Esta pregunta actualiza a otra publicada en 2014 (ver enlace más abajo). Tras la nueva búsqueda realizada, la evidencia disponible sugiere que los apósitos impregnados con clorhexidina (CHG, por sus siglas en inglés) reducirían de forma estadísticamente significativa el riesgo de infecciones del torrente sanguíneo relacionadas con catéteres venosos centrales (CRBSI, por sus siglas en inglés) y la colonización bacteriana.
El Sumario de Evidencia de UptoDate sobre cuidado y mantenimiento rutinario de dispositivos intravenosos(1) indica que hay evidencia sólida a favor usar apósitos con CHG para cubrir el punto de inserción del CVC, ya que reduce la colonización microbiana y previene la infección extraluminal.
La Guía de Práctica Clínica (GPC) de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades(2), actualizada en 2024, recomienda el uso de apósitos con CHG en adultos para la prevención de CRBSI. En población pediátrica y neonatal, esta GPC refiere que los estudios muestran resultados inconsistentes, sin reducción significativa de CRBSI, junto con un mayor riesgo de dermatitis.
En nuestro entorno sanitario, la GPC sobre Prevención de las Infecciones Relacionadas con Dispositivos Invasivos en Pacientes Críticos de 2025(3) recomienda el uso de apósitos impregnados con CHG en adultos (Evidencia moderada/recomendación fuerte)* y en niños a partir de dos meses de edad (Evidencia alta/recomendación fuerte)*.
Una revisión sistemática (RS) con metaanálisis publicada en 2024(4) tuvo como objetivo evaluar la eficacia de los apósitos con CHG en el cuidado de los CVC frente al estándar. Se incluyeron 14 ensayos clínicos aleatorizados (ECA), con un total de 8.920 personas adultas con CVC, que fueron divididos en un grupo de apósito con CHG (n = 4.731; GI) y un grupo control (n = 4.189; GC). El GI demostró una reducción estadísticamente significativa en la incidencia de CRBSI en comparación con el GC, con un riesgo relativo (RR) de 0,48, intervalo de confianza (IC) del 95% = 0,36-0,64, P < 0,001. El GI también mostró una disminución significativa en la colonización bacteriana, con un RR de 0,46, IC del 95% 0,38-0,55, P < 0,001. Los autores concluyen que existe una reducción notable en la colonización bacteriana en pacientes con CVC mediante la aplicación de apósitos con CHG, por lo que recomiendan la integración de estos apósitos en los protocolos estándar de atención enfermera para el manejo de CVC.
Según los resultados de una RS Cochrane(5) (que incluyó 22 estudios, con 7.436 participantes de cualquier edad y que eran portadores de cualquier tipo de CVC), la tasa de CRBSI por 1.000 días-paciente se redujo significativamente para los CVC tratados con apósitos impregnados de CHG (p. ej., disco, gel o apósito completo) en comparación con los apósitos de poliuretano simple (RR 0,51; IC del 95 %: 0,33-0,78). Hubo evidencia de calidad moderada de que la colonización de la punta del catéter también se redujo con los apósitos de CHG en comparación con los apósitos de poliuretano simple (RR 0,58; IC del 95 %: 0,47-0,73). No estaba claro si había alguna diferencia en las tasas de irritación o daño de la piel cuando se utilizan apósitos de CHG en comparación con apósitos de poliuretano simple (evidencia de calidad moderada; RR 11,17; IC del 95 %: 0,84-149,48).
Se han seleccionado otras dos RS con metaanálisis(6,7) de reciente publicación, que evaluaron la efectividad de un apósito impregnado con CHG para prevenir la CRBSI en niños:
- La primera incluyó 8 estudios, 1.584 catéteres en 1.556 niños. Según sus resultados el riesgo de colonización del catéter se redujo en un 50,7 % con el apósito impregnado con CHG (odds ratio [OR] = 0,493 [IC del 95%: 0,360-0,675]; p < 0,001). El uso del apósito CHG se asoció con una tendencia a la disminución de las CRBSI, aunque esta asociación no fue estadísticamente significativa (OR = 0,858 [IC del 95%: 0,567-1,300]; p = 0,471). Los autores concluyen que el uso de apósito CHG podría reducir eficazmente el riesgo de colonización del catéter y las CRBSI en pacientes pediátricos con CVC.
- En la segunda RS se incluyeron cuatro estudios, con 733 niños (367 intervención, 366 control). Ningún estudio reportó una reducción estadísticamente significativa de CRBSI con el uso de apósitos impregnados con CHG. Sin embargo, dos de los estudios mostraron una reducción significativa de la colonización del catéter en el grupo de intervención.
*Ver niveles de evidencia y grados de recomendación en el documento original.


