En la pregunta publicada por Preevid en 2015(1), se concluía que la cantidad más apropiada de sangre a desechar antes de una extracción de muestra sanguínea desde un catéter venoso (tanto periférico como central), para realizar pruebas de coagulación, es muy variable, (desde 5 ml a 25 ml), dependiendo de factores como el tipo de catéter, de si este está heparinizado o no, etc.
La evidencia científica actualmente disponible no permite recomendar un volumen específico de sangre que deba desecharse antes de la extracción de muestras analíticas a través de catéteres de acceso venoso (CAV). No se han identificado protocolos estandarizados al respecto y existe una notable heterogeneidad en la práctica clínica. Asimismo, no se han encontrado ensayos clínicos aleatorizados que evalúen esta cuestión. No obstante, una guía de práctica clínica, un estudio observacional y un estudio cuasiexperimental señalan que el volumen mínimo de sangre que debería desecharse previamente para obtener muestras válidas oscilaría entre 1 y 2 ml. Todos los documentos revisados coinciden en que el volumen de sangre a desechar debe ajustarse a las características del CAV, incluyendo su volumen interno y espacio muerto, así como al tipo de solución o agente de bloqueo utilizado.
La guía de práctica clínica sobre estándares acerca de la terapia de infusión(2), indica sobre la obtención de muestras de sangre a través de un CAV insertado que*:
- Se debería interrumpir la infusión de soluciones durante 1 a 2 minutos, previo a la toma de muestras.
- Se descartarían de 1 a 2 ml de sangre antes de obtener la muestra.
- En el método de descarte, el volumen a desechar depende del volumen interno del CAV, la solución de sellado intraluminal, el lavado con solución salina previo a la extracción del volumen de descarte y las pruebas de laboratorio específicas requeridas. Los estudios de coagulación requieren el mayor volumen de descarte para obtener resultados precisos.
El sumario de evidencia de Uptodate sobre cuidados y mantenimiento de los CAV(3), explica que el descarte es una de las técnicas más comunes para la toma de muestras de sangre a través de CAV, que consiste en la aspiración y posterior eliminación de la sangre extraída, especificando que el volumen a desechar dependerá del volumen de la vía intravenosa, aunque no menciona ningún volumen en concreto.
Un estudio observacional para comprobar la fiabilidad de los resultados de los análisis de sangre en muestras obtenidas utilizando un volumen de descarte de 2 ml desde la luz proximal de un CAV de triple luz en pacientes críticos(4), incluyó 54 participantes, a los que se extrajo una muestra de sangre del lumen proximal del catéter, descartando 1,61 ml de sangre más 0,39 ml de espacio muerto del catéter (2 ml) y sin interrumpir la infusión en los lúmenes medio y distal. Luego se obtuvo una segunda muestra por punción venosa directa. La fiabilidad entre métodos para las variables examinadas fue excelente, >0,75; rango (0,868-0,998)**. Las diferencias medias (DM) entre los dos tipos de muestras para las variables que se determinan con mayor frecuencia en pacientes críticos fueron leucocitos: 0,200 × 10 3 /µL, intervalo de confianza del 95% (IC) (0,025 a 0,375); eritrocitos: 0,045 × 10 6 /uL, IC del 95% (-0,003 a 0,094); sodio: 0,074 mEq/L, IC del 95% (-0,369 a 0,517); potasio: -0,002 mEq/L, IC del 95 % (-0,065 a 0,061) y glucosa: 2,426 mg/dL, IC del 95 % (0,498-4,354). Los autores concluyeron que el método de muestreo propuesto minimiza la pérdida de sangre a la vez que ofrece resultados fiables en los análisis de sangre.
Otro estudio, en este caso cuasiexperimental, y con la participación de 65 individuos mayores de 18 años que portaban un CAV central de triple luz durante 8 meses(5), se extrajeron dos muestras de sangre consecutivas (intervención-control) con tubos para bioquímica, coagulación y hemograma de cada paciente de la luz distal. La primera muestra se obtuvo con un desecho de 1,5 ml de un volumen total extraído de 10,2 ml, similar al desecho habitual en el ámbito asistencial (10 ml). Posteriormente se obtuvo la segunda muestra. Se extrajeron un total de 65 pares de muestras. La comparación de medias, no reveló diferencias estadísticamente significativas entre ambos métodos, salvo en las variables cloruro (p = 0,041), tiempo de protrombina (p = 0,004) y actividad de protrombina (p = 0,003). Las DM para estos parámetros fueron pequeñas y cercanas a cero, con IC estrechos: cloruro (−0,536; 0,012), tiempo de protrombina (−0,092; 0,019) y actividad de protrombina (0,284; 1,375); por consiguiente, las diferencias halladas no tuvieron repercusiones clínicas. Los autores consideraron que estos resultados demuestran la fiabilidad de las muestras de sangre extraídas con un volumen de descarte de 1,5 ml.
*Consultar niveles de evidencia y grados de recomendación en texto original.
**Se proporcionan los valores de fiabilidad intermétodo para las variables determinadas mediante coeficientes de correlación intraclase (CCI). Estos valores oscilaron entre 0,868 y 0,998, lo que indica para los autores, una fiabilidad excelente.


