La escasa evidencia disponible sugiere un potencial efecto sinérgico entre los anticonceptivos hormonales combinados (AHC) y los cigarrillos electrónicos (e-cigarrillos, fundamentalmente si los productos para vapear contienen nicotina), que aumentaría el riesgo cardiovascular de las mujeres expuestas simultáneamente a ambos factores. Se hace necesaria la realización de estudios sobre el riesgo cardiovascular, a corto y largo plazo, de mujeres que utilizan AHC y e-cigarrillos simultáneamente que permitan establecer las medidas preventivas oportunas.
Una revisión sistemática publicada en 2016(1) se planteó como objetivo determinar si las mujeres que utilizan AHC y e-cigarrillos tenían un mayor riesgo de sufrir eventos cardiovasculares (al igual que en el caso de las mujeres que fuman tabaco convencional). Tras la búsqueda realizada no se encontraron artículos que informaran sobre resultados en usuarias de AH y e-cigarrillos. Ante estos resultados se planteaba la necesidad de realizar investigaciones que evalúen el efecto de la exposición conjunta a AHC y e-cigarrillos sobre los resultados clínicos cardiovasculares.
En el informe de un caso(2) se describe el proceso de una mujer de 22 años, con antecedentes de consumo de e-cigarrillos y utilización de AHC orales, que sufrió un infarto subagudo en el hemisferio cerebral derecho y cuyo angio-TC (tomografía computerizada) de tórax reveló pequeños émbolos pulmonares bilaterales. Se descartaron causas orgánicas de la embolia pero la ecocardiografía transesofágica mostró un posible foramen oval permeable.
Tras una revisión de la literatura, los autores comentan en la discusión, que estudios en animales y en humanos han demostrado consistentemente que la exposición a corto plazo a los e-cigarrillos puede aumentar la agregación plaquetaria y elevar el riesgo de trombosis; además, el uso de AHCO en adolescentes jóvenes puede desencadenar un estado de hipercoagulabilidad y trombosis y constituye un factor de riesgo independiente de tromboembolia, incluso en mujeres que carecen de predisposición genética y de otros factores de riesgo típicos de trombosis. Plantean que es posible que la embolia pulmonar y el ACV subagudo fueran desencadenados por la interacción de factores derivados tanto del uso de AHCO como del consumo de e-cigarrillos.
Consideran que se debería desaconsejar rotundamente la combinación de AHO y e-cigarrillos (vapeo).
En otro informe se describe el caso(3) de una mujer de 21 años, con antecedentes de vapeo (con nicotina), consumo de cannabis y uso de AHCO, que presentó una trombosis de la vena renal en el contexto de una ITU complicada y en ausencia de trombofilia hereditaria clásica o neoplasia.


