[La permeabilidad del dispositivo de acceso vascular (DAV) se evalúa y define de forma rutinaria mediante la capacidad de lavar todas las luces del catéter sin resistencia, tras obtener retorno sanguíneo de cada una de ellas(1)].
En la búsqueda de evidencia acerca de la cantidad de sangre que es necesaria extraer para comprobar la permeabilidad de los dispositivos de acceso venoso (DAV), no se ha encontrado mención en ningún documento, a la extracción de una cantidad concreta de sangre sino a la verificación del retorno sanguíneo tras aspiración suave.
Sin embargo, si la permeabilidad se comprueba como paso previo a una extracción de muestras analíticas, es estrictamente necesario extraer y desechar un volumen específico de sangre para evitar la dilución con sueros o la contaminación por fármacos y heparinas. El volumen estándar a desechar varía según el DAV.
La guía de práctica clínica (GPC) sobre estándares acerca de la terapia de infusión(1), no especifica que se requiera un volumen de sangre estipulado a aspirar únicamente para comprobar la permeabilidad, con respecto a ésta, indica las siguientes recomendaciones*:
- Se debe evaluar la permeabilidad de los DAV —es decir, realizar el lavado y la aspiración para verificar el retorno sanguíneo— antes de cada infusión, con el fin de valorar el funcionamiento del catéter y prevenir complicaciones.
- Utilice una jeringa precargada de un solo uso con solución de cloruro de sodio al 0,9 % para aspirar lentamente el DAV y verificar si existe un retorno sanguíneo fluido, con el color y la consistencia de la sangre total; este es un paso importante para evaluar el funcionamiento del catéter durante el lavado inicial y antes de la administración de medicamentos y soluciones.
- Cuando el retorno sanguíneo sea lento o inexistente, o cuando la evaluación del retorno sanguíneo esté contraindicada debido al estado del paciente (p. ej., inestabilidad hemodinámica dependiente de la administración de vasopresores), la permeabilidad del DAV debe evaluarse mediante otros indicadores, como la respuesta clínica continua a un medicamento en perfusión, la ausencia de resistencia al lavado, la evaluación del sitio de inserción y los síntomas referidos por el paciente. Esta evaluación puede ayudar a determinar la permeabilidad.
Las GPC sobre DAV(2) publicadas por la Sociedad Australiana de Enfermeras Oncológicas (CNSA, por sus siglas en inglés), ofrecen recomendaciones para el manejo seguro, eficaz y eficiente de los DAV en pacientes con cáncer. Incluyen DAV central y DAV periféricos para pacientes adultos y pediátricos. Los temas tratados incluyen la permeabilidad, la prevención y el manejo de la oclusión, así como la salud y la preservación vascular, y no mencionan en el tema de la valoración de la permeabilidad de un DAV que haya que extraer un volumen de sangre en concreto, sólo comprobar retorno venoso, previo a lavado. En el caso de tener que extraer muestras de sangre para analizar, se desechará un volumen de sangre determinado, atendiendo al tipo de DAV.
Los sumarios de evidencia consultados tanto en Uptodate como en Dynamed(3-5) sobre el mantenimiento de los DAV, indican la necesidad de los lavados ocasionales con suero fisiológico al 0,9% para mantenerlos permeables.
*Consultar nivel de evidencia para las recomendaciones en texto original.


