Tras la búsqueda realizada, no se han encontrado estudios que evalúen la seguridad de hacerse un tatuaje durante el periodo de lactancia. La mayoría de los documentos consultados desaconsejan esta práctica durante el periodo de lactancia, aplicando el principio de precaución y posponiendo la realización del tatuaje hasta la finalización de la lactancia.
El SE de Dynamed sobre tatuajes(1) recoge entre sus contraindicaciones el embarazo y la lactancia, momentos durante los cuales se indica que generalmente se debería evitar (o posponer) la realización de un tatuaje.
Una guía práctica sobre tatuajes en pacientes con trastornos crónicos de la piel y otras afecciones médicas(2) considera al embarazo y la lactancia como unas de las pocas contraindicaciones absolutas, debido a la presencia de sustancias químicas y nanopartículas en las tintas para tatuajes. Señala, además, que el embarazo y la lactancia son situaciones que pueden impedir el uso de algunos antibióticos en caso de que se produzca una infección cutánea después de un tatuaje.
En este documento se afirma que, aunque no se han informado complicaciones en bebés después de que una madre se haya sometido a una o más sesiones de tatuaje durante el embarazo o la lactancia, debería evitarse la exposición del embrión/feto/bebé a estas sustancias químicas potencialmente tóxicas. La incertidumbre sobre la posible distribución de los ingredientes o subproductos del tatuaje en la circulación sanguínea, y la falta de conocimiento sobre la posible transmisión a través de la placenta durante el embarazo o en la leche materna, hace que se considere el embarazo y, por extensión, la lactancia materna, como una contraindicación absoluta para tatuarse.
En otra revisión narrativa sobre mujer y tatuajes(3) también se consideran entre las contraindicaciones absolutas el embarazo y lactancia debido a: exposición a agentes potencialmente mutagénicos y carcinogénicos presentes en la tinta de los tatuajes; posible exposición a enfermedades infecciosas; y posible exposición a agentes terapéuticos utilizados para tratar enfermedades infecciosas en caso de que se produzca una infección tras el tatuaje. La revisión describe que los colorantes utilizados en las tintas comerciales para tatuajes son principalmente orgánicos (azoicos, ftalocianinas o pigmentos policíclicos), creados para usos industriales como la impresión, pinturas, lacas, esmaltes y plásticos. Los autores consideran que dado que no se fabrican para uso humano, ninguno de ellos ha sido probado para garantizar su seguridad en humanos. Además, en el componente colorante de la tinta para tatuajes se han detectado impurezas de hasta un 20%, incluyendo metales asociados con hipersensibilidad, enfermedad hepática, daño neurológico, cáncer e incluso la muerte. En relación con los conservantes empleados en las tintas para tatuajes, señala que algunos están aprobados para uso tópico, mientras que otros no han sido autorizados para su uso seguro sobre la piel; ninguno ha sido aprobado para su inyección en humanos. Esta revisión hace referencia a un estudio suizo que analizó 73 marcas de tinta para tatuajes y encontró que el 14% contenía conservantes prohibidos para uso cosmético(4), además de detectar contaminación bacteriana en aproximadamente el 20% de las muestras, incluso en productos etiquetados como estériles.
En otra revisión narrativa que aborda las implicaciones clínicas del arte corporal durante el embarazo y la lactancia(5) se afirma que no existe evidencia sobre la seguridad de hacerse un nuevo tatuaje durante la lactancia y considera igualmente estas situaciones como contraindicaciones absolutas para la realización de nuevos tatuajes o perforaciones corporales, debido a las mismas razones expuestas en la revisión anterior(3).
La base de datos sobre medicamentos y lactancia LactMed®, con respecto al uso de tatuajes durante la lactancia(6) afirma que no se dispone de datos sobre la seguridad de los tatuajes durante la lactancia. Las preocupaciones teóricas se relacionan con la transmisión de pigmentos o infecciones al lactante durante la lactancia. La opinión generalizada parece recomendar no hacerse un nuevo tatuaje durante la lactancia. No se ha encontrado información publicada relevante a la fecha de esta revisión sobre los efectos en lactantes amamantados, sobre la lactancia o la leche materna.
La Asociación para la promoción e investigación científica y cultural de la lactancia materna(7), califica la práctica del tatuaje durante la lactancia como una práctica de compatibilidad probable* siempre y cuando se realice siguiendo un buen control higiénico-sanitario y en un centro profesional autorizado, para evitar la transmisión de enfermedades como hepatitis B, hepatitis C, SIDA u otras infecciones. Por seguridad, los bancos de sangre y muchos bancos de leche no aceptan donaciones hasta pasados 4 a 12 meses de la realización de un tatuaje. Esta página también recoge que, aunque no se han publicado complicaciones en lactantes de madres que se han sometido a sesiones de tatuaje durante la lactancia, algunos autores aconsejan esperar a tatuarse al finalizar la lactancia. Así mismo muchos profesionales del tatuaje rechazan tatuar durante el embarazo o la lactancia. Por otro lado, no se aconseja el tatuaje en el mismo pezón por el riesgo de que el lactante pueda llegar a absorber pigmentos que sean tóxicos.
Estas recomendaciones son coincidentes con las emitidas por la Liga Internacional de La Leche(8) y la Asociación Australiana de Lactancia Materna(9). La primera web concluye que hay poca evidencia sobre la seguridad de los tatuajes y la lactancia materna y que si bien el acto de hacerse un tatuaje no afectará la relación de lactancia en sí, se desconoce si las tintas utilizadas pueden pasar a la leche materna. Recomienda que los nuevos tatuajes se pospongan hasta que el bebé tenga más de 8 meses y ya no dependa completamente de la leche materna. La web australiana informa, de forma similar, que aunque no existen muchas investigaciones sobre la seguridad de hacerse un tatuaje durante la lactancia, la mayoría de los expertos recomiendan esperar a terminar la lactancia antes de hacerse uno.
* Ver clasificación en el sitio web correspondiente.


