En base a la documentación revisada, la evidencia sugiere que sería efectivo incluir el ejercicio como elemento terapéutico de la depresión del paciente adulto, bien de forma individual o de forma grupal. Los ejercicios más efectivos serían los aeróbicos, seguidos por los de resistencia (incluso combinación de ambos) y ejercicios de cuerpo-mente (yoga, taichí...); la efectividad es mayor si el ejercicio es supervisado.
Los autores del sumario de evidencia (SE) de Uptodate, sobre el tratamiento con intervenciones suplementarias en el trastorno depresivo mayor (TDM)(1), refieren que prescribir ejercicio a las personas con esta patología, como tratamiento complementario o monoterapia, es coherente con las recomendaciones de diversas guías de práctica clínica (GPC)(2-6).
Los autores del SE explican que:
- Para las personas que ya son físicamente activas o realizan algún tipo de ejercicio, generalmente prescriben ejercicio aeróbico de moderado a vigoroso para el tratamiento de la depresión. Sin embargo, indican que el ejercicio de resistencia es una alternativa razonable. Por lo general, recomiendan hacer ejercicio en sesiones de 30 a 60 minutos al menos tres veces por semana.
- A las personas con depresión que actualmente no hacen ejercicio o no pueden hacerlo a un nivel de intensidad alto, se les anima a que aumenten su ejercicio en la medida de lo posible, con el objetivo final de realizar ejercicio aeróbico de intensidad moderada a vigorosa o entrenamiento de resistencia al menos tres veces por semana. Se indica incorporar mayor actividad física a su rutina diaria y a establecer una práctica sostenible de ejercicio regular que puedan ir ampliando con el tiempo. Caminar, bailar y los ejercicios mente-cuerpo (por ejemplo, yoga, taichi) son opciones adecuadas para estas personas.
Por último, los autores de este SE, valoran que el ejercicio sea supervisado ya que puede motivar a las personas, reducir las lesiones y mejorar la adherencia al ejercicio. Apuntan que la supervisión puede realizarse tanto en grupo como de forma individual.
Las GPC sobre depresión en adultos, en las que se basa este SE:
- La GPC de NICE (Instituto Nacional para la Excelencia en la Salud y la Atención)(2) recomienda:
- Una intervención de ejercicio en grupo impartida por un profesional capacitado.
- Utilizar un programa de ejercicio diseñado específicamente para personas con depresión.
- Por lo general, la intervención consistiría en más de una sesión por semana durante 10 semanas.
- Normalmente, el grupo estaría formado por 8 participantes.
- La Red Canadiense para el Tratamiento de los Trastornos del Estado de Ánimo y la Ansiedad (CANMAT, por sus siglas en inglés)(3), recomienda* en su GPC:
- Ejercicio supervisado (de baja a moderada intensidad, de 30 a 40 minutos por sesión, de 3 a 4 veces por semana, durante un mínimo de 9 semanas) para TDM de leve intensidad.
- Ejercicio complementario para el TDM de gravedad moderada.
- El Colegio de Psiquiatras de Australia y Nueva Zelanda, en su GPC(4) explica que, el ejercicio regular se asocia con una mejor calidad de vida y efectos antidepresivos en trastornos depresivos. Señala que:
- Se debería fomentar el ejercicio, especialmente el aeróbico, sobre todo por sus beneficios generales para la salud. Sin embargo, un problema práctico que puede limitar la práctica de ejercicio es la disminución de la motivación, que suele estar asociada a la depresión grave.
- Se requiere que la actividad aeróbica sea vigorosa (lo suficientemente intensa como para requerir un esfuerzo concentrado) y regular (al menos dos o tres veces por semana).
- El ejercicio de resistencia también es beneficioso para el manejo de los síntomas depresivos, y probablemente la combinación de ejercicios aeróbicos y de resistencia sea la más adecuada.
- La supervisión personalizada de un programa de ejercicio puede ayudar a superar las dificultades de motivación.
- La GPC del Departamento de Asuntos de Veteranos, Departamento de Defensa (VA/DoD, por sus siglas en inglés)(5), explica que evidencia de baja calidad sugiere una mejoría en los síntomas de depresión en personas con TDM que incorporan ejercicio a su tratamiento habitual. Los beneficios del ejercicio superan los posibles riesgos o inconvenientes.
- A pesar de todo lo mencionado, la GPC del Colegio Americano de Médicos(6), encontró que había evidencia insuficiente sobre el efecto de ejercicio aeróbico y la combinación de ejercicio y antidepresivo de segunda generación sobre la gravedad del TDM.
El SE de Dynamed sobre TDM(7), en el resumen de evidencia con respecto al ejercicio en el TDM, con un nivel intermedio de evidencia (Ver niveles de evidencia), expresa que:
- El ejercicio puede reducir los síntomas depresivos en adultos en comparación con la ausencia de tratamiento o la atención estándar y parece tener una eficacia similar a la de los medicamentos antidepresivos o la terapia psicológica, en base a una revisión sistemática Cochrane(8).
- Bailar, caminar o trotar, y el yoga pueden reducir los síntomas de depresión en comparación con los controles activos en pacientes con TDM, según un metanálisis en red(9).
- El ejercicio, solo o en combinación con un antidepresivo de segunda generación, puede ser igualmente eficaz para la remisión de la depresión en comparación con el uso de un antidepresivo de segunda generación solo en adultos con TDM, según otro metanálisis en red(10).
- El entrenamiento con ejercicios de resistencia puede reducir los síntomas depresivos en adultos, basado en otro metanálisis en red(11).
El SE de BMJ Best Practice sobre depresión en el adulto(12) recoge la realización de ejercicio, como una intervención de apoyo para las personas que presentan síntomas más leves de depresión.
Y finalmente, comentamos los resultados de un reciente metanálisis que revisó la asociación entre el ejercicio y los síntomas depresivos en 66.000 estudiantes universitarios(13). Los estudiantes con mayores niveles de ejercicio presentaron menor probabilidad de síntomas depresivos en comparación con aquellos con niveles más bajos (odd ratio [OR] ajustado = 0,614; intervalo de confianza [IC] del 95%: 0,540-0,698). Entre los estudiantes de programas de ciencias de la salud, un mayor ejercicio se asoció con una probabilidad un 34% menor de presentar síntomas depresivos (OR ajustado = 0,66, IC del 95%: 0,49-0,88, ). Para los autores, estos hallazgos indicaron que un mayor ejercicio se asocia con una menor probabilidad de síntomas depresivos en estudiantes universitarios, lo que respalda su promoción como una intervención para la salud mental.
*Consultar nivel de evidencia y grado de recomendación en el texto original.


