La información contenida en los documentos consultados sugiere que, en neonatos sometidos a venopunción, la administración de sacarosa oral (como succión no nutritiva) sería la intervención de elección para disminuir el dolor, además cuando se combina con otras medidas no farmacológicas (como el método canguro), se podría potenciar su efecto.
El Sumario de Evidencia (SE) de UpToDate sobre manejo y prevención del dolor en neonatos(1) señala que en los procedimientos menores breves y ligeramente dolorosos como la punción en el talón, la inyección intramuscular o la venopunción, la intervención de elección es la administración de sacarosa oral en combinación con otras medidas no farmacológicas (p. ej., contacto piel con piel y succión no nutritiva). Indica este SE que la sacarosa oral y otros líquidos de sabor dulce, como la glucosa o la dextrosa, son analgésicos eficaces tanto en lactantes a término como prematuros. Basa esta afirmación en tres revisiones sistemáticas (RS)(2-4) sobre dosificación y administración de la sacarosa en procesos dolorosos y en las que se compara con intervenciones de control que incluyeron ningún tratamiento, agua, glucosa, leche materna, lactancia materna, anestesia local, chupete, posicionamiento/contención o acupuntura. Los autores de este SE recomiendan utilizar una solución de sacarosa al 24% con una dosificación basada en el peso:
- ≤1000 g: 0,05 a 0,1 mL (una o dos gotas)
- >1000 a 1500 g: 0,15 a 0,2 mL (tres o cuatro gotas)
- >1500 a 2000 g: 0,25 a 0,35 mL (cinco a siete gotas)
- >2000 g: 0,4 a 0,5 mL (8 a 10 gotas)
Aseguran los autores de este SE que no se ha establecido la dosis óptima de sacarosa oral (considerada aquí como un fármaco) y que los regímenes de dosificación informados varían de 0,05 a 1 ml de una solución de sacarosa al 24 %. La sacarosa se puede administrar por vía oral con una jeringa o directamente sobre la lengua, permitiendo que el bebé succione un chupete previamente sumergido en una solución de sacarosa. En el caso de bebés intubados, la sacarosa se aplica directamente sobre la lengua.
El momento oportuno para administrar la sacarosa, se estima entre uno y dos minutos antes del procedimiento doloroso con la posibilidad de repetir la dosis según sea necesario para aliviar el dolor.
El SE de Dynamed sobre manejo del dolor en neonatos(5) propone un enfoque escalonado en el que la terapia se intensifica, comenzando con enfoques no farmacológicos y avanzando hacia enfoques farmacológicos, en función del grado previsto de dolor durante el procedimiento(6). En procesos poco dolorosos, como la venopunción, propone las siguientes estrategias:
- Administra una solución oral de sacarosa o glucosa antes y después de un procedimiento doloroso; puede administrarse sola o en combinación con otras estrategias.
- Lactancia materna o alimentación con biberón
- Succión no nutritiva, como el uso del chupete.
- Posicionamiento cuidadoso, como por ejemplo mediante el envoltorio o el arropamiento facilitado.
- Contacto piel con piel ("tipo canguro").
- Saturación sensorial que implica estimulación multisensorial, incluyendo estimulación visual, táctil, gustativa y auditiva.
Una revisión narrativa, sobre la eficacia y seguridad de sacarosa oral como tratamiento no farmacológico del dolor neonatal(7), incluyó 14 artículos cuyos resultados mostraron que la sacarosa es efectiva para el tratamiento no farmacológico del dolor en prematuros y neonatos a término. Además, al combinarse con otros tratamientos no farmacológicos tiene un efecto sinérgico y potenciado. En ningún estudio se han notificado efectos adversos relacionados con su uso por lo que se considera un tratamiento seguro
Por último, se ha seleccionado un ensayo clínico aleatorizado (ECA)(8) que comparó la eficacia de la sacarosa oral con succión no nutritiva versus sacarosa oral con succión no nutritiva más "sostenimiento y abrazo" para el manejo del dolor durante la venopunción en lactantes a término desde el nacimiento hasta los 3 meses de vida. Se incluyeron 68 neonatos que fueron aleatorizados en dos grupos para recibir sacarosa oral al 24% con succión no nutritiva (grupo control [GC]) o sacarosa oral al 24% con succión no nutritiva más "sostenimiento y abrazo" (grupo intervención [GI]) antes de la venopunción. La respuesta al dolor se midió mediante la escala (de 0 a 10) "dolor agudo para neonatos" (APN, por sus siglas en inglés) a los 30 y 60 seg después de la venopunción. Los resultados muestran que las puntuaciones APN fueron ≥ 2 para 32/68 (47%) lactantes. El "sostener y abrazar" no redujo significativamente las puntuaciones medias de APN a los 30 y 60 s, pero la tasa de lactantes que experimentaron una puntuación de dolor alta (APN ≥ 8) a los 60 seg después de la venopunción fue significativamente menor en el GI en comparación con el GC (4/34 vs. 12/34 [ p = 0,04]). Los autores concluyen que la implementación de sostener y abrazar en asociación con la sacarosa oral mitiga el dolor durante la venopunción.


