Tras la revisión realizada, se sugiere que la elección del número de hemocultivos en pacientes pediátricos se base principalmente en las circunstancias clínicas individuales. Las principales sociedades científicas consideran la toma de una sola muestra de hemocultivo pediátrico (para microorganismos aerobios) y que la extracción seriada de hemocultivos en pacientes pediátricos ha mostrado ser de poca utilidad, a excepción del paciente inmunodeprimido.
A nivel nacional, la actualización de la Guía de Práctica Clínica (GPC) enfermera sobre hemocultivos(1), recomienda extraer, como mínimo, dos sets de hemocultivos, donde cada set consta de un frasco de hemocultivos aerobios y un frasco de hemocultivos anaerobios, en pacientes adultos. En caso de pacientes pediátricos, se recomienda extraer un sólo frasco pediátrico (volumen adecuado a su peso y edad)*.
En 2024, el Gobierno de Nueva Gales del Sur (NSW, por sus siglas en inglés) publicó una GPC sobre la recogida de muestras de hemocultivo en población pediátrica(2) con los siguientes puntos clave:
- La selección de los frascos de hemocultivo se debería considerar en base a la edad y el peso del paciente, las afecciones preexistentes, el acceso intravenoso existente y/o el volumen óptimo a recolectar en caso de dificultad en la extracción de sangre.
- Como regla general, el volumen mínimo de sangre inoculado en un hemocultivo deberia ser igual a la edad del niño en mL (2 mL para un niño de 2 años, 5 mL para un niño de 5 años, etc.), asegurándose de que el volumen recolectado sea siempre inferior al 4 % del volumen sanguíneo total, con el objetivo de obtener al menos 0,5-1 mL para niños menores de 1 año.
- En la mayoría de los casos, un kit de hemocultivo incluye al menos un frasco pediátrico (aerobios) para niños menores de 5 años o dos frascos (uno para cultivo aeróbico y otro para cultivo anaeróbico) en niños mayores de 5 años.
Otra GPC sobre la prevención de la contaminación de los hemocultivos(3) publicada en 2018, expresa que los cultivos pediátricos suelen realizarse en un solo frasco, y que el volumen de sangre extraído no debería exceder el 1% del volumen sanguíneo del niño.
El sumario de evidencia (SE) de Uptodate acerca de hemocultivos y otras pruebas diagnósticas para la detección de la bacteriemia(4), menciona que en pacientes pediátricos, puede ser recomendable inocular dos frascos de cultivo aeróbico (en lugar de uno aeróbico y otro anaeróbico), ya que las bacterias anaerobias son menos frecuentes que las aerobias como causantes de bacteriemia en niños. Además, puede que no sea posible obtener suficiente sangre para inocular más de un frasco de hemocultivo; en tales casos, toda la sangre debe inocularse en un solo frasco de cultivo aeróbico.
El SE de Dynamed, sobre hemocultivos(5), explica con respecto a la población pediátrica:
- Un volumen de 1 a 3 ml de sangre es óptimo en lactantes y niños pequeños.
- De 5 a 7 ml de sangre es óptimo en niños mayores.
- En lactantes, de 0,5 a 2 ml o menos del 1 % del volumen de sangre circulante es un volumen adecuado para el cultivo.
- Los frascos para incubación aeróbica son más importantes que los de incubación anaeróbica, ya que las bacterias anaerobias son una causa poco frecuente de endocarditis infecciosa .
El consenso de profesionales de la Sociedad de Enfermedades Infecciosas de América (IDSA, por sus siglas en inglés) y la Sociedad Americana de Microbiología (ASM, por sus siglas en inglés) sobre la utilización del laboratorio de microbiología para el diagnóstico de enfermedades infecciosas(6), recomiendan que:
- Para adultos, se utilice un kit de hemocultivo de 2 a 3 frascos, al menos uno aeróbico y uno anaeróbico; y para niños, se utilice de 1 a 2 frascos aeróbicos.
- Extraer una muestra de sangre para cultivo antes de iniciar la terapia antimicrobiana.
- Los hemocultivos obtenidos mediante catéter presentan un mayor riesgo de contaminación (falsos positivos).
- Nunca refrigerar la sangre antes de la incubación.
- El volumen de sangre recolectado debería depender del peso del niño.
En 2016, el Grupo de Trabajo de Enfermedades Infecciosas de la Sociedad Española de Urgencias de Pediatría, y un grupo ad hoc de la Sociedad Española de Infectología Pediátrica publicaron unas recomendaciones tras consenso de profesionales, sobre la extracción de hemocultivos en Urgencias(7), en ellas se menciona:
- En general, lo recomendado para los medios de cultivo más utilizados en pediatría es una dilución sangre-medio de cultivo de 1:5. Como la mayoría de los frascos de HC pediátricos tienen 20 ml de medio, lo ideal sería extraer 4 ml de sangre, aunque esta cantidad es complicada de extraer en neonatos y lactantes, por lo que se considera adecuada la extracción de 1 y 2 ml de sangre, respectivamente. En caso de obtenerse ≥ 10 ml de sangre deben utilizarse los frascos de adulto.
- La extracción seriada de hemocultivos en pacientes pediátricos ha mostrado ser de poca utilidad, a excepción del paciente inmunodeprimido.
- Elección del medio de cultivo: el cultivo en medio anaerobio además del aerobio no aumenta el rendimiento de los hemocultivos, salvo en aquellos casos con factores de riesgo de bacteriemia por anaerobios. Si se sospecha un microorganismo inusual o de difícil crecimiento se debe contactar con el laboratorio de Microbiología.
*Consultar nivel de evidencia y grado de recomendación en texto original.


