En una pregunta incluida en el Banco de Preevid en 2013 (ver abajo) se indicaba que, en ese momento, los sumarios de evidencia y guías de práctica clínica (GPC) coincidían en recomendar inducir el parto en la semana 37 en gestantes diagnosticadas de preeclampsia leve sin complicaciones.
Tras la nueva búsqueda realizada reseñamos que las directrices internacionales continúan recomendando inducir el parto a las 37 semanas de gestación (manteniendo hasta ese momento una actitud expectante con monitorización continua) en mujeres con diagnóstico de preeclampsia de inicio tardío (≥ 34 semanas) sin síntomas de gravedad. Sin embargo, los resultados de una reciente revisión sistemática(1) muestran que la inducción del parto antes de las 37 semanas (entre las 34+0 y las 36+6 semanas) se asocia a importantes beneficios maternos y perinatales y en algunas de los documentos consultados se plantea considerar la inducción del parto en ese periodo.
La actualización de 2026 de una revisión sistemática Cochrane sobre el parto planificado versus el manejo expectante para trastornos hipertensivos desde las 34 semanas de gestación hasta el término(1) incluyó 6 ensayos clínicos aleatorizados (ECA) que compararon ambas alternativas. El parto temprano programado entre la semana 34 y la 37 se evaluó en 4 estudios, entre la 36 y la 38 en 1 estudio y entre la 36 y la 41 en 1 estudio. Tres estudios incluyeron solo a mujeres con preeclampsia (excluyendo a mujeres con enfermedad grave), 2 estudios a mujeres con varios trastornos hipertensivos en el embarazo y 1 estudio incluyó solo a mujeres con hipertensión crónica. Cinco de los 6 ensayos incluidos tuvieron bajo riesgo de sesgo.
En los resultados se describe que:
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El parto temprano programado reduce el riesgo de morbimortalidad materna comparado con el manejo expectante (razón de riesgos [RR] 0,54; intervalo de confianza [IC] del 95%: 0,37 a 0,77; 6 estudios, 3.491 participantes; evidencia de certeza alta). No hubo un aumento del riesgo de cesárea asociado con el parto temprano programado (RR 0,94; IC del 95%: 0,83 a 1,06; 6 ECA, 3.539 participantes; evidencia de certeza alta).
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Es probable que el parto temprano programado reduzca en gran medida el riesgo de muerte fetal (RR 0,25; IC del 95%: 0,07 a 0,87; 5 ECA, 3.407 participantes; evidencia de certeza moderada), pero suponga poca o ninguna diferencia en las tasas de ingreso en la unidad neonatal (RR 1,11; IC del 95%: 0,90 a 1,37; 6 estudios, 3.560 participantes; evidencia de certeza moderada).
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El parto temprano programado podría dar lugar a poca o ninguna diferencia en la mortalidad materna (RR 0,33; IC del 95%: 0,05 a 2,10; 6 ECA, 3.491 participantes; evidencia de certeza baja) o la mortalidad neonatal (RR 1,40; IC del 95%:0,45 a 4,35; 5 ECA, 3.407 participantes; evidencia de certeza baja).
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La evidencia acerca del efecto del parto temprano programado sobre el desenlace compuesto de morbimortalidad perinatal es muy incierta debido a la elevada heterogeneidad (I² = 83%) entre los ensayos (RR 1,06; IC del 95%: 0,75 a 1,51; 6 ECA, 3.576 participantes; evidencia de certeza muy baja).
Los autores concluían que en mujeres con trastornos hipertensivos del embarazo después de las 34 semanas de gestación, el parto prematuro planificado se asocia con un menor riesgo de complicaciones maternas y, probablemente, con un menor riesgo de muerte fetal, sin un mayor riesgo de cesárea y, probablemente, sin diferencias claras en la tasa de ingreso a la unidad neonatal ni en la morbilidad neonatal a corto plazo. Añaden que es importante que el momento del parto tenga en cuenta las preferencias de la mujer, el tipo de trastorno hipertensivo y la presencia o ausencia de características graves. Por ejemplo, en las mujeres con preeclampsia (sin criterios de gravedad) se podría optar por un parto más temprano, a partir de las 34 semanas, debido al mayor riesgo de complicaciones asociadas a este tipo de trastorno hipertensivo.
Para los autores esta revisión actualizada proporciona evidencia tranquilizadora de que el parto prematuro planificado a partir de las 34 semanas reduce las complicaciones maternas sin aumentar el riesgo de cesárea y probablemente no genere diferencias significativas en el ingreso a la unidad neonatal, con una gran reducción en el riesgo de muerte fetal.
Tras la revisión de recientes guías de práctica clínica (GPC)(2-9) y sumarios de evidencia(10-12) extraemos que en mujeres con preeclampsia sin criterios de gravedad se recomienda de forma unánime la inducción del parto a las ≥37+0 semanas de gestación (manteniendo hasta ese momento un manejo expectante con vigilancia activa). Respecto a la inducción de parto entre las 34+0 y las 36+6 semanas de gestación no hay consenso: en algunos documentos se plantea considerar la inducción de parto más precozmente, a partir de las 34 semanas de gestación, mientras que en otros la inducción precoz solo estaría indicada en caso de deterioro de la situación clínica (aparición de características de gravedad).
Una GPC internacional de 2021(2) sobre la hipertensión en el embarazo planteaba, en relación a las mujeres con preeclampsia, que en gestaciones de 34+0 a 36+6 semanas, se debería considerar el parto, teniendo en cuenta que el parto conlleva beneficios maternos, pero también riesgos neonatales, especialmente cuando no se administran corticosteroides prenatales (Recomendación fuerte)*. En gestaciones ≥37+0 semanas se recomienda el parto (Recomendación fuerte)*
En la GPC de 2025 de la European Society of Cardiology sobre enfermedad cardiovascular y embarazo(3) se recomienda el parto a las 37 semanas en mujeres con preeclampsia sin características graves. (Clase de recomendación I; nivel de evidencia B)*
En una GPC egipcia(4), también de 2025, las recomendaciones son:
- Inducir el parto a partir de las 37 semanas de gestación en mujeres con preeclampsia. (Recomendación condicional; alto nivel de evidencia)*
- Antes de las 37 semanas de gestación, la decisión de optar por el manejo expectante con vigilancia continua es apropiada para mujeres con preeclampsia no grave. (Recomendación condicional; alto nivel de evidencia)*
- Se debería considerar la inducción del parto entre las 34+0 y las 36+6 semanas de gestación en mujeres con preeclampsia, siempre que presente cualquier grado de gravedad, dado que el beneficio materno supera los riesgos fetales. Recomendación condicional; moderado nivel de evidencia)*
Según una GPC australiana(5):
- En mujeres con preeclampsia el parto debería iniciarse a partir de las 37 semanas de gestación. (Fuerza y grado de recomendación 2D)*
- La decisión de optar por el manejo expectante o el parto inmediato en mujeres con preeclampsia antes de las 37 semanas debería basarse en las indicaciones maternas y fetales (aparición de características que sugieren deterioro clínico y bioquímico en mujeres con preeclampsia). Esta decisión debería tomarse mediante un proceso de toma de decisiones compartida e informada con la mujer. (2D)*
La GPC de NICE sobre hipertensión en el embarazo(6), actualizada en 2023, también sostiene que:
- De las 34 a las 36 semanas y 6 días de gestación se continuará con vigilancia a menos que se objetiven criterios para considerar un parto prematuro planificado (cualquiera de las características conocidas de preeclampsia grave).
- A partir de las 37 semanas se inducirá el parto en un plazo de 24 a 48 horas.
La GPC del American College of Obstetricians and Gynecologists(7), ratificada en 2023, plantea como recomendaciones que:
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En mujeres con hipertensión gestacional o preeclampsia sin características de gravedad a partir de las 37 semanas de gestación, se recomienda el parto en lugar de la conducta expectante tras el diagnóstico. (Recomendación nivel A, basada en evidencia científica sólida y consistente)*
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En mujeres con hipertensión gestacional o preeclampsia sin características graves, se recomienda la conducta expectante hasta las 37 semanas de gestación, durante la cual se recomienda la evaluación fetal y materna frecuente. (Recomendación nivel B, basada en evidencia científica limitada o inconsistente)*
En otra GPC canadiense(8) se propone que en mujeres con preeclampsia, entre las 34 y 35 semanas de gestación, se debería discutir el inicio del parto, ya que disminuye el riesgo materno pero aumenta el neonatal, especialmente si no se prescriben corticosteroides prenatales (recomendación fuerte, nivel de evidencia moderado)*. Entre las 36+0 y 36+6 semanas de gestación, se debería considerar el inicio del parto (recomendación fuerte, nivel de evidencia moderado)*. A partir de las 37 semanas de gestación, se recomienda el inicio del parto (recomendación fuerte, nivel de evidencia alto)*.
En nuestro contexto sanitario una guía de asistencia práctica de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia(9) mantiene que en la preeclampsia sin criterios de gravedad la finalización de la gestación debe programarse a partir de las 37 semanas. La vía preferible del parto es la vaginal. (Nivel de evidencia alto, nivel de recomendación fuerte)*.
En cuanto a lo que informan los sumarios de evidencia:
- En un sumario de evidencia de UpToDate se aborda el manejo anteparto y el momento del parto en gestantes con preeclampsia(10). En cuanto al momento del parto establece que:
- En pacientes a término (≥37+0 semanas) con preeclampsia sin características de enfermedad grave, se recomienda el parto en lugar de la conducta expectante (Grado de recomendación 2B: recomendación débil).
- En caso de pacientes con preeclampsia pretérmino temprano (<34+0 semanas) y pretérmino tardío (34+0 a 36+6 semanas), sin características de gravedad y con madre y feto estables, el autor refiere que el manejo óptimo es controvertido. Él sugiere un manejo expectante con inducción del parto cuando el embarazo alcance las 37+0 semanas de gestación (Grado de recomendación 2C: recomendación muy débil) pues, si bien el manejo expectante puede asociarse con riesgos maternos graves, es razonable hasta las 37+0 semanas en pacientes plenamente informadas, ya que el riesgo absoluto de un resultado adverso grave para la madre es bajo y el parto a las 37+0 semanas, en lugar de antes, tiene modestos beneficios neonatales.
- En el sumario de evidencia de DynaMed sobre los trastornos hipertensivos del embarazo(11) incluye un apartado en el que resume la evidencia sobre el momento del parto para todos los trastornos hipertensivos. En cuanto al momento del parto en casos no graves (como la preeclampsia sin características de gravedad) describe que la planificación del parto entre las 34 y 36+6 semanas de gestación podría disminuir el riesgo de morbilidad materna asociada a la preeclampsia e hipertensión grave en pacientes con hipertensión gestacional o preeclampsia sin características graves. Se añade que si bien algunos estudios han mostrado un mayor riesgo de ingreso en la unidad de cuidados intensivos neonatales y síndrome de dificultad respiratoria en neonatos en comparación con la inducción tardía con monitorización expectante, el parto planificado puede no aumentar el riesgo compuesto de muerte fetal, muerte neonatal e ingreso en la unidad de cuidados intensivos neonatales durante > 48 horas en comparación con el manejo expectante en pacientes con preeclampsia entre las 34 y 36+6 semanas de gestación en países de ingresos bajos y medios.
- Y en el sumario de evidencia de BMJ Best Practice(12) se indica que entre las 34 y 36 semanas y 6 días de gestación, la evidencia para guiar el manejo es limitada, por lo que las decisiones deben tomarse caso por caso, monitorizando el estado de la madre y el bebé. A partir de las 37 semanas de gestación, el parto es la opción más sensata y está indicado dentro de las 24 a 48 horas.
*Ver en el texto completo del documento.


