala visual analógica y Western Ontario McMaster Universities Osteoarthritis Index) y de resonancia magnética nuclear.
- Ostojic et al.(9), en un estudio prospectivo, compararon PRP combinado con ácido hialurónico (n 28) frente a fisioterapia sola (n 15) en sujetos afectos de condromalacia rotuliana. Se describió una superioridad clínica del PRP más ácido hialurónico en términos de puntuación de Kujala y escala visual analógica (p < 0,001) a los 3 meses, manteniéndose los resultados a los 6 meses.
Los autores destacan la pobre calidad metodológica del conjunto de la evidencia existente y los pequeños tamaños muestrales. A pesar de que se observó una tendencia consistente hacia una mejoría clínica y radiológica en los estudios incluidos y un perfil de seguridad favorable, presentándolas como terapias prometedoras, la limitada solidez de la evidencia disponible dificultaba extraer conclusiones definitivas sobre la eficacia real de los tratamientos evaluados.
Previamente, otra revisión sistemática que evaluó el papel del PRP en la artrosis femoropatelar, la condromalacia rotuliana y la gonalgia anterior(10), aunque concluía que el PRP era seguro y tenía un papel potencial en el tratamiento de las patologías estudiadas, también consideraba que eran necesarios ECA de mayor tamaño y bien diseñados, con protocolos de PRP estandarizados y un seguimiento más prolongado, que permitieran definir bien los criterios de selección de los pacientes y optimizar los regímenes de inyección. Para esta revisión se buscaron estudios, también en inglés, hasta junio de 2025. Los 3 estudios que evaluaron a pacientes con condromalacia rotuliana ya han sido descritos en la anterior revisión.
Además de los anteriores, consideramos relevante un ensayo clínico prospectivo no aleatorizado publicado en 2014(11), en persa, realizado en pacientes con dolor anterior de rodilla y diagnóstico de condromalacia rotuliana. En él se comparó una intervención consistente en dos infiltraciones intraarticulares de PRP, separadas por un mes (n 30), frente a otra de diez sesiones de fisioterapia durante dos semanas (n 30). De la traducción realizada se extrae que los pacientes seleccionados eligieron libremente la intervención a recibir y que aquellos tratados mediante fisioterapia experimentaron una mayor reducción del dolor y una mejor evolución clínica durante el seguimiento realizado (45 días); no se observaron complicaciones relevantes ni efectos adversos importantes en ninguno de los grupos. Sin embargo, aunque ambos grupos eran similares en cuanto a edad, sexo y rodilla afectada, la duración del dolor previa a las intervenciones era mayor en el grupo de PRP. Por otra parte, aunque claramente se muestran las puntuaciones medias de dolor (escala visual analógica), y su desviación estándar, a los 45 días del tratamiento en cada grupo (PRP 6,13 ±1,75 vs fisioterapia 3,6 ± 1,0), no hemos logrado identificar las cifras basales de las que se partía ni la diferencia de medias de cada grupo.


