Tras la revisión realizada concluimos que la limitada evidencia disponible no apoya la utilización de inyecciones intraarticulares (IA) de plasma rico en plaquetas (PRP) en pacientes con artrosis de cadera.
Una revisión sistemática (RS) de guías de práctica clínica (GPC)(1) sobre el manejo de la artrosis de cadera y rodilla incluyó 25 guías publicadas hasta octubre del 2022 y en relación a la inyección IA de PRP resume que ninguna guía recomendó las inyecciones de PRP para la artrosis de cadera o rodilla. Entre las 7 guías de alta calidad revisadas se encontró una recomendación neutral(2) y dos recomendaciones firmes en contra(3,4), destacándose la falta de estandarización de la técnica y/o la preocupación respecto a la calidad de la evidencia.
Concretamente en la GPC de 2019 del American College of Rheumatology(4) se desaconsejaba firmemente el tratamiento con PRP en pacientes con artrosis de rodilla y/o cadera. Se explicaba que a diferencia de otras terapias IA, existe preocupación por la heterogeneidad y la falta de estandarización de las preparaciones de PRP disponibles, así como de las técnicas empleadas, lo que dificulta determinar con exactitud qué se está inyectando.
En la actualización de 2026 (ver) de esta guía se mantiene la recomendación en contra del tratamiento con PRP en personas con artrosis de rodilla y cadera. (Grado de recomendación fuerte, nivel de evidencia bajo)*
En otra GPC más reciente(5), de mayo de 2026, se establece que, en el caso de la artrosis de cadera, no existe evidencia suficiente para hacer una recomendación a favor o en contra de las inyecciones de PRP. Se explica que el grupo de trabajo elaborar de la guía revisó sistemáticamente la evidencia sobre el uso de PRP en la artrosis de cadera y se cita una RS publicada en 2025(6) que no halló diferencias en los resultados funcionales medidos mediante la escala Harris Hip Score (HHS) o las puntuaciones WOMAC (Western Ontario and McMaster Universities Osteoarthritis Index) al comparar PRP frente a ácido hialurónico (HA), ni al comparar la combinación de PRP y HA frente a HA solo, en pacientes con artrosis de cadera a partir de un total de 6 ensayos controlados aleatorizados (ECA). El grupo de trabajo destaca las limitaciones de la RS, entre ellas: una fuerza de la evidencia muy baja, un tamaño de muestra reducido, la heterogeneidad de las intervenciones, el seguimiento a corto plazo, los informes incompletos o incoherentes y una notificación limitada de acontecimientos adversos. Además, señala que el beneficio observado (mejoría funcional a corto plazo) se ha de sopesar frente al perjuicio del dolor post inyección a corto plazo reportado en un estudio. Por todo ello, el grupo de trabajo decidió emitir una recomendación de "ni a favor ni en contra" sobre el uso del PRP.
Por su parte, la GPC del American Academy of Orthopaedic Surgeons de 2023 sobre el manejo de la artrosis de cadera(7) no hace referencia a la inyección IA de PRP.
Un posicionamiento canadiense(8) sobre las inyecciones IA para la artrosis de cadera menciona que la inyección IA de PRP tiene el potencial de mejorar el dolor y los resultados funcionales hasta por un año en el tratamiento de la artrosis de cadera pero que, sin embargo, sigue siendo escasa la evidencia de alto nivel y existe una heterogeneidad significativa en cuanto a la formulación y la dosificación óptimas del PRP. Por lo tanto, los autores consideran que no se puede hacer una recomendación a favor ni en contra del uso de PRP para la artrosis de cadera hasta que se disponga de más estudios clínicos de alta calidad. (Grado de recomendación: Cf)*
Respecto a la información que aportan los sumarios de evidencia(9-11) consultados:
- En el sumario de evidencia de UpToDate sobre la artrosis de cadera(9) se incluye el PRP entre las terapias sin eficacia demostrada o de beneficio incierto. Comentan los autores que no recomiendan su uso debido a la limitada evidencia que respalda la eficacia de las inyecciones de PRP para la artrosis de cadera
- En el sumario de evidencia de DynaMed(10), en referencia a la GPC del American College of Rheumatology(4), incluye el PRP entre las intervenciones cuya realización se desaconseja firmemente.
- En el sumario de evidencia de BMJ Best Practice(11) se consideran las inyecciones IA de PRP como un tratamiento emergente. Se describe que varios metanálisis sugieren que las inyecciones IA de PRP pueden proporcionar un alivio sintomático en la artrosis pero la mayor evidencia es sobre la artrosis de rodilla y es de calidad limitada. También se hace referencia a la guía del American College of Rheumatology(4) indicando que no recomienda inyecciones IA de PRP en pacientes con artrosis de rodilla o cadera.
Por último, la búsqueda en las bases de datos habituales de estudios en los que se comparen los resultados clínicos de la IA de PRP frente a placebo en pacientes con artrosis de cadera identifica dos metanálisis en red(12,13) y un ECA(14). Ambos metanálisis concluyen que ninguna de las inyecciones IA disponibles (incluyendo el PRP) proporciona una mejoría significativa del dolor y la función en comparación con el placebo durante el seguimiento a corto plazo (hasta los 6 meses posteriores a la inyección).
En el ECA(14), publicado en 2024, se comparó la eficacia de las inyecciones IA de PRP frente a un placebo de solución salina en cuanto a la reducción del dolor y el impacto en la calidad de vida en pacientes con artrosis de cadera confirmada (grados 2/3 de la clasificación de Kellgren-Lawrence). Los pacientes fueron asignados aleatoriamente al grupo placebo (n=30) y al grupo de PRP (n=30); en ambos grupos las inyecciones IA se realizaron bajo guía ecográfica durante tres semanas consecutivas. Se realizó un seguimiento de los pacientes durante seis meses y se evaluó la reducción del dolor mediante la Escala Visual Analógica (EVA), el cuestionario WOMAC y el cuestionario de salud SF-36 (Short Form Health Survey-36).
En este estudio, el tratamiento IA con PRP no mostró ventajas frente al placebo de solución salina en cuanto a las puntuaciones de la EVA durante la actividad. Ambos grupos mostraron una mejoría significativa en las puntuaciones de la EVA durante la actividad al mes y a los seis meses. El grupo placebo mostró mejoras en las puntuaciones de la EVA en reposo, mientras que el grupo de PRP no lo hizo. Ninguno de los grupos mostró mejoría en las puntuaciones totales del WOMAC y tampoco se observaron mejoras significativas en la mayoría de los dominios del SF-36 en ninguno de los grupos, a excepción de una mejora en el funcionamiento del rol físico al mes y en la salud general al mes y a los seis meses en el grupo placebo.
Para los autores estos resultados sugieren que las inyecciones de PRP no muestran diferencias significativas frente a un placebo de solución salina en un periodo de seis meses en lo que respecta a las puntuaciones de dolor, función y calidad de vida en pacientes con artrosis de cadera.
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