La evidencia disponible no permite establecer una conclusión sobre el papel de la fisioterapia en la resolución de hematomas organizados (o encapsulados). No se han localizado ensayos clínicos que demuestren la efectividad de alguna técnica fisioterapéutica en la mejora de la resolución de este tipo de lesiones.
En relación con este tema, la búsqueda realizada tan solo identifica una revisión sistemática(1) sobre la terapia con ondas de choque extracorpóreas (ESWT, por sus siglas en inglés) en el manejo de lesiones musculares. En el caso concreto de los hematomas musculares hace referencia a dos informes de casos de dos pacientes con hematomas subagudos(2,3) que fueron tratados satisfactoriamente con ESWT focal.
Uno de los informes(2) presenta el caso de un paciente diagnosticado de rotura muscular completa del delgado plantar con hematoma profundo secundario que tras 20 días de evolución recibió 3 sesiones semanales de ESWT. Desde la primera sesión la ESWT tuvo efectos analgésicos (el dolor se redujo de un valor de 9 en la escala analógica visual [EVA] a 2 tras la tercera sesión) y miorrelajantes y en la ecografía de control (a la semana de finalizar el tratamiento) se observó una reducción del tamaño del hematoma cercano a la mitad con respecto a la ecografía del inicio (pasó de un tamaño de 9 × 3 cm en el eje longitudinal y de 5 × 2 cm en el eje transversal, a medir hematoma aproximadamente 3,3 × 1 cm y 2,5 x1 cm en el eje longitudinal y transversal respectivamente) .
En el segundo informe(3) se relata el caso de un paciente con dolor (puntuación de 7 en EVA) e hinchazón en la pantorrilla izquierda tras caída dos semanas antes en el que la ecografía reveló un hematoma en el músculo gastrocnemio izquierdo (4,3 cm × 1,5 cm × 4,9 cm). Se aplicó ESWT sobre el hematoma manifestando el paciente una disminución inmediata del dolor (situándose en un 3 en EVA). Además, el hematoma, que inicialmente se presentaba rígido, firme y con baja heterogeneidad en la ecografía, se volvió blando y mostró una mayor heterogeneidad tras el tratamiento; el tamaño pasó a ser de 4.2 cm × 1.4 cm × 4.6 cm.
Basándose en la hipótesis planteada en uno de estos estudios(3) en la revisión(1) se comenta que la ESWT podría convertir una afección crónica en una respuesta aguda y que, además, esta terapia podría favorecer la degradación de la cápsula y la desorganización de los depósitos en hematomas no reabsorbibles que presentan cápsulas fibrosas.
Los autores de la revisión plantean que, aunque la experiencia se basa únicamente de casos clínicos aislados, la ESWT podría constituir una alternativa mínimamente invasiva para el tratamiento de hematomas musculares subagudos dolorosos.


