Tras revisar la evidencia más actualizada, se sugiere que no se deberían realizar tactos vaginales con una frecuencia menor a 4 horas de forma rutinaria en mujeres con un progreso normal del parto ya que incrementa la posibilidad de infección y genera disconfort en las gestantes.
El sumario de evidencia (SE) de Uptodate sobre el manejo de la primera etapa de un parto normal(1) indica que se realizará la exploración vaginal:
- Al ingresar
- A intervalos de dos a cuatro horas para controlar el progreso del parto.
- Antes de administrar analgesia/anestesia (para asegurarse de que el cuello uterino no esté completamente dilatado).
- Cuando la parturienta siente la necesidad de empujar (para determinar si el cuello uterino está completamente dilatado).
- Si se producen anomalías en la frecuencia cardíaca fetal (por ejemplo, para comprobar si hay prolapso del cordón umbilical o un cambio de posición debido a una rotura uterina).
Los autores del SE mencionan que el número de exploraciones debe reducirse al mínimo para mayor comodidad de la paciente y, posiblemente, para minimizar la infección iatrogénica derivada de la exposición del contenido intrauterino a la flora vaginal.
Asimismo, el SE de Dynamed acerca del manejo del parto rutinario(2), explica que en la primera etapa del parto hay que evaluar la progresión mediante exploraciones vaginales periódicas, aunque no especifica la frecuencia recomendada.
La Guía de Práctica Clínica (GPC) de la Organización Mundial de la Salud (WHO, por sus siglas en inglés) de cuidados durante el trabajo de parto(3), recomienda* realizar un tacto vaginal a intervalos de cuatro horas para valoración de rutina de la fase activa del período de dilatación en las mujeres de bajo riesgo.
- Esta recomendación fue incorporada a partir de las Recomendaciones de la WHO para la prevención y el tratamiento de las infecciones maternas en el periparto, en las cuales el grupo de trabajo para esa directriz determinó que era una recomendación firme basada en una evidencia de muy baja calidad.
- Actualmente no hay ninguna evidencia directa sobre la frecuencia más apropiada de las exploraciones de tacto vaginal para prevenir la morbilidad infecciosa en la madre y el bebé, y por consiguiente esta recomendación se basó en el consenso alcanzado por el grupo de expertos.
- Debe darse prioridad a la limitación de la frecuencia y el número total de exploraciones de tacto vaginal. Ello resulta especialmente crucial en situaciones en las que hay otros factores de riesgo de infección (por ejemplo, rotura de aguas prolongada o trabajo de parto de larga duración).
- El grupo de trabajo, reconoció que la frecuencia de las exploraciones de tacto vaginal depende del contexto de la atención del parto y del progreso del trabajo de parto. El grupo acordó que puede estar justificada la realización de tactos vaginales a intervalos más cortos que los especificados en esta recomendación si así lo exige el estado de la madre o del bebé.
- Debe evitarse la realización de tactos vaginales en la misma mujer por parte de múltiples profesionales en períodos similares o en momentos distintos. El grupo señaló que esta práctica es común en contextos docentes en los que múltiples profesionales (o estudiantes) realizan tactos vaginales con fines de aprendizaje.
La GPC española sobre la atención al parto normal (actualizada hace más de 5 años), hace las siguientes recomendaciones* con respecto al tacto vaginal:
- Se recomienda que, en condiciones normales, las exploraciones vaginales se realicen cada 4 horas.
- Las exploraciones vaginales antes de 4 horas se realizarán en las mujeres con un progreso lento del parto, ante la presencia de complicaciones o si la mujer manifiesta sensación de pujos.
- Antes de practicar un tacto vaginal, se debería:
- Confirmar que es realmente necesario y que la información proporcionada será relevante en la toma de decisiones.
- Ser consciente de que el examen vaginal es una exploración molesta e invasiva, asociada a un incremento del riesgo de infección.
- Garantizar la privacidad, dignidad y comodidad de la mujer. Explicar la razón por la que se practica y los hallazgos encontrados, con delicadeza, sobre todo si no son los esperados por la mujer.
GuiaSalud y el Ministerio de Sanidad han publicado una recomendación de “no hacer” que afirma “No realizar tactos vaginales con una frecuencia menor a 4 horas en mujeres con un progreso adecuado del parto“(5). Según los autores, la evidencia expresa que la realización de tactos vaginales con una mayor frecuencia no mejoraría los resultados perinatales y el riesgo de infección se incrementaría. Además, el número de tactos vaginales en el manejo de la primera etapa del parto tras la rotura prematura de membranas, es el factor independiente más importante para predecir una infección materna y/o neonatal.
Algunos protocolos y vías clínicas asistenciales de las Comunidades Autónomas han adoptado estas recomendaciones(6-9).
*Consultar grado de recomendación en texto original.


