La información contenida en los documentos consultados, sugiere que la inyección intramuscular (IM) en la zona ventroglútea (VG) sería más segura y fiable que la inyección IM realizada en la zona dorsoglútea (DG). La zona VG es más segura por ser una zona menos comprometida a nivel de estructuras nerviosas o vasculares, por lo que sería la zona de elección para la administración de tratamientos IM en cualquier persona.
Una pregunta publicada en el banco de preguntas clínicas Preevid(1), sobre las ventajas de la inyección IM en la zona VG sobre la zona DG, concluía que la zona VG es más segura por ser una zona menos comprometida a nivel de estructuras nerviosas o vasculares. En esta pregunta se incluye una revisión narrativa (RN) sobre administración de psicofármacos por vía IM(2), en la que se menciona que la zona VG es la zona de elección para la administración de fármacos por vía IM en mayores de tres años y para volúmenes de hasta 5 ml.
Para la elaboración de esta respuesta se ha consultado una revisión sistemática (RS), que compara las inyecciones IM en la zona VG vs DG para establecer recomendaciones sobre la selección de inyecciones IM en el glúteo. Esta RS publicada en 2023 y realizada en nuestro entorno sanitario(3), incluyó 17 estudios con un total de 1.429 participantes, de los que siete fueron estudios cuasiexperimentales y dos ensayos clínicos aleatorizados (ECA) que evaluaron los efectos de las dos técnicas de inyección sobre el dolor y/o sangrado y/o hematomas. Siete estudios transversales y 1 estudio observacional tranversal se enfocaron en la medición del grosor del tejido subcutáneo y músculos en las zonas DG y VG, aportando datos sobre la precisión de la inyección (sitio teórico de inyección en tejido muscular o subcutáneo). El metaanálisis encontró que el sitio de inyección VG tenía una relación estadísticamente significativa con un menor dolor en 9 estudios (diferencia de medias estandarizadas [DME] = −0,63; intervalo de confianza [IC] del 95 % = −0,87; −0,39), sangrado en 4 estudios (DME = −3,46; IC del 95 % = −6,07; −0,86); hematoma en 2 estudios después de 48 h (DME = −0,25; IC del 95 % = −0,39; −0,11) y después de 72 h (DME = −0,16; IC del 95 % = −0,26; −0,06), si se comparaba con la inyección DG. No se encontraron diferencias al comparar la posibilidad de inyecciones IM administradas en el tejido subcutáneo. En tres estudios, el sitio VG no redujo significativamente el riesgo de inyección subcutánea (OR 0,62, IC del 95% = 0,16, 2,41). Con respecto a la seguridad, los autores de esta RS indican que la mayoría de los estudios que informan sobre complicaciones graves se refieren únicamente a la IM glútea, sin especificar si se administró en VG o DG, lo que imposibilita su inclusión como variable de resultado en esta revisión.
Otra RN(4) sobre técnicas de inyección IM indica, con respecto a la seguridad, que es preferible el uso del área VG en lugar de la DG. El área DG está cerca del nervio ciático y la arteria glútea; por lo tanto, es posible lesionar estos vasos con una inyección IM en esta área. Además, se ha demostrado que el área DG tiene mayores cantidades de grasa subcutánea en comparación con el área VG, lo que significa que una inyección en este sitio tiene una mayor probabilidad de fracaso. Los autores mencionan que en el caso de los pacientes psiquiátricos, se deberían tener en cuenta estas consideraciones con respecto a la técnica y el lugar de inyección. Destaca que el sitio VG se enseña en la práctica clínica y dentro de la capacitación de las enfermeras como el sitio de elección para la administración de la medicación IM.
Una tercera RN sobre los sitios de inyección IM(5) señala que el sitio de inyección utilizado es uno de los determinantes más importantes de las complicaciones. Este estudio recopila información sobre seguridad y efectividad y también indica que el sitio VG debería considerarse el lugar de elección para la administración de inyecciones IM.
Por último, un protocolo sobre la administración de medicación por vía IM(6), considera igualmente la zona VG como el sitio más seguro y recomendado para inyecciones intramusculares (Nivel IV)* debido a su mayor espesor muscular, ausencia de grandes nervios o vasos sanguíneos cercanos y una profundidad de tejido adiposo constante que evita la inyección subcutánea. Agrega que es ideal para antibióticos, sedantes y volúmenes de hasta 5-7 ml.


