En pacientes adultos con nutrición enteral por sonda, no se ha encontrado evidencia científica de calidad que respalde la administración de agua de arroz, a través de sondas gástricas o yeyunales para tratar la diarrea asociada a la nutrición enteral (DANE). El manejo de DANE se centra en identificar la causa de la diarrea, revisar la medicación, valorar cambios en la pauta de administración y considerar fórmulas con fibra o tratamientos específicos según la etiología. Al no haber encontrado estudios sobre el efecto del agua de arroz en DANE, no se puede valorar tampoco su seguridad en la administración.
El sumario de evidencia de Uptodate acerca de la nutrición enteral (NE) en el paciente crítico(1), indica que hay que evaluar la DANE excluyendo otras etiologías como la relacionada con laxantes, antibióticos o Clostridioides difficile. La NE no necesita interrumpirse y si persiste la diarrea se cambiaría a una fórmula de NE mixta que contenga fibra. Sin embargo, se debería usar la fibra con precaución en pacientes con peristalsis alterada. Las fibras contenidas en los productos de alimentación por sonda varían en su composición y suelen ser una mezcla que no obstruye las sondas. Al complementar la NE con fibra adicional, se prefieren las fibras altamente solubles cuyo efecto es principalmente osmótico.
La guía de práctica clínica (GPC)(2), sobre nutrición clínica en la unidad de cuidados intensivos (UCI), de la European Society for Clinical Nutrition and Metabolism (ESPEN, por sus siglas en inglés) aporta que se debería utilizar la NE continua en lugar de la administración en bolo*, para la mejora de la tolerancia y que no produzca diarrea.
La GPC de the Society of Critical Care Medicine (SCCM, por sus siglas en inglés) and American Society for Parenteral and Enteral Nutrition (ASPEN, por sus siglas en inglés), sobre soporte nutricional en el paciente adulto en estado crítico(3), sugiere que*:
- La NE no se interrumpa automáticamente por diarrea, sino que se continúe con la alimentación mientras se evalúa la etiología de la diarrea en un paciente de la UCI para determinar el tratamiento adecuado.
- Se considere el uso de una formulación comercial mixta con fibra si hay evidencia de diarrea persistente. Recomiendan evitar tanto la fibra soluble como la insoluble en pacientes con alto riesgo de isquemia intestinal o dismotilidad grave. Sugieren considerar el uso de formulaciones de péptidos pequeños en pacientes con diarrea persistente, con sospecha de malabsorción o falta de respuesta a la fibra.
- Se considere el uso rutinario de un aditivo de fibra soluble fermentable (p. ej., fructooligosacáridos, inulina) en todos los pacientes hemodinámicamente estables ingresados en la UCI médica o quirúrgica que reciben NE estándar. Sugieren asimismo administrar de 10 a 20 g de un suplemento de fibra soluble fermentable en dosis divididas durante 24 horas como terapia complementaria si hay evidencia de diarrea.
El consenso de profesionales de la Sociedad Española de Medicina Intensiva, Crítica y Unidades Coronarias (SEMICYUC)(4), hace las siguientes recomendaciones*:
- No se sugiere el empleo rutinario de dietas con mezcla de fibras (insolubles/fermentables) para prevenir la DANE.
- Las dietas con alto contenido en fibra soluble se sugieren dentro de las medidas de control de la DANE.
- Se debería utilizar la NE continua en lugar de la administración en bolo.
*Consultar nivel de evidencia y grado de recomendación en el documento original.


