[De la información aportada se desprende que la paciente está correctamente vacunada frente a sarampión, lo que implica que ha recibido 2 dosis de la vacuna atenuada].
Según la revisión realizada un paciente correctamente vacunado frente a sarampión, con 2 dosis de vacuna de virus atenuados, se considera inmune, independientemente de su estado serológico. La administración de una tercera dosis en estos pacientes no está recomendada.
El documento del plan estratégico para la eliminación del sarampión y la rubeola en España del Ministerio de Sanidad(1) explica que:
- Las vacunas disponibles en nuestro medio (triple vírica [TV] y tetravírica) contienen virus vivos atenuados de sarampión y están contraindicadas en el embarazo. La vacuna tetravírica solo estaría indicada para la segunda dosis.
- La vacuna se administra con una pauta de 2 dosis:
- a los 12 meses y los 3 o 4 años de edad;
- dos dosis de TV con un intervalo entre dosis de al menos 4 semanas, a las personas nacidas en España a partir de 1970 y sin historia de vacunación con TV y sin historia de haber pasado la enfermedad;
- en las personas que solo hayan recibido una dosis, se administrará una segunda dosis (respetando siempre el intervalo mínimo de cuatro semanas); esta segunda dosis se administrará después del parto en el caso de embarazadas.
- Se asume que las personas nacidas antes de 1978 han pasado el sarampión.
- Los casos de sarampión en personas vacunadas suelen tener una presentación menos florida, con menos complicaciones y menor capacidad de transmisión.
Por otra parte, en el informe sobre el segundo estudio de seroprevalencia en el programa de vacunación frente a sarampión del Ministerio de Sanidad(2) se hace referencia al descenso en el nivel de inmunidad humoral observado a medida que pasa el tiempo desde la vacunación con la segunda dosis de TV, posiblemente relacionado con una escasa o nula circulación del virus salvaje. No obstante, el documento comenta que se ha observado que en sujetos seronegativos la inmunidad celular puede desempeñar un papel protector significativo.
En cuanto a la necesidad de una tercera dosis el informe refiere que no existen recomendaciones ni de la Organización Mundial de la Salud ni del Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades sobre su utilización. Esta tercera dosis no está indicada en nuestro contexto sanitario, ni siquiera en el personal sanitario (es una población más expuesta y con mayor riesgo de transmisión a pacientes vulnerables). Tampoco parece estar recomenda en otros países de nuestro contexto.
Explica además que la evidencia disponible pone en duda las ventajas de la administración de una tercera dosis. Comenta que, aunque en estudios realizados en adultos que habían recibido 3 dosis se observó una mejoría de la respuesta inmune en los años siguientes (fundamentalmente a expensas de la inmunidad humoral y en personas que tenían títulos previos bajos), no se dispone de información acerca de la persistencia de anticuerpos a largo plazo en comparación con haber recibido 2 dosis.
En línea con esta información, en las recomendaciones del Servicio Murciano de Salud(3), las personas con dos dosis documentadas de vacuna se consideran protegidas y, por tanto, no precisan vacunación.
También se considera protegido con 2 dosis de vacuna el personal en el entorno sanitario. Y tampoco en ellos se recomienda una tercera dosis de vacuna, independientemente de su estado serológico: no se recomienda la administración de dosis adicionales si cuenta con dos dosis documentadas, y además dispone de una prueba serológica con resultado negativo o indeterminado.
Fuera de nuestro contexto sanitario, el sumario de evidencia de UpToDate sobre la inmunización en adultos frenta a rubeola, sarampión y parotiditis(4) considera que una persona es inmune al sarampión si cumple al menos uno de los siguientes criterios:
- Documentación de vacunación con 2 dosis de vacuna (atenuada), ambas administradas a partir de los 12 meses de edad, con un intervalo de al menos 28 días (no se tienen en cuenta las dosis administradas antes de los 12 meses de edad). No se considera suficiente la información aportada por el individuo, un familiar o cuidador sin la documentación apropiada.
- Evidencia de inmunidad en laboratorio (IgG positiva).
- Confirmación de laboratorio de la enfermedad; el diagnóstico clínico sin confirmación de laboratorio no es aceptable como evidencia de inmunidad.
- Nacidos antes de 1957: Las personas nacidas antes de 1957 generalmente se consideran inmunes y no requieren confirmación adicional de inmunidad.
- Los trabajadores sanitarios son una excepción: se recomienda que todos estos trabajadores cuenten con documentación de vacunación o confirmación de inmunidad mediante pruebas de laboratorio.
También este sumario comenta que no existen datos concluyentes que respalden el uso de una tercera dosis de vacuna para la aprevención del sarampión. Y explica que, aunque los títulos de anticuerpos suelen descender a lo largo del tiempo, el hecho de que la mayoría de las personas con títulos de anticuerpos decrecientes después de la vacunación tengan una respuesta anamnésica a la revacunación sugiere inmunidad continua.


