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Vacunación estacional (gripe y COVID-19) temporada 2025-2026 - FAQ para profesionales: vacunación de personas de 18 años o más
El objetivo principal de la vacunación frente a gripe y COVID-19 es reducir la morbimortalidad y disminuir el impacto de estas infecciones en la capacidad de atención sanitaria y socio-sanitaria reforzando la protección de las personas más vulnerables.
La vacunación es la medida más eficaz para la prevención de las infecciones transmisibles por vía respiratoria como gripe y COVID-19 y sus complicaciones.
De entre las personas con 18 o más años, deben vacunarse frente a la gripe y la COVID-19 los siguientes grupos de población, por su mayor riesgo de complicaciones:
- Personas de 70 o más años de edad.
- Personas de 18 a 69 años, inclusive, con determinadas enfermedades de base o condiciones que aumentan el riesgo de complicaciones: enfermedades crónicas cardiovasculares, respiratorias, neurológicas o hepáticas, insuficiencia renal crónica en estadíos 3, 4 y 5 (según clasificación KDIGO) y/o síndrome nefrótico, obesidad mórbida, diabetes mellitus, patologías y/o tratamientos que causen inmunodepresión (incluyendo las inmunodeficiencias primarias y la originada por la infección por VIH o por fármacos, así como en los receptores de trasplante, déficit de complemento y terapia CAR-T), asplenia anatómica o funcional, cáncer y hemopatías malignas, hemoglobinopatías y anemias o hemofilia, otros trastornos de la coagulación y trastornos hemorrágicos crónicos, así como receptores de hemoderivados y transfusiones múltiples, y condiciones que alteren la función cognitiva (como síndrome de Down o demencias).
- Las personas que residan en alguna institución colectiva (p. ej., centros de atención a personas con discapacidad, residencias de ancianos).
- Las mujeres embarazadas en cualquier trimestre del embarazo.
- Personal de centros sanitarios y socio-sanitarios (como residencias de ancianos). La vacunación antigripal está recomendada en todos ellos y la dosis estacional de vacuna adaptada frente a COVID-19 en aquellas personas que la soliciten como protección individual.
Las indicaciones de vacunación en personas menores de 18 años pueden consultarse en el apartado de preguntas y respuestas específico para dicho grupo de edad.
Algunos grupos de población presentan riesgo aumentado de padecer complicaciones en caso de gripe; sin embargo, no tienen riesgo de COVID-19 grave. Las personas de 18 o más años que deben vacunarse exclusivamente frente a la gripe son:
- Las personas de hasta 69 años, inclusive, con alguna de estas condiciones:
- Alcoholismo crónico.
- Enfermedades inflamatorias crónicas.
- Enfermedades metabólicas crónicas (incluyendo Síndrome de Cushing).
- Enfermedad celíaca.
- Portadores de implantes cocleares o que están esperando el implante.
- Fístula de líquido cefalorraquídeo.
- Tratamiento crónico con salicilatos en personas de hasta 18 años (siempre vacuna inactivada por la posibilidad de síndrome de Reye).
- Hábito tabáquico.
- Personas que trabajan en servicios públicos esenciales, incluyendo a personal docente de guarderías y etapas educativas obligatorias, con especial énfasis en fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, Fuerzas Armadas, bomberos y servicios de protección civil..
- Profesionales que están expuestos directamente a aves o cerdos en granjas o explotaciones avícolas o porcinas visones o fauna silvestre: ganaderos, veterinarios, cazadores, ornitólogos, personas que trabajan en granjas o zoológicos, agentes de medioambiente etc. El motivo de esta indicación de vacuna es reducir la posibilidad de que se genere una infección concomitante de virus humano y aviar o porcino y minimizar el riesgo de recombinación o intercambio genético de los dos tipos de virus.
- Convivientes o cuidadores de aquellas personas que pertenecen a grupos de riesgo, incluyendo los menores de 6 meses, por lo que se incluye la mujer en los primero 6 meses del puerperio (si no se vacunó durante el embarazo).
Además, son grupos de riesgo y deben vacunarse frente a la gripe todos los niños y niñas de 6 meses a 11 años de edad, independientemente de si padecen alguna enfermedad o no y a partir de los 12 años si padecen determinadas enfermedades crónicas (consultar el apartado de preguntas y respuestas específico para las personas de hasta 17 años).
Sí, las nuevas vacunas tienen un perfil de seguridad muy alto.
Las vacunas que se administran actualmente frente a la gripe en población adulta son inactivadas. Se componen de fracciones de virus o subunidades proteicas y, por lo tanto, no pueden causar la enfermedad. Sus efectos adversos son poco frecuentes, autolimitados y habitualmente locales en las vacunas que se administran de forma intramuscular. Las reacciones sistémicas son poco frecuentes (<10 %): fiebre, malestar, mialgias de 1-2 días de duración. Estos síntomas aparecen sobre todo en personas que se vacunan por primera vez y se recomienda el uso de paracetamol, si fuese necesario, en caso de aparición de alguno de ellos. En niños y adolescentes menores de 18 años, en cambio, si ha de usarse algún fármaco nunca se debe usar ácido acetil salicílico (para evitar síndrome de Reye).
La seguridad de las vacunas frente a COVID-19 se ha demostrado tras miles de millones de dosis administradas. Las vacunas disponibles actualmente en nuestra campaña están basadas en ARN mensajero (además, se dispondrá a lo largo de la misma de vacunas de proteínas recombinantes) y no pueden causar la enfermedad. Los efectos secundarios más frecuentes son leves y no suelen durar más de 48 horas: dolor local en el lugar de la inyección, cansancio, cefalea, artromialgias y/o fiebre, siendo los efectos graves extremadamente raros.
Es muy importante notificar todas las sospechas de reacciones adversas de medicamento a través del Centro Autonómico de Farmacovigilancia o mediante la web https://www.notificaram.es.
Para más información sobre las reacciones adversas de estas vacunas se puede consultar las fichas técnicas y el prospecto de las vacunas en el Centro de Información de Medicamentos de la AEMS (Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios. (https://cima.aemps.es/cima/publico/home.html).
La efectividad de las vacunas depende de numerosos factores, entre ellos la situación inmune basal, la edad y la concordancia de las variantes de los virus circulantes con las incluidas en la vacuna en cada temporada.
Por lo que respecta a la gripe, en la temporada 2025-2026 predominó la variante A(H3N2) y el subclado K con un adelanto de la estacionalidad habitual. Según datos suecos recientemente publicados, se estimó la efectividad vacunal (EV) en personas de 65 años o más de un 38 % (IC 95 %: 32-44 %) frente a cualquier tipo de gripe, del 27 % (IC 95 %: 8-42 %) frente a visitas a urgencias, del 39 % (IC 95 %: 32-45 %) frente a hospitalización y del 56 % (34-70 %) para mortalidad por cualquier causa a los 300 días de una hospitalización por gripe.
Acerca de la COVID-19 en personas de 18 o más años, de la temporada 2025-2026 se dispone de datos provisionales de Estados Unidos, según los cuales la EV estimada frente a consultas por COVID-19 en urgencias fue del 50 % (IC 95 %: 42-57 %) (en personas de 65 o más años: 48 % [IC 95 %: 37-56 %). La EV para hospitalización para personas de 18 años o más fue del 55 % (IC 95 %: 41-66 %), siendo similar para población de 65 años o más (EV 53 % [IC 95 %: 37-65 %]).
No. Las vacunas antigripales disponibles para adultos son vacunas inactivadas.
Las vacunas frente a COVID-19 disponibles actualmente en nuestra campaña están basadas en ARN mensajero y no pueden causar la enfermedad.
Las distintas vacunas de que disponemos en la campaña vacunal frente a gripe en la Región son las siguientes:
- Vacuna trivalente inactivada de antígenos de superficie (Vaxigrip®). Vía de administración: intramuscular.
- Vacuna trivalente de cultivo celular (Flucelvax®). Vía de administración: intramuscular.
- Vacuna trivalente inactivada de antígenos de superficie de alta carga (Efluelda®). Vía de administración: intramuscular.
- Vacuna trivalente adyuvada de antígenos de superficie purificados (Fluad®). Vía de administración: intramuscular.
- Vacuna trivalente de virus vivos atenuados intranasal (Fluenz®). Vía de administración: intranasal (mediante aplicador nasal de un solo uso).
| Grupo etario | Vacuna de administración prioritaria (según disponibilidad) | Vacuna(s) alternativa(s) |
|---|---|---|
| 6-23 meses | Vaxigrip® o Flucelvax® | |
| Nacidos en 2015 y años posteriores con 2 años cumplidos. Personas de 12-17 años con condiciones de riesgo | Fluenz® | Vaxigrip® o Flucelvax® según disponibilidad |
| 18-59 años con condiciones de riesgo y 60-69 años sanos | Vaxigrip® o Flucelvax® según disponibilidad | |
| 70-74 años | Fluad® | Efluelda®, Vaxigrip® o Flucelvax® según disponibilidad |
| 75 o más años | Efluelda® | Fluad®, Vaxigrip® o Flucelvax® según disponibilidad |
| Grupo etario | Vacuna de administración prioritaria (según disponibilidad) | Vacuna(s) alternativa(s) |
|---|---|---|
| 6 meses-59 años | Vaxigrip® o Flucelvax® | |
| 60 o más años | Fluad® o Efluelda® |
En base a la recomendación de la composición de las vacunas estacionales para la temporada 2026-2027 de la la Agencia Europea del Medicamento (EMA), la vacuna frente a COVID-19 es monovalente frente a la subvariante XFG de la variante Ómicron.
Mediante el sistema de vigilancia de infecciones respiratorias agudas (SiVIRA), se ha detectado en España un aumento temprano (desde finales de agosto/principios de septiembre) en la incidencia de COVID-19 en Atención Primaria, así como de gripe. A estos datos hay que sumar señales de alerta a nivel internacional de un posible adelanto de la temporada epidémica gripal. Japón ya ha entrado en una situación epidémica de gripe inusualmente precoz, lo que supone un adelanto de 5 semanas respecto a la temporada previa, siendo la segunda más temprana desde 1999, sólo por detrás de la pandemia de 2009. En Reino Unido también se están evidenciando signos de adelanto de la temporada epidémica.
A las estimaciones de un adelanto la onda epidémica de gripe, le acompaña un ascenso en el número de casos de COVID-19, por lo que la respuesta es anticipar la administración de las vacunas, con el fin de tener protegida a la población más vulnerable antes de que la incidencia alcance el umbral epidémico.
Las mujeres embarazadas que padecen gripe tienen mayor riesgo de presentar cuadros graves y complicaciones de la gestación, sobre todo a partir del segundo trimestre y durante el postparto y también se ha asociado a posibles malformaciones en el feto cuando la infección se produce en el primer trimestre de la gestación.
Las mujeres gestantes también presentan mayor riesgo de infección grave por SARS-CoV-2 que las mujeres no gestantes de su misma edad. La COVID-19 durante el embarazo produce mayor riesgo de mortalidad materna, prematuridad o bajo peso al nacer e ingreso del neonato al nacimiento. Además, los menores de 6 meses presentan un alto porcentaje de hospitalización por este motivo según diversos estudios.
La vacuna frente a la gripe en el embarazo protege a la madre, al neonato y al lactante menor de seis meses (para los que no se dispone de vacunas autorizadas) y reduce el riesgo de hospitalizaciones.
Por tanto, se recomienda la vacunación frente a la gripe con una dosis de vacuna inactivada y frente a la COVID-19 a todas las embarazadas en cualquier momento de la gestación. Si no se hubiese podido vacunar durante el embarazo, también se podrá vacunar frente a gripe ella y el resto de convivientes durante los primeros seis meses tras el parto.
Las vacunas antigripales inactivadas y frente a SARS-COV-2 son seguras y efectivas durante el embarazo, en cualquier momento de la gestación y también durante la lactancia.
Sí, se le debe vacunar. Las personas con inmunosupresión presentan mayor riesgo de complicaciones y de gravedad por cuadros de gripe y COVID-19. Por este motivo, se recomienda la vacunación a los pacientes con inmunosupresión por errores innatos de la inmunidad (antes denominados inmunodeficiencias primarias) o inmunodeficiencias secundarias a tratamientos, pacientes que padezcan cáncer, infección por VIH, trasplante de órgano sólido o progenitores hematopoyéticos o terapia celular CAR-T, y asplenia anatómica o funcional. Debe recordarse que las vacunas antigripales atenuadas están contraindicadas en este tipo de pacientes, sólo pudiendo usar en ellos las vacunas inactivadas. No obstante, en ficha técnica la vacuna antigripal atenuada antigripal que se usa actualmente en nuestro país, no está autorizada en personas de 18 años o más de edad.
Sí, puede utilizarse. Solamente existe una excepción: no debe utilizarse en convivientes de personas profundamente inmunodeprimidas que requieran aislamiento respiratorio. Si el familiar del gran inmunodeprimido no es conviviente y se puede evitar el contacto entre ellos en las 1-2 semanas después de la vacunación, no habría ningún problema en administrar esta vacuna.
Sí. Además, si se trata de una persona con factores de riesgo, debe vacunarse, ya que solamente estaría protegido/a para la cepa específica que le ha causado el cuadro, pues la infección gripal no implica protección frente a otros tipos o subtipos del virus causante de ese episodio. Adicionalmente, debido a la estimación de que pueda haber un adelanto de la gripe, esto podría suponer que en una misma temporada hubiese dos ondas epidémicas.
La administración de vacunas inactivadas frente a la gripe es segura en personas que han superado o que padecen la COVID-19. En pacientes que han superado la COVID-19 o la padecen de forma leve o asintomática se recomienda vacunar frente a gripe cuando estén completamente recuperados.
No se conocen contraindicaciones médicas para vacunar a personas que ya han superado la infección por COVID-19. Se recomienda que la dosis estacional de la vacuna frente a la COVID-19 se administre al menos 3 meses después de la última dosis recibida o de la última infección pasada.
Se ha observado una mejor respuesta a la vacunación cuando se respeta este intervalo de tiempo, aunque se trata de una recomendación, en principio no sería necesario esperar un tiempo específico para vacunar con vacunas inactivadas tras la enfermedad, siempre que haya superado la misma.
Por otra parte, las personas que tienen síntomas prolongados tras padecer COVID-19 también pueden vacunarse.
Sí. Se recomienda la vacunación independientemente de haber recibido dosis con anterioridad. Se recomienda, eso sí, esperar al menos 3 meses desde la última dosis administrada o desde la última infección, para administrar la vacuna actual.
En adultos se indica una sola dosis de vacuna frente a COVID-19, independientemente del número de episodios de infección que se hayan padecido y /o del número de dosis de vacuna recibidas anteriormente, incluso si no se ha recibido ninguna dosis previa, excepto en grandes inmunodeprimidos, en los que realizará una evaluación individualizada de la necesidad de administración de dosis adicionales.
La actitud de los profesionales sanitarios es fundamental para fomentar la confianza en las vacunas. La recomendación de vacunación a los pacientes por parte de su profesional sanitario de confianza es muy importante, pues los pacientes confían en el consejo de los sanitarios por encima de otras fuentes
Es importante, por este motivo, informar a los pacientes sobre los beneficios de la vacunación, evitar la desinformación y responder de forma respetuosa a las dudas sobre las vacunas frente a la gripe y la COVID-19.
Vacunarte también es una forma de ayudar a los pacientes a dar ese paso; cuando los profesionales de la salud se vacunan, sus pacientes presentan una mayor aceptación y confianza en las vacunas.
Tiene indicación de vacunación frente a la gripe todo el personal que trabaje en el ámbito de la atención sanitaria o socio-sanitaria, tanto quienes están en contacto directo con pacientes como quienes no lo están. Los estudiantes en prácticas en centros sanitarios y socio-sanitarios tienen indicación de vacuna frente la gripe.
Igualmente, aquellos profesionales que quieran vacunarse frente a la COVID-19 a título de protección individual podrán hacerlo en su centro de salud o a través de su servicio de prevención de riesgos laborales. Aunque la recomendación de vacunación es solo a título de protección individual, existe cierta evidencia del papel de la vacunación reciente en la disminución del riesgo de trasmisión del SARS-CoV-2.
Los profesionales sanitarios tienen mayor probabilidad de infección (por el contacto con pacientes potencialmente infectados) y además pueden transmitir la enfermedad de forma inadvertida (aun sin presentar síntomas) a pacientes, (algunos vulnerables, con alto riesgo de complicaciones), a otros compañeros y también a familiares.
La vacuna es segura y efectiva para disminuir complicaciones, ingresos hospitalarios y mortalidad y como individuos también podemos beneficiarnos de su efectividad. La vacuna, además de protegerte a ti, protege a tus pacientes y a tu familia.
La vacunación del personal sanitario se asocia con una reducción en la transmisión de enfermedades a pacientes hospitalizados. Los estudios epidemiológicos muestran que los profesionales sanitarios no vacunados tienen un riesgo significativamente mayor de contraer enfermedades infecciosas debido a su exposición constante a pacientes contagiados y la vacunación reduce este riesgo.
La vacuna frente a la gripe disminuye el riesgo de infección en los profesionales sanitarios durante la temporada de gripe, contribuyendo a reducir las ausencias por enfermedad, también disminuye la transmisión de ésta a los pacientes, sobre todo en unidades de alto riesgo como las unidades geriátricas y de cuidados intensivos. La evidencia científica muestra que la vacunación del personal sanitario es una estrategia eficaz para disminuir la transmisión y prevenir brotes de gripe en centros de salud y brotes nosocomiales en hospitales, aligerando así la carga asistencial en el sistema sanitario durante las temporadas de alta demanda.
Por otra parte, la vacunación frente a COVID-19 ha demostrado ser efectiva para prevenir la COVID-19 sintomática y grave en el personal sanitario vacunado, incluso en los profesionales que presentan mayor riesgo de complicaciones, así como un retorno al trabajo más temprano. En distintos estudios se confirma que los profesionales sanitarios vacunados tienen menor probabilidad de transmitir el SARS-CoV-2 a sus pacientes y compañeros, contribuyendo así a la protección de personas vulnerables como inmunodeprimidos y ancianos en entornos hospitalarios.
Además, la evidencia científica muestra que cuando los profesionales de la salud se vacunan, sus pacientes presentan una mayor aceptación y confianza en las vacunas. Por lo tanto, es muy importante que los sanitarios se vacunen para generar confianza pública, ya que son una de las fuentes más confiables para el asesoramiento en salud.
Por otra parte, como profesionales tenemos el deber ético de contribuir a la prevención de enfermedades prevenibles y ser ejemplares para nuestros pacientes vulnerables, que tienen también recomendada la vacunación.
La vacuna es segura y efectiva para disminuir complicaciones, ingresos hospitalarios y mortalidad y como individuos también podemos beneficiarnos de su efectividad. La vacuna, además de protegerte a ti, protege a tus pacientes y a tu familia.
La vacunación del personal sanitario se asocia con una reducción en la transmisión de enfermedades a pacientes hospitalizados. Los estudios epidemiológicos muestran que los profesionales sanitarios no vacunados tienen un riesgo significativamente mayor de contraer enfermedades infecciosas debido a su exposición constante a pacientes contagiados y la vacunación reduce este riesgo.
La vacuna frente a la gripe disminuye el riesgo de infección en los profesionales sanitarios durante la temporada de gripe, contribuyendo a reducir las ausencias por enfermedad, también disminuye la transmisión de ésta a los pacientes, sobre todo en unidades de alto riesgo como las unidades geriátricas y de cuidados intensivos. La evidencia científica muestra que la vacunación del personal sanitario es una estrategia eficaz para disminuir la transmisión y prevenir brotes de gripe en centros de salud y brotes nosocomiales en hospitales, aligerando así la carga asistencial en el sistema sanitario durante las temporadas de alta demanda.
Por otra parte, la vacunación frente a COVID-19 ha demostrado ser efectiva para prevenir la COVID-19 sintomática y grave en el personal sanitario vacunado, incluso en los profesionales que presentan mayor riesgo de complicaciones, así como un retorno al trabajo más temprano. En distintos estudios se confirma que los profesionales sanitarios vacunados tienen menor probabilidad de transmitir el SARS-CoV-2 a sus pacientes y compañeros, contribuyendo así a la protección de personas vulnerables como inmunodeprimidos y ancianos en entornos hospitalarios.
Además, la evidencia científica muestra que cuando los profesionales de la salud se vacunan, sus pacientes presentan una mayor aceptación y confianza en las vacunas. Por lo tanto, es muy importante que los sanitarios se vacunen para generar confianza pública, ya que son una de las fuentes más confiables para el asesoramiento en salud.
Por otra parte, como profesionales tenemos el deber ético de contribuir a la prevención de enfermedades prevenibles y ser ejemplares para nuestros pacientes vulnerables, que tienen también recomendada la vacunación.
Cuando avance la campaña de vacunación antigripal y haya avanzado la vacunación de los grupos prioritarios, en caso de quedar dosis de vacuna, se abrirá la posibilidad de solicitar cita a las personas que lo deseen y que no tengan condiciones de riesgo. Sin embargo, actualmente, no está justificada la vacunación frente a COVID-19 a las personas que no están incluidas en los grupos diana de la campaña.
Sí, se pueden administrar varias vacunas al mismo tiempo. La administración de dos vacunas se puede hacer en los dos miembros superiores, y si se administra más de dos, es necesario dejar una separación al menos de 2,5 cm entre ellas.
La vacuna antigripal se puede administrar en la misma cita, en puntos de inyección diferentes (sitios anatómicos distintos), que el resto de las vacunas del calendario de vacunación, así como la dosis estacional de vacuna frente a COVID-19.
La coadministración ha demostrado ser de utilidad para aumentar las coberturas vacunales.
No se han encontrado, en las publicaciones y evidencia científica disponible, actualmente, diferencias en la respuesta inmune de estas vacunas tras su administración al mismo tiempo o no y tampoco en el perfil de seguridad.
Si se prefiere, por mayor aceptabilidad, posponer la vacunación de neumococo y/o herpes zoster, en el adulto, es muy importante citar al paciente en ese mismo momento para facilitar en lo posible que el paciente se vacune posteriormente.
Para la población infantil: ver el documento específico de preguntas frecuentes en la vacunación frente a gripe y COVID-19 para profesionales.
Es posible seguir con la inmunoterapia alérgica simultáneamente. Según la evidencia científica la inmunoterapia no contraindica estas vacunas. Las vacunas contra la gripe y COVID-19 y la inyección de inmunoterapia para alergias puede administrarse el mismo día, siempre que se apliquen en sitios anatómicos diferentes. En caso de preferir dejar un intervalo entre las vacunas y la inmunoterapia, no hay que dejar un intervalo específico.
No hay evidencia de que las vacunas contra el COVID-19 o la gripe reduzcan la eficacia de la inmunoterapia.
Si hay antecedentes de reacciones alérgicas graves (como anafilaxia), el profesional debería hacer una evaluación individualizada y plantearse la posible modificación de la pauta de inmunoterapia.
En el caso de la vacuna de la gripe está contraindicada en caso de antecedente de reacción alérgica grave y/o anafilaxia a una dosis previa de vacuna de gripe o a cualquiera de sus componentes, excepto al huevo.
En cuanto a la vacuna frente a COVID-19 adaptada para la temporada 2026-2027, está contraindicada en caso de hipersensibilidad al principio activo de la misma o a alguno de sus excipientes o de sus componentes. Las vacunas frente a COVID-19 no deben administrarse si existe un antecedente de anafilaxia o de alergia a una dosis previa de la misma vacuna o a cualquier componente de la vacuna. Consultar la ficha técnica de las vacunas para ver los componentes.
En caso de reacción previa a una dosis de vacuna de COVID-19 de ARNm, se podrá valorar la administración de vacuna proteica recombinante cuando haya disponibilidad.
- Enfermedad febril o enfermedad moderada-grave. En caso de presentar fiebre o infección aguda moderada o grave en el momento de la vacunación, se recomienda esperar hasta que se resuelva la enfermedad.
- En pacientes que estén sufriendo agravamiento de alguna enfermedad crónica, como crisis asmática, agudización de patología cardiaca o renal, descompensación de diabetes, etc, hay que posponer la vacunación hasta que mejore el estado del paciente.
- Personas que hayan padecido un síndrome de Guillain-Barré (SGB) en las 6 semanas posteriores a una dosis previa de vacuna antigripal, aunque hay que valorar bien el riesgo-beneficio y estudiar cada caso de forma individualizada, ya que, aunque existe riesgo de que se produzca un SGB tras la administración de la vacuna, la probabilidad de que padecer este síndrome es mayor tras un cuadro de gripe.
Sí, con cualquiera de las vacunas disponibles en la campaña 2026-2027.
Aproximadamente 2 semanas tras la administración.
En el caso de la vacuna antigripal, hay que garantizar el mantenimiento de la cadena de frío hasta que se administra. Todas las vacunas antigripales disponibles esta campaña deben conservarse refrigeradas entre 2-8 º C y no deben congelarse. Lo mismo se aplica a la vacuna proteica frente a COVID-19 Bimervax® XFG.
Con respecto a las a la vacuna frente a SARS-CoV-2 basada en ARN mensajero (Comirnaty® monovalente XFG en las dos presentaciones disponibles: 30 µg y 10 µg) se pueden conservar ultracongeladas un máximo de 18 meses y también pueden conservarse refrigeradas (2-8 ºC) como máximo 10 semanas. Tienen un periodo máximo de validez de 12 horas a temperatura ambiente (8-30ºC) en caso de estar el vial cerrado. Una vez se realiza la primera punción ha de conservarse entre 2-30 ºC, y se debe desechar el vial pasadas 12 horas.
Última actualización: 28/09/2026
